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El Museo del Prado celebra su bicentenario.
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El Museo del Prado celebra su bicentenario. (Foto: Casa Real)

El Prado 'rejuvenece' en 2018: recuerdos de un legado que celebra su bicentenario

martes 01 de enero de 2019, 09:00h

El bicentenario del Prado, el centenario de Metro de Madrid, las nuevas protecciones BIC, festivales de música y novedosas iniciativas culturales. Son solo algunos de los acontecimientos que han marcado el año cultural. Hacemos un repaso de lo que ha dado de sí el 2018.

Hasta el 19 de noviembre de 2019, el Museo del Prado celebrará su bicentenario para celebrar los doscientos años del nacimiento de la pinacoteca. Una fecha que obliga a reflexionar sobre su historia pero con la vista puesta en el futuro. La idea motriz es explicar cómo, a consecuencia de acontecimientos sociales y políticos, una colección privada concebida para deleite de unos pocos acabó convirtiéndose en la principal institución cultural de los españoles.

Para festejar esta cita, el Museo del Prado ha iniciado una serie de exposiciones, algunas temporales e itinerantes, como la muestra 'Museo del Prado. 1819-2019. Un lugar de memoria': más de 160 obras, 134 procedentes de los fondos del Prado y las 34 restantes en préstamo desde distintas instituciones nacionales e internacionales. Además, la pinacoteca contará con otras iniciativas y proyectos relacionados con la música, el teatro, la danza o la fotografía.

2019 es un año importante para Metro de Madrid ya que hace 100 años que Alfonso XIII inauguró la primera línea de Metro, que cubría una distancia de tres kilómetros y medio, entre Cuatro Caminos y la Puerta del Sol, con seis estaciones intermedias: Ríos Rosas, Martínez Campos, Chamberí (sin circulación y conocida en la actualidad como estación fantasma), glorieta de Bilbao, Hospicio (Tribunal) y Red de San Luis (Gran Vía). Pero ya este año, el suburbano comenzó sus festejos. Exposiciones, talleres, carreras y otras actividades celebrarán esta fecha.

Un año de celebraciones a la que se unió la candidatura del Paseo del Prado y Retiro como representante española para entrar en la Lista de Patrimonio de la Humanidad. En caso de superar una primera criba en abril de 2019, la capital conocerá si este eje natural y cultural entra a formar parte de este selecto grupo en junio de 2020. Todavía habrá que esperar al próximo año para conocer esta decisión, al contrario de la decisión tomada este 2018 sobre el aumento del perímetro protector tendido alrededor de la Plaza Mayor. Enclaves como la Cava de San Miguel, la plaza de la Provincia y unos 300 metros de la calle Mayor han entrado a formar parte de este Bien de Interés Cultural (BIC). La idea es evitar que reformas sin control provoquen irremediables consecuencias en la contemplación del visitado conjunto monumental.

Un distintivo que acogió también a mediados de año al emblemático Edificio Capitol de la calle Gran Vía. Este inmueble, erigido en los años 30, es conocido por su icónico cartel luminoso de publicidad. Pero no todo ha sido un camino de rosas porque unos meses después, la familia Carrión interpuso un recurso contra ese reconocimiento, rechazado por la Comunidad de Madrid. La inclusión de este exponente racionalista en el catálogo de monumentos de la región limita usos y obliga a recuperar elementos originales de la fachada en detrimento del espacio destinado a la publicidad. De paso, recuerda que el luminoso de Schweppes está sujeto a una autorización periódica. Ahora, sus gestores deberán decidir si llevan el asunto a los tribunales.

Protecciones singulares que alcanzan a otras expresiones culturales y arquitectónicas como la que ya disfruta el monumento a Cervantes, ubicado en la Plaza de España. que en noviembre de este año, fue declarado Bien de Interés Patrimonial (BIP) por la Comunidad de Madrid. Un cuidado que también ha comenzado a disfrutar, en 2018, el convento de las Damas Apostólicas, cuyo derribo fue detenido en junio de 2017, al considerar que reúne valores arquitectónicos e históricos suficientes para ser preservado.

Una de cal y otra de arena

2018 ha sido un año de proyectos esperados. Como el de Quinta Torre Arias, una finca del siglo XVI de 18 hectáreas ubicada en Canillejas. Un plan aprobado este año y que supone una conservación y gestión de este espacio que contará con lugares de recreo y huertos urbanos. El documento protege 13 edificios históricos con una superficie edificada de más de 7.000 metros cuadrados catalogándose como edificios singulares el propio palacio de la quinta, junto a las caballerizas, la casa de guardas, los invernaderos y las porquerizas,

El proyecto de reforma del histórico frontón Beti-Jai que pretendía llevar a cabo el Ayuntamiento quedó herido a finales de este año, hasta el punto de que su ejecución está ahora en entredicho. Inaugurado en 1894 en la calle Marqués del Riscal y catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) en 2011 por parte de la Comunidad de Madrid, este frontón es el único que queda en pie en la capital. Estaba previsto que disfrutara por fin de una restauración tras años de abandono y deterioro.

Reivindicaciones y protestas

El Ministerio de Cultura frenó en junio la fusión entre el Teatro Real y el de la Zarzuela. Una unión de dos grandes espacios líricos no exenta de polémica. La idea era recuperar una idea que ya se fraguó en 1995 con la intención de cobijar ambos centros en un mismo paraguas. Pero el plan se encontró con la oposición de los trabajadores del Teatro de la Zarzuela, que consideraban que esa unión podría suponer un deterioro en las condiciones laborales.

2018 nos dejó otras noticias relevantes para el mundo de la cultura: la bajada del IVA cultural del 21 al 10 por ciento. Con esta reducción culminó una de las grandes reivindicaciones del sector en los últimos años, especialmente desde que el cine quedó excluido de la reducción de impuestos aprobada por el Gobierno el pasado año.

Música y festivales

El Mad Cool, que colocó a Madrid en el mapa del circuito internacional de festivales de música, verá ampliado el apoyo del Ayuntamiento en 2019, incluyendo un contrato de patrocinios. Sin embargo, este festival tan rentable convirtió Madrid en escenario caótico de interminables colas para acceder al recinto en los terrenos de Valdebebas. Eternas esperas, transporte caótico y una desorganización latente convirtieron este festival -con 240.000 asistentes- en un evento del que todo el mundo habló pero no precisamente por su música.

Hablado de festivales culturales y con arraigo en Madrid, las veladas que se celebran en la casa de Vicente Aleixandre. Los amantes a la poesía se reunieron, un año más, en Velintonia para escuchar un auténtico recital de versos y poemas acompañados de música. Pero este año supuso un avance en la lucha que emprendieron ya hace mucho tiempo los amigos del poeta. El hogar del Premio Nobel pasará de uso residencial a dotacional, lo que facilitará que el Consistorio de la capital se pueda hacer con la vivienda. Un paso más para covertir esta casa en un centro dedicado a la poesía.

Mil poemas bajo los pies
Los madrileños caminan y cruzan pasos de peatones de la mano de versos que pueden leerse en los 21 distritos de la capital. Una huella que ha sido posible gracias al colectivo Boa Mistura que ha pretendido embellecer las calles invitando a la reflexión literaria mientras se camina.

La cultura también ha caminado entre Meninas este 2018. Icono de la pintura universal, abandonaron el Museo del Prado para dejarse ver en las calles de la capital. Unas figuras de fibra de vidrio decoradas con un toque de modernidad por artistas plásticos, músicos, toreros, actores o diseñadores para promocionar la ciudad. Meses después fueron subastadas para destinar el dinero recaudado a organizaciones benéficas.

Otras curiosas iniciativas fueron puestas en marcha este año. Como la propuesta lanzada por el guionista David Linares, aprobada por el Ayuntamiento, para homenajear al director, productor y guionista, Antonio Mercero y que consistirá en la instalación de una cabina roja en Chamberí. La protagonista de su mediometraje -La Cabina (1972)-, estrenado en televisión en 1972 con José Luis López Vázquez se rodó en ese distrito.

Y justo antes de finalizar el 2018, los lectores madrileños pudieron celebrar la reapertura de la Casa del Libro de Gran Vía tras más de seis meses de obras. Un local reformado y adaptado a las nuevas exigencias y dispuesto a continuar siendo referencia cultural en Madrid.

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