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La Comunidad aprobó la declaración en abril.
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La Comunidad aprobó la declaración en abril. (Foto: Juan Luis Jaén)

El Capitol no es Piccadilly: la Comunidad rechaza los peros de los propietarios al BIC

jueves 09 de agosto de 2018, 07:00h

El Capitol y su entorno forman, por derecho propio, un monumento que debe ser protegido como Bien de Interés Cultural (BIC). Aunque sus propietarios no quieran. Así lo argumenta la Comunidad de Madrid, que ha rechazado el recurso interpuesto por la familia Carrión contra este reconocimiento. La inclusión de este exponente racionalista en el catálogo de monumentos de la región limita usos y obliga a recuperar elementos originales de la fachada en detrimento del espacio destinado a la publicidad. De paso, recuerda que el luminoso de Schweppes está sujeto a una autorización periódica. Ahora, sus gestores deberán decidir si llevan el asunto a los tribunales.

No hay argumentos para que el Capitol deje de ser un Bien de Interés Cultural (BIC) solo cuatro meses después de su declaración. O, al menos, el Gobierno de Ángel Garrido no cree, si los hay, que sean los que blanden los propietarios de este edificio emblemático de la Gran Vía. La Comunidad de Madrid ha desestimado la reclamación de la mercantil Daellos -la sociedad poseedora del inmueble y presidida por el aristócrata y empresario Enrique Falcó y Carrión- contra esa protección otorgada en abril.

Fuentes regionales han confirmado a Madridiario que esta alegación frustrada era la única que se había presentado contra este reconocimiento recogido en la categoría de Monumento, con lo que el expediente se considera ya cerrado tras más de un año de recorrido. Ahora, la familia Carrión deberá decidir si, clausurada la ventanilla de la Comunidad, da el siguiente paso y combate esta decisión por la vía judicial con un recurso en lo contencioso-administrativo. Es, con la ley en la mano, el único camino que les queda para revertir esta garantía que, según su escrito de reclamación, no ven "necesaria".

El Edificio Capitol o Edificio Carrión es un icono de Callao. (Foto: Juan Luis Jaén)

El conflicto de la publicidad

En el fondo -o, mejor dicho, en la superficie-, la controversia entre Patrimonio y los Carrión parece girar alrededor de la estrategia de los segundos para explotar la fachada de este edificio como valla publicitaria, en línea con uno de sus tradicionales usos. La condición de BIC obliga a Daellos a asumir varias intervenciones que buscan "recuperar" los "valores" originales del aspecto exterior. Con ello, se pone en jaque la tentación de convertir esta esquina privilegiada de Callao en el Piccadilly Circus de Madrid.

Según el informe de Patrimonio, hay dos operaciones que la empresa deberá llevar a cabo y que ratifica el decreto con el que el Consejo de Gobierno ha rechazado el recurso. Por un lado, sin fecha, exige recuperar el icónico rótulo 'Capitol' que coronaba el torreón "con las mismas dimensiones y características que el original" y, por tanto, "sin estar asociado a otras marcas publicitarias". A día de hoy, en la visible cumbre de los más de 50 metros de mole racionalista asoma un anuncio de una multinacional de telefonía con conocida experiencia en colonizar puntos representativos de la capital.

Por otro, el Ejecutivo autonómico reclama la vuelta a la marquesina primigenia del cine situado en el bajo, también en manos de los descendientes del marqués de Melín que en los 30 impulsó la edificación de la finca. En concreto, exige eliminar "los recrecidos de la parte superior" que se ejecutaron a comienzo de milenio y recuperar "la rotulación original de la actividad y nombre de la sala con letra de tipografía helvética". En la actualidad, el zaguán que da acceso a los multicines está recubierto por varias pantallas LED que "desfiguran el diseño original" y cuya instalación rompió y alteró "los cerramientos existentes".

La Comunidad quiere que los propietarios 'recorten' las nuevas pantallas LED y las cambien por otras. (Antonio Castro)

Schweppes no es para siempre

En su escrito, la propiedad sostiene que la publicidad exterior, con su configuración actual, es una "importante fuente de recursos económicos". La empresa comercializa esas pantallas, en las que no solo se anuncia la cartelera. Sin embargo, Patrimonio quiere verlas sustituidas "cuando el desarrollo tecnológico lo permita" por sistemas "menos agresivos".

En la respuesta del Gobierno, publicado por el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) esta semana, el Ejecutivo descarta siquiera analizar el argumento de los beneficios monetarios porque "podría invocarse para cualquier otro inmueble". De hecho, niega como alegación válida para tumbar el BIC que la publicidad sea un elemento constitutivo de este icono madrileño porque no estaba en los planos originales de Eced y Martínez Feduchi. Tampoco, del proyecto alemán en el que los arquitectos se inspiraron.

De ahí que, incluso, Patrimonio niegue que el mantenimiento del rótulo publicitario de Schweppes sea "obligatorio". A su juicio, la autorización dada en 2009 por el Ayuntamiento de Madrid para blindarlo ante las restricciones de su normativa sobre publicidad exterior no es "indefinida", pese que este letrero colocado en los 70 y figurante de docenas de obras culturales forme parte del "paisaje urbano". Para la Comunidad, esa licencia deberá (o no) prorrogarse de forma "periódica" y el indulto no conlleva que el neón "deba ser considerado como parte del edificio" ni que "deba ser incluido como objeto de la declaración de Bien de Interés Cultural".

Plano de las manzanas protegidas por la declaración de BIC (Comunidad de Madrid)

El Capitol no puede ser cualquier cosa

Por si fuera poco, el BIC limita las posibilidades de explotación que la familia Carrión -apellido por el que se conoce también esta obra-, puede hacer de los 12.466 metros cuadrados de superficie registrados en el Catastro. El expediente de Patrimonio, de hecho, restringe el uso a poco más que lo que hay ahora -espectáculos, comercial y hotelero- frente a "intensificaciones" que impliquen la alteración de los espacios representativos. Y se refiere especialmente a uno: la Sala 1 del cine, el lugar "de mayor calidad de diseño", todo un muestrario estilístico entre el expresionismo y el art decó que, con su aforo de 1.900 localidades en tres alturas, llegó a ser la sala de proyecciones más grande de Madrid y la quinta de Europa, según la propia empresa.

Además, por si fuera poco, cabe recordar que BIC no es solo el Capitol. Cultura cree que el inmueble no podría entenderse sin su entorno y por eso también están sometidas a control varias manzanas cuya modificación "puede afectar la percepción o comprensión cultural" de esta construcción.

En su decreto, el Gobierno de Garrido rechaza de un plumazo igualmente las variopintas observaciones con las que los propietarios pretendían frenar la declaración en cuanto a los plazos seguidos para aprobar el expediente, la forma en la que se les notificó la decisión o la existencia de un procedimiento anterior para declarar el BIC "caducado". Mientras haya elementos que motiven la protección -"cuestión suficientemente acreditada", zanja el Ejecutivo-, "la Administración no solo está legitimada" sino que "está obligada a hacerlo".

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