www.madridiario.es

LIBRO 'ENTRE DOS MADRES'

Djabu Balde posa con su libro 'Entre dos madres'
Ampliar
Djabu Balde posa con su libro 'Entre dos madres' (Foto: Medialuna)

“Estuve a punto de morir”: la historia de Djabu Balde contra la ablación

Por Susana Pérez
x
sperezmadridiarioes/6/6/18
sábado 06 de junio de 2026, 09:00h
Actualizado: 06/06/2026 09:12h

Djabu Balde tenía cinco años cuando fue víctima de mutilación genital femenina en Guinea-Bissau. Con nueve años llegó a España, donde fue acogida por una familia sevillana. Hoy es actriz, profesora de inglés y madre, y ha decidido contar su historia en 'Entre dos madres', un libro autobiográfico que ha terminado convirtiéndose en una campaña de sensibilización contra la ablación y en defensa de los derechos de las mujeres y las niñas.

“Yo quería hacer un documental para reflejar mi realidad y la de muchas mujeres que han sufrido violencia”, explica. Sin embargo, el proyecto acabó tomando forma de libro tras un proceso de colaboración con distintos profesionales del ámbito cultural. “Me propusieron hacerlo primero como libro y empecé a trabajar muy duro en ello. Ha sido un viaje muy bonito, pero también un ejercicio de sanación”, señala.

El proceso de escritura no fue sencillo. Lejos de cerrar heridas, en muchos casos las reabrió. “Pensé que cuando volví a Guinea hace dos años había sido duro, pero escribirlo ha sido incluso más duro. Hubo un día en el capítulo de la ablación en el que no pude más, estuve llorando sin parar”, recuerda. “Yo decía: si yo soy fuerte, ¿cómo esto me sigue afectando así?”

La autora insiste en que su historia no es una excepción, sino parte de una realidad global. “Somos 150 millones de mujeres. No es una cifra pequeña. Y cada 12 minutos a una niña le practican la ablación”, denuncia. A su juicio, uno de los grandes problemas es la falta de información. “No puedes luchar contra algo que no es visible, contra algo que la sociedad no conoce”, subraya.

Una infancia marcada por la herida

La mutilación se produjo cuando era apenas una niña. “Tenía cinco años y estuve a punto de morir”, afirma. Las secuelas físicas y emocionales la han acompañado durante toda su vida. “Es un trabajo psicológico constante. Sigo durmiendo con mi mano en mi cuerpo. Es una culpa que cuesta muchísimo superar”, confiesa.

Con el tiempo, el descubrimiento de otras realidades le ha hecho aún más consciente de la dimensión del problema. “Cuando trabajo con niños pequeños y veo cómo se protege aquí a un hijo, no puedo entender cómo a una niña se le puede hacer algo así”, añade.

“Mi madre adoptiva fue una de las personas que miró a otro lado de las circunstancias y decidió ayudarme. Es un acto de amor precioso”

Uno de los ejes del libro es su relación con sus dos madres: la biológica en Guinea-Bissau y la familia sevillana que la acogió en España. Dos figuras que han marcado su construcción personal. “Admiro muchísimo a mi madre biológica, porque me ha dado fuerza y me ha enseñado muchas cosas. Pero también admiro a mi madre adoptiva, porque ha sido clave para que yo pudiera reconstruirme”, explica.

Su llegada a España, a través del sistema de protección de menores, supuso un antes y un después. “Mi madre adoptiva fue una de las personas que miró a otro lado de las circunstancias y decidió ayudarme. Es un acto de amor precioso”, afirma.

El peso del perdón

El proceso de reconciliación con su pasado no fue inmediato. Durante años sintió rabia hacia su madre biológica. “Yo le preguntaba: ¿cómo has permitido esto? Pero cuando volví y hablé con ella entendí su realidad. Ella no tenía voz, era lo que había en su cultura”, relata. Ese encuentro le permitió iniciar un proceso de comprensión y perdón. “Ahí pude empezar a entender y avanzar. Poco a poco fui dejando atrás el miedo”, explica.

Más allá de su historia personal, Djabu Balde insiste en la necesidad de visibilizar una práctica que sigue existiendo en muchos países. “Es increíble que algo así siga pasando y que la gente no sepa lo que es. Eso hace que sea todavía más difícil luchar contra ello”, denuncia.

“No quiero que me vean como una víctima. Quiero que vean que hay salida, que se puede reconstruir una vida”

La autora señala que incluso en contextos como Europa persiste la desinformación. “Me han preguntado muchas veces qué es la ablación. Y eso es lo más impactante”, afirma. A pesar de la dureza de su testimonio, Balde evita situarse en el lugar de la víctima. “No quiero que me vean como una víctima. Quiero que vean que hay salida, que se puede reconstruir una vida”, dice.

Su libro ha dado origen a una campaña de sensibilización que ya ha despertado interés social y mediático. “Cuando entiendes que sigue pasando cada día, no puedes mirar hacia otro lado”, afirma.

Entre sus próximos objetivos está la creación de una asociación y la producción de un documental. “Quiero ir directamente a Guinea, ayudar allí, trabajar con las mujeres, porque allí también hay mucha desinformación”, explica. Mientras tanto, sigue centrada en su crecimiento personal y profesional. “Soy una persona muy inquieta, sigo aprendiendo idiomas y trabajando en mí misma, pero este libro me ha cambiado la vida”, reconoce.

Su mensaje final se dirige a las mujeres que han vivido situaciones similares. “No están solas. Cuando te pasa algo así crees que eres la única, pero no lo eres”, concluye.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios