www.madridiario.es
    26 de junio de 2019

narcokupación

La Policía Nacional ha detenido a 15 personas por compraventa de drogas en una operación para cerrar cinco narcopisos en Lavapiés. Los pisos han sido clausurados para evitar que sean okupados de nuevo.

La presencia de drogas en Malasaña da un paso más. O, al menos, diferente. Al narcopiso de Tesoro 28 y el narcolocal de San Joaquín 12, ambos desmantelados y tapiados en las últimas tres semanas, se suma un narcoalmacén: varios vecinos han detectado que un domicilio del número 7 de la calle Palma está siendo utilizado para la distribución de drogas.

La operación 'Renacimiento' de la Policía de Madrid ha concluido con la detención de ocho personas y la incautación de droga, vehículos y hasta 4.000 euros en moneda fraccionada en cuatro narcopisos de Carabanchel.

El Ayuntamiento de Madrid ha compartido los datos de seguridad de la ciudad en el primer semestre de 2018. Destaca el aumento de los delitos sexuales y el tráfico de estupefacientes, así como las actuaciones policiales por violencia machista y por botellones en la vía pública. Por el contrario, descienden los homicidios y los robos. Las denuncias por okupación han descendido un 30 por ciento, pero en la Comunidad la Policía Nacional contabiliza 4.500 pisos okupados.

Si la felicidad va por barrios, este miércoles donde más se sintió fue en Malasaña. Sobre todo, en el triángulo que conforman las calles Pozas, Minas y Tesoro. Por allí viven, trabajan y caminan quienes más han sufrido el último narcopiso desmantelado hasta el momento en Centro.

Según ha podido saber en primicia Madridiario, el narcopiso de la calle Tesoro, una de las pesadillas que traía de cabeza a los vecinos de Malasaña desde hace, sobre todo, un año y medio, ha sido intervenido y desalojado por la Policía Nacional, que ha recibido la correspondiente orden judicial. Posteriormente, y según vecinos de la zona, operarios han tapiado el piso, ubicado en el sótano del número 28.

Una mujer ha sido detenida en Vallecas por la okupación de un piso en el que vendía droga. La propia arrestada llamó a la Policía Municipal para echar a un hombre que se negaba a salir de 'su' casa. Este la delató ante los agentes, quienes comprobaron que la vivienda no era suya y descubrieron cocaína y heroína escondidos en bolsas en su pecho y vagina.

Agentes de la Policía Nacional han detenido a ocho individuos como presuntos autores de un delito contra la salud pública, pertenencia a grupo criminal y usurpación de inmueble.

Edificios bajos, calles pequeñas, zonas verdes, áreas peatonales... Por sus características, hace tiempo que Caño Roto se convirtió en 'refugio' de la droga en Madrid. La situación se complicó cuando esta zona del distrito de Latina advirtió que también sufría 'narcokupación': el pasado febrero, algunos vecinos contaban a Madridiario los problemas a los que tenían que hacer frente.

ENTREVISTA

El distrito de Latina es, desde hace unos meses, el nuevo reto político de Carlos Sánchez Mato (Madrid, 1970). Allí llegó como concejal-presidente tras ser cesado como delegado del Área de Economía y Hacienda. Un día a día que compatibiliza con Vicálvaro y, por qué no decirlo, le trae recuerdos del PEF y los (no) Presupuestos que le costaron la cabeza. Aquí termina su larga entrevista con Madridiario.

Varias asociaciones vecinales de España, entre ellas una decena de Madrid, han constituido la Red Nacional de Ciudades y Barios afectados por los narcopisos, con el fin de solucionar este problema.

La Policía Nacional registró durante todo el año pasado 177 denuncias por delito de odio, de las que 93 fueron por motivos ideológicos y 68 por lgtbifobia. Según el balance de actuaciones del cuerpo dado a conocer este martes con la presencia del nuevo jefe superior en Madrid, Jorge Manuel Martí Rodríguez, hay además casi 4.000 viviendas ocupadas en toda la Comunidad.

Como denunciaron a principios de febrero en Madridiario, vecinos de barrios como Los Cármenes viven con miedo por las peleas, las amenazas y los robos, entre otros problemas de seguridad.

De sobra son conocidas las graves consecuencias que acarrean la okupación y la 'narcokupación' en Lavapiés o Puente de Vallecas. Pero ambos problemas se extienden a lo largo y ancho de la capital. Desde sus casas, y sin ocultar su miedo, los vecinos advierten de un Madrid que se vuelve invivible en algunas de sus calles.

ANUARIO 2017

El World Pride Madrid no solo fue un evento cultural, sino una reivindicación del amor en todas sus versiones que entonaron tanto Madrid como sus municipios. El 2017 estuvo marcado en el ámbito social por un repunte de la narcokupación en barrios como Lavapiés y por la okupación de la Ingobernable. El año que nos ha dejado también será recordado como el del freno a la externalización de un Madrid Salud 'enfermo de precariedad', además de por la masiva repulsa al incremento de víctimas de violencia de género en la Comunidad.

Narcopisos, prostitución, paro, inseguridad… Parece que en 2017 todo lo negativo ha decidido concentrarse en el barrio de Vallecas, pero sus vecinos han luchado para evitar que la degradación aumente en su hogar.

Importante operación contra la 'narcokupación' en Madrid. Según se ha sabido este lunes, la Policía Nacional ha desmantelado en los últimos días cuatro viviendas y un club de fumadores donde se vendía y consumía droga, actuaciones que se han traducido en la detención de 11 personas y la incautación de numerosas sustancias estupefacientes.

A fuerza de convivir con ella (y de sufrirla), los vecinos de Lavapiés han aprendido a luchar contra la 'narcokupación'. Por salud, por seguridad y para evitar que Madrid, por culpa de la droga, vuelva a lo peor de los años ochenta. "Aún no es lo mismo, pero se empieza a parecer. Y si no se ataja, puede volver", advierte Manuel Osuna, portavoz de la Asociación de Vecinos La Corrala de Lavapiés, que recuerda que "es algo que costó mucho erradicar".
  • 1