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Senderismo por Madrid.
Senderismo por Madrid. (Foto: Valle Melojo)

Senderismo en Madrid: las rutas de Gran Recorrido por la Comunidad

domingo 05 de agosto de 2018, 09:00h
Para los amantes de la naturaleza y el trekking, planear una excursión por alguno de los caminos GR (Gran Recorrido) es sinónimo de diversión. En Madrid, existen tres senderos de más de 50 kilómetros y otros dos GR que pasan por la Comunidad en alguna de sus etapas. En Madridiario, resumimos estas rutas destacando los puntos más reseñables para no perderse por el camino.

El senderismo es uno de los planes estrella del verano. Con una mayor disposición de tiempo libre, muchas personas deciden dedicar sus vacaciones a recorrer la geografía local, regional y nacional a pie, siguiendo caminos y pistas forestales que descubren al caminante parajes recónditos.

La ruta más famosa y la que más veraneantes toman es el Camino de Santiago, pero existen numerosos senderos homologados con la categoría de GR (gran recorrido) –senderos de más de 50 kilómetros de recorrido– que nada tienen que envidiar al Camino.

En la Comunidad de Madrid existen tres GR con inicio y final en ella, y otros dos que la cruzan en algunas de sus etapas. Tanto si apetece hacer una larga caminata como llevar a cabo solo un trozo de la ruta, Madrid no deja a sus habitantes sin el gusto de poder caminar por un sendero de Gran Recorrido.

GR con inicio y fin en Madrid

GR-88: Senderos del Jarama

Presa del Pontón de la Oliva. [Foto: Kike Rincón]

El GR-88, conocido como Senderos del Jarama o Sendero Segoviano, trascurre por Madrid, Guadalajara y Segovia, comenzando en el Pontón de la Oliva y terminando su recorrido en San Lorenzo de El Escorial. A pesar de ser muy conocida, esta ruta no está homologada y muchos senderistas se han quejado de la mala señalización del terreno.

Aun así, es un buen camino para conocer mejor la Sierra Norte de Madrid y la parte oeste de Guadarrama, así como sus zonas guadalajareñas y segovianas.

El cauce del río Lozoya será el acompañante del senderista desde su salida del Pontón de la Oliva hasta llegar al Embalse de El Atazar, lugar donde se cruzarán los caminos de este sendero con el GR-300 o Senda del Genaro, que recorre esta balsa de agua en una ruta circular.

Cerca de la orilla de este gran lago artificial se encuentra una de las paradas de este GR: el pueblo de El Atazar. Además de la Iglesia de Santa Catalina y la arquitectura tradicional de la zona, el mejor reclamo de esta pequeña localidad es, sin duda, las vistas del embalse, paisaje hipnotizador que servirá para dar energías después de un pequeño descanso para seguir con el sendero.

Tras cruzar entre los rebollares y pinares del Valle de la Puebla se llega a Puebla de la Sierra, en pleno corazón de la sierra del Rincón. De nuevo, la arquitectura popular es la protagonista ante los ojos del caminante, con edificios de piedra oscura rematados con madera.

Tras los muros de Puebla de la Sierra, la ruta aleja al senderista de Madrid y comienza su trascurso por Guadalajara y Segovia.

La primera parada es Cardoso de la Sierra (Guadalajara), municipio rodeado de múltiples picos y cercano al nacimiento del río Jarama. La ruta avanza a Cerezo de Abajo, ya en territorio segoviano, donde el GR-88 sigue la Cañada Real Segoviana.

Esta vía pecuaria de 500 kilómetros de longitud comienza al suroeste de La Rioja y termina su recorrido en Badajoz. A pesar de que el GR-88 sigue este camino por Segovia, la Cañada Real Segoviana pasa por puntos madrileños como Buitrago del Lozoya, Montejo de la Sierra, Bustarviejo, Galapagar o Valdemorillo, entre otros muchos.

Continuando la ruta, Sepúlveda, Villafranca, Valdesaz, Valleruela de Sepúlveda, Orejanilla y Pedraza son algunas de las localidades que este sendero deja atrás hasta llegar a Sotosalbos.

Desde allí cruza el río Eresma, pasa por el Embalse de Puente Alta y baja por la garganta de El Espinar hasta San Rafael. Llegado a este punto, queda solo el último tramo que acerca al caminante de nuevo a Madrid y, por consiguiente, al lugar de destino: San Lorenzo de El Escorial, donde su imponente monasterio regala al senderista una de las mejores vistas de la Sierra de Guadarrama.

GR-124: Senda Real

Castillo de Manzanares el Real [Foto: Wikipedia]

Con salida desde Príncipe Pío y llegada a Manzanares el Real, este recorrido de 52 kilómetros se convirtió en GR a finales de 1999. Se recomienda llevarlo a cabo en dos etapas: de Madrid a la estación de Tres Cantos y desde el municipio tricantino hasta Manzanares el Real.

Su valor histórico pesa más que la ruta en sí y se remonta al siglo XV, cuando se construye una senda desde el Palacio Real (Alcázar entonces) hasta el Palacio de El Pardo. Debido a los constantes cambios en el urbanismo madrileño, se estableció como punto de partida la estación de Príncipe Pío, próxima al Palacio Real.

La antigua Estación del Norte marca el inicio de un agradable paseo por las afueras de Madrid, que lleva al caminante a conocer interesantes lugares como la Ermita de San Antonio de la Florida –lugar en el que Francisco de Goya está enterrado–, el Puente de los Franceses o los alrededores del Palacio de la Moncloa.

El gran amasijo de carreteras a la salida de la Ciudad Universitaria resta encanto a la ruta, que se pierde entre la maleza al alcanzar la desviación hacia el Monte de El Pardo, lugar en el que se hayan dos importantes palacios.

A la izquierda del camino aparecerá la carretera al Palacio de El Pardo, villa rodeada de casi 16.000 hectáreas de bosque que data del siglo XVI y que es utilizada por la Casa Real. A la derecha, el Palacio de la Quinta del Duque de Arco, anteriormente propiedad de Felipe V reconvertida en la actualidad en un colegio público de educación especial.

Tras compartir espacio con el Camino de Santiago durante un tramo y dejando atrás los barrios de Cantoblanco y El Goloso, se llega a la Estación de Tres Cantos, el municipio más joven de toda la Comunidad de Madrid, con 27 años de edad como municipio independiente.

Tras alcanzar este punto, la ruta continúa en su segunda etapa dentro del monte hacia Colmenar Viejo, cruzando la localidad hacia la M-607 y aprovechando para visitar la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora, la Casa Consistorial o el antiguo Pósito de granos.

El río Manzanares será fiel compañero hasta el final de la ruta en la que, tras caminar por varios tramos del Canal de Isabel II, aparecerá el Embalse de Santillana así como el imponente Castillo de Manzanares el Real, una de las fortalezas mejor conservadas de la Comunidad, de estilo gótico isabelino.

GR-300: Senda del Genaro

Embalse de El Atazar [Foto: MDO]

La particularidad de la Senda del Genaro radica en que sus 61 kilómetros de trayecto rodean por completo el embalse de El Atazar –que pasaba algo desapercibido con el GR-88–, recorriendo la Sierra Norte de Madrid. Su nombre viene de los pequeños muñecos azules, denominados ‘Genaros’, que indican el camino a seguir.

El GR-300 es una ruta circular con siete etapas, empezando normalmente por El Berrueco dirección Patones de Arriba. El inicio se encuentra en la plaza de la Picota de este municipio, el cual hay que recorrer y visitar calles como las de la Peña y de la Iglesia para llegar a la Iglesia de Santo Tomás Apóstol, construida sobre una ermita mudéjar en el siglo XIII.

Desde allí comienza el camino rural que en un punto concreto se desvía para admirar la atalaya o Torre Árabe, de planta cilíndrica y utilizada principalmente como torre de vigilancia.

El pequeño reino de Patones de Arriba espera al exhausto senderista al final de la primera etapa con sus características viviendas construidas en pizarra; un pueblo que en sí es un museo al aire libre.

La segunda etapa –la más larga y con mayor desnivel arranca por las callejuelas de Patones de Arriba hasta aterrizar en Las Eras –pequeños prados en los que también abunda la pizarra– y trascurrirá, dejando ver a cierta altura la provincia de Guadalajara y el imponente embalse de El Atazar, hasta el pueblo del mismo nombre, donde ‘Genaro’ se cruzará con el GR-88.

La iglesia de Santa Catalina es el punto de partida de la tercera etapa –recorrido fácil de 12 kilómetros–, por la que, subiendo hacia las eras, encontraremos la señalización del GR-300 que llevará al destino de esta etapa: Robledillo de la Jara.

En este pequeño pueblo destacan la Iglesia de San Pedro, el Ayuntamiento, que data de 1991, y la Taberna Museo, un homenaje a los campesinos del siglo XIX.

Desde aquí partirá el cuarto tramo de la Senda del Genaro –de ida y vuelta–, uno de los más cortos y rectos, hasta Cervera de Buitrago. En Cervera esperan a ser visitados la Iglesia de Santa María de los Remedios, de estilo barroco, el potro de herrar –que servía para inmovilizar al ganado u otros animales– y las viviendas tradicionales de teja árabe.

Para continuar el GR-300, es necesario deshacer el camino andado y volver a Robledillo, inicio también de la quinta etapa.

El panel de inicio del tramo siguiente se encuentra en el final de la Cuesta de San Pedro, por el que habrá que seguir hasta el cementerio. Allí comienza la vía pecuaria que llevará hasta El Hospitalillo, pasando por la M-127, el área de Casasola, el muro de la presa de El Villar y las instalaciones del Canal de Isabel II.

La penúltima etapa es la más corta, con solo tres kilómetros y comienza en la M-127 en una explanada en la que muros de granito encauzan el camino. Siguiendo rumbo norte, la senda desemboca en el nacimiento de la Vía Pecuaria Cordel de Las Eras a Valondo y en la M-126, llegando así a Mangirón.

Perteneciente a Puentes Viejas, en Mangirón el caminante se volverá a encontrar una atalaya de vigilancia que data del siglo XVI, además de las vistas al cerro de Picazuelo y su pinar.

La Senda del Genaro llega a su fin con la última etapa, para la que se debe volver desde Mangirón a El Hospitalillo y de allí, emprender el camino al punto de partida del primer tramo: El Berrueco.

El sendero está asfaltado en su totalidad y es el camino de servicio del Canal del Villar-Canal de Isabel II. Se dejan atrás varias almenaras y respiraderos, así como mojones graníticos. Tras pasar un camping y más tarde una urbanización, se atraviesan unas palanqueras que llevan a la M-127 y, por consiguiente, al final de esta gran ruta circular.

GR que pasan por Madrid

GR-10: de Valencia a Lisboa

Cercedilla [Foto: Ayuntamiento de Cercedilla]

Con 1.112 kilómetros de longitud, el GR-10 cruza la Península Ibérica de punta a punta, del Mediterráneo al Atlántico, de Valencia a Lisboa. En su camino, siete etapas –de la 18º a la 24º– se dejan caer por la Comunidad de Madrid, comenzando por el norte y acabando la ruta por el oeste. Cabe destacar que la señalización no es óptima.

Tras cinco kilómetros de camino desde el inicio de la primera etapa “madrileña” en Alpedrete de la Sierra, el caminante se topa con el Pontón de la Oliva, punto de partida del GR-88. La ruta parte hacia Patones de Arriba pasando por la Cueva del Reguerillo, la más importante de Madrid, con nueve kilómetros de galerías y pinturas rupestres. Hoy en día se encuentra cerrada al público por el mal uso y conservación.

Tras salir del pueblo, la pista desemboca a un camino paralelo al canal de El Atazar que pronto se deja atrás para tomar la calle Canal de Isabel II y bajar al lugar de nacimiento de San Isidro Labrador, Torrelaguna, penúltimo punto de gran riqueza histórica que queda antes de llegar al fin de la primera etapa: La Cabrera.

De paisaje singular, este municipio es conocido por la abundancia de granito. La plaza de la iglesia de esta localidad es el inicio de la próxima etapa, más tranquila. El Convento de San Antonio –de estilo románico– es el primer punto de referencia, seguido de la pared del cementerio de Valdemanco, donde el granito continúa siendo el protagonista.

Tras pasar el pueblo, la ruta se dirige hacia Bustarviejo, bordeándolo y tomando después la Cañada Real para bordear también Miraflores de la Sierra. Llegado a un punto, el camino obligará a mojarse los pies para cruzar el arroyo Mediano. Más adelante, el cancho del Berrueco indicará la dirección hacia la M-608, que habrá que seguir para llegar a Manzanares el Real, destino final.

Dejando la Pedriza a la derecha y el Castillo de los Palacios a la izquierda, la etapa siguiente encauza su camino desde Manzanares hasta, primero, Mataelpino. De allí, otro sendero lleva a la localidad próxima de Navacerrada y, tras dirigirse hacia el Puerto, se divisa en el camino Cercedilla; lugares donde la naturaleza es el principal atractivo.

La 21ª etapa, de Cercedilla al Alto del León, obligará al senderista a escalar para conocer el Puerto de la Fuenfría, el enlace con el Camino de Santiago y varias calzadas históricas como la Calzada Romana de la Fuenfría, la calzada denominada de La Machota, pasando por cumbres como Peña del Águila o La Peñota hasta descender por el Cerro de la Mostaja, la Peña del Cuervo, el Cerro de Matalafuente, la Peña del Arcipreste de Hita, y el Cerro de la Sevillana.

La montaña y los cerros se abren paso en la antepenúltima etapa, en la que el Valle de los Caídos y el pueblo de El Escorial son los únicos lugares por los que se encuentran edificaciones. La subida al misterioso Monte Abantos otorga grandes vistas de San Lorenzo y el ya citado monasterio.

La carretera de Ávila es la primera referencia al camino en la etapa 23, una ruta tranquila que pasa por Zarzalejo y sus vestigios romanos, grandes formaciones montañosas, lagunas y fuentes.

Tras un largo rato de camino, ya puede divisarse a lo lejos Robledo de Chavela, final de la etapa. Conocida por albergar una estación de seguimiento de la NASA, esta localidad ofrece al caminante varios puntos de interés como sus tres ermitas o la Casa Consistorial, una antigua cárcel que también fue colegio y biblioteca antes que Ayuntamiento.

El GR-10 llega a su fin en Madrid con la última etapa Robledo-San Martín de Valdeiglesias. El Embalse de San Juan hace su aparición tras un rato de trayecto, seguido de las ruinas del antiguo Monasterio de Valdeiglesias, construido en el siglo XII y declarado Bien de Interés Cultural en los años 80.

Dejando Pelayos de la Presa a un lado, San Martín de Valdeiglesias se presenta ante el senderista como fin del GR-10 madrileño, donde visitar el Castillo de la Coracera, el Bosque Encantado o darse un chapuzón en el Pantano de San Juan.

GR-113: Camino Natural del Tajo

Palacio de Aranjuez [Foto: Patrimonio Nacional]

Cinco son las provincias que el GR-113 atraviesa en sus más de 1.000 kilómetros de recorrido, siguiendo el tramo alto del río Tajo desde su nacimiento en Teruel por Guadalajara, Madrid, Toledo y Cáceres.

La Comunidad de Madrid está bañada en su parte sur por las aguas de este río y el GR-113 recorre alrededor de 80 kilómetros de esta región desde Estremera hasta el Real Sitio de Aranjuez.

Es en la etapa 17 de este GR donde comienza la aventura madrileña por este sendero, con Estremera como inicio. Fundada en el siglo XI, destaca en esta localidad la fachada del Ayuntamiento y la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, ambas del siglo XVI.

Fuentidueña de Tajo es el siguiente punto del camino, donde esperan al senderista restos paleolíticos, la Torre de los Piquillos, la Iglesia de San Andrés o la Torre del Reloj.

Cereales, olivos y tierras de labranza son el paisaje constante de este tramo del Camino Natural del Tajo que desemboca en Villamanrique de Tajo. En su casco, la Iglesia de Nuestra Señora de Arbuel y la Casa Consistorial dan la bienvenida al visitante.

Cercana al río continúa la ruta que acercará al senderista a Colmenar de Oreja entre sendos campos de maíz y pequeñas colinas. La aridez del terreno es constante hasta divisar las primeras edificaciones de Colmenar.

Allí, la Plaza Mayor es el principal reclamo turístico –declarada BIC– y buen lugar de descanso tras una caminata. La Iglesia de Santa María la Mayor sobresale entre todos los edificios y el broche al paseo por la localidad es la Ermita del Cristo del Humilladero, rodeada de cuidados jardines.

De Colmenar sale la última etapa íntegra de este sendero en Madrid, con destino Aranjuez. La ermita es el comienzo del camino que trascurrirá a tramos entre olivares, pinares, juncos y campos de cereales.

Las tierras fértiles abren la puerta de Villaconejos, municipio famoso por sus melones, pero que alberga tesoros como la Iglesia de San Nicolás de Bari, la Ermita de Santa Ana o la Cueva de los Frailes.

De Villaconejos el camino salta al Real Cortijo de San Isidro, con su plaza mayor y ermita en honor a este santo. Esta localidad es la antesala del final del camino, cuya parada es Aranjuez, fin de la 19º etapa del GR-113 y Real Sitio en el que el Palacio Real y sus jardines, además de muchísimos edificios y monumentos más, encandilan al paseante.

*A tener en cuenta: con el paso del tiempo, muchas de estas rutas y etapas han podido cambiar en parte su recorrido, así como haber mejorado o empeorado su señalización.

Recomendaciones a la hora de caminar

  • Preparar con anterioridad la caminata, haciendo un repaso del recorrido y su duración aproximada. También se debe tener en cuenta la meteorología.
  • Evitar salir del camino y tomar senderos sin indicación. Es importante llevar GPS o mapas que sirvan para orientarse.
  • Mantenerse hidratado con aguas o bebidas isotónicas, nunca líquidos con gas. Asimismo, la comida no debe ser ni pesada ni copiosa.
  • Limitar las paradas de descanso a no más de 15 o 20 minutos.
  • Utilizar calzado cómodo, mejor si es bota de montaña.
  • Llevar siempre protección solar, sobre todo si la actividad va a desarrollarse en las horas de más sol.
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