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Isabel Díaz Ayuso
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Isabel Díaz Ayuso (Foto: Mónica González de Road Experience Audiovisual)

Rifirrafes con Sánchez, conflictos judiciales y bailes en la oposición: así ha sido el 2024 de Ayuso

Por Fernando Rodríguez
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frodriguezmadridiarioes/10/10/22
lunes 30 de diciembre de 2024, 07:36h
Actualizado: 01/01/2025 09:03h

365 días dan para mucho. Más aún en un contexto tan volátil como lo es la esfera pública madrileña, donde la realidad se da la vuelta, como si fuera un calcetín, en apenas cuestión de horas. Así, pese a la estabilidad en el Gobierno que encabeza Isabel Díaz Ayuso, apoyada en la mayoría absoluta -o rodillo, depende para quien- del Partido Popular en la Asamblea de Vallecas, este 2024 ha dejado un buen baile de nombres propios en la región. Algunos, como siempre ocurre, en positivo, y otros, en negativo.

De la propia Díaz Ayuso al mismo Pedro Sánchez, pasando por sus respectivas parejas, Alberto González Amador y Begoña Gómez, hasta llegar a los ya exlíderes de la oposición, Juan Lobato y Rocío Monasterio, inmersos en otros quehaceres por distintas razones. También, claro, sus sustitutos: Jesús Celada, Óscar López, Isabel Pérez Moñino y José Antonio Fúster Lamelas. Todos ellos, en mayor o menor medida, protagonistas del año político que toca a su fin en la Comunidad de Madrid.

Buenas y malas noticias

Lejos de empaparse del espíritu navideño, el mes de enero comenzaba con polémica, incluyendo varios incendios en el apartado sanitario, fruto, sobre todo, de la ola de gripe que azotaba en aquellas fechas la región, y la prórroga -como de costumbre, in extremis- de las ayudas al abono transporte. En paralelo, estallaba la popularmente conocida como "guerra de la energía" entre las Ejecutivas nacional y autonómica. Y, por si fuera poco, las acusaciones de racismo volaban a un lado y otro del espectro político a raíz de una presunta agresión sexual en el centro de acogida para menores extranjeros no acompañados de Alcalá de Henares. Entraba entonces en juego otro de los actores protagonistas en este 2024, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, quien no ha dudado en confrontar con la presidenta en mil y una ocasiones a lo largo del curso. El último de sus desencuentros, durante los actos homenaje por el aniversario de la Constitución.

Ya en los compases finales del mes saltaba a la palestra una de las bombas del año: el regreso del Gran Premio de Fórmula 1 a la capital con vistas a 2026. Comenzaban además a intuirse las primeras grietas en las filas de Vox, de la mano de la salida de un hombre de total confianza para Rocío Monasterio como era su número dos en Entrevías, José Luis Ruiz Bartolomé. A destacar, asimismo, la declaración de intenciones de Ayuso en materia educativa, con el regreso de la "escuela tradicional", y cultural, para impulsar la declaración del flamenco como BIC. Ambas cuestiones irían tomando forma a lo largo y ancho del curso. Por un lado, con las restricciones al uso de pantallas en el aula. Por otro, con el estreno del Ballet Español de la Comunidad, una de las grandes apuestas de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de Mariano de Paco.

Más allá de los debates en torno a la necesidad de ofertar más plazas en determinadas ramas de la Formación Profesional (FP), sobre todo en materia de prácticas, si por algo vino marcado el mes de febrero fue por el enésimo impulso a la Ciudad de la Justicia en Valdebebas, proyecto estrella del área de Presidencia, Justicia y Administración Local que lidera Miguel Ángel García Martín y cuyas obras están previstas para este mismo 2025. Las movilizaciones agrícolas a escala nacional tuvieron además su eco en la región, sin olvidar el voto "irregular" de Rocío Monasterio en el primer Pleno del mes y que terminaría por costarle una importante sanción de hasta 15 días sin sueldo por parte de la Mesa de la Asamblea.

En el apartado estrictamente gubernamental, Díaz Ayuso anunciaba su "plan de choque" para resolver la crisis de acceso a la vivienda. A tal fin, la mandataria decidía apostar por dotar a las empresas de “mayor seguridad jurídica” mediante la modificación de diversas leyes urbanísticas, incrementar el “suelo edificable” disponible y “modernizar” un sector “excesivamente rígido” para la creación de “vivienda de calidad a un precio asequible”. Entre las medidas concretas, rebajas fiscales para propietarios que decidan poner sus propiedades en alquiler, mayor protección frente a impagos y okupaciones o la puesta a disposición de suelo de oficinas para uso residencial. Mientras, las tiranteces con el Gobierno de España se acrecentaban a raíz del 'caso Koldo', convertido más tarde en 'caso Ábalos'.

Marzo arrancaba con una noticia más que esperada por los aficionados del Rayo Vallecano: la garantía política a la permanencia de su estadio en el barrio de Vallecas, culminada a la postre con prometidas mejoras en unas instalaciones visiblemente deterioradas. La primera polémica política, llegados a este punto, servida a través de las movilizaciones feministas por el 8M. De hecho, volvieron a convocarse dos manifestaciones paralelas, mientras Díaz Ayuso ponía la puntilla al abogar por la "igualdad" frente a la "revolución feminista" y los "ataques" a los hombres. No sabía entonces la presidents la que se le venía encima...

Ayuso, en horas bajas

Marzo sería también el mes el estallido de la investigación por fraude fiscal a Alberto González Amador, pareja de la presidenta. Un conflicto jurídico, tornado también en político, y que Díaz Ayuso continúa defendiendo en la actualidad como una "persecución salvaje" hacia "un particular", empleando para ello "todos los medios del Estado" con el objetivo último de "destruirme" y, al mismo tiempo, "tapar" las diversas aristas de las "tramas de corrupción" que rodean al Ejecutivo central, al Partido Socialista y al propio Pedro Sánchez. Entre medias, las supuestas "amenazas", "extorsiones" y "censuras" a periodistas críticos con el Gobierno regional por parte del jefe de Gabinete de la lideresa, Miguel Ángel Rodríguez, llamado ahora a comparecer ante el Tribunal Supremo en calidad de testigo. Sin lugar a dudas, el culebrón estrella del curso y cuyas derivas han terminado por salpicar al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, e incluso costarle el cargo a Juan Lobato. Ver para creer.

Para más inri, en abril se cebaban las quejas por parte de trabajadores y usuarios de la Sanidad Pública madrileña, replicadas con pluses salariales para los profesionales de Atención Primaria que desempeñan su labor en centros de salud de "difícil cobertura". También lío en los centros residenciales para mayores y con los sindicatos educativos contrarios al modelo bilingüe de Emilio Viciana, que amenazaban incluso con la huelga. Toda una crisis de Gobierno que, en cualquier caso, no duraría demasiado. Al menos no tanto como esperaban las fuerzas de la oposición. ¿Quién podría imaginar que el año terminaría totalmente a la inversa, con importantes incógnitad en todos y cada uno de los partidos que se baten el cobre frente a Díaz Ayuso en la Asamblea?

Se invierten las tornas

Las tornas comenzarían a invertirse con el polémico periodo de reflexión de Sánchez, quien optó por cancelar su agenda oficial y tomarse hasta cinco días libres para “reflexionar” en torno a “si merece la pena” continuar al frente del Gobierno o, por el contrario, “renunciar a este alto honor”. El motivo de este particular periodo de meditación bebía de lo que el propio Sánchez no dudaba en describir como el “fango” de la política. Una “maquinaria” puesta en marcha por “la derecha y la ultraderecha” para minar su figura con “informaciones falsas” publicadas por los medios de comunicación afines al PP. El fin último, apuntaba, no era otro que dañarle en lo personal, empleando para ello las “mentiras” y “difamaciones” vertidas contra su mujer, Begoña Gómez. Como cabía esperar, la decisión generó un enorme revuelo mediático, despertando críticas de todo pelaje y agitando nuevamente el avispero madrileño. "Está acabado", llegó a afirmar Díaz Ayuso.

Más leña al fuego, por si fuera poco, con el anuncio de las primeras movilizaciones por la reducción del horario lectivo de maestros y profesores, un conflicto enquistado a escala autonómica y que, dado el fracaso -al menos momentáneo- de las negociaciones entre Consejería de Educación, Ciencia y Universidades y sindicatos, permanece en boga a día de hoy. Escenario muy similar al de la 'Marea Blanca' "contra el desmantelamiento de la Sanidad Pública" y la pretendida reforma del Sistema Nacional de Salud. Al margen del conflicto político, en el apartado de buenas noticias, abril fue también el mes de la inauguración del centro especializado de atención diurna para pacientes ELA en las instalaciones del Hospital Enfermera Isabel Zendal. Un proyecto a complementar con la apertura de la futura residencia especializada en el Puerta del Hierro. Para ello habrá que esperar, eso sí, a 2026.

Ya en mayo, más encontranazos. Entre ellos, los nuevos contenidos del currículo educativo diseñado por la Comunidad, incluyendo el suicidio, las drogas o el papel de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, el anuncio en torno a la subida programada de las tarifas del agua a partir del 1 de junio, el recrudecimiento del conflicto palestino-israelí, la alianza entre Díaz Ayuso y Javier Milei frente a las políticas del Ejecutivo central o el intento frustrado de modificar el Estatuto de Autonomía para eliminar el término minusválido de todos los documentos oficiales de la Comunidad. Una cuenta pendiente que terminaría por resolverse con su supresión de toda la normativa regional.

Lo nacional, lo regional y lo local, partes de un todo

La aprobación de la Ley de Amnistía por parte del Congreso de los Diputados despertaba nuevamente en junio las críticas de Isabel Díaz Ayuso. El enésimo choque con el Ejecutivo central, como preámbulo a las elecciones europeas, dejaba patente una vez más la opinión de la presidenta sobre la figura de Sánchez, acusado de "caudillo bolivariano" con "políticas propias de república bananera" tras haber dado luz verde a "la ley más corrupta de la historia de la democracia". Todo un argumentario que ha ido evolucionando con el paso del tiempo hasta dar a entender los tintes "dictatoriales" que, a su parecer, caracterizan al Gobierno de la nación. El famoso eslogan "Sanchismo es chavismo y Madrid es libertad". Todo ello bañado, además, con el transcurso de la investigación a Begoña Gómez en el marco de su relación laboral con la Universidad Complutense de Madrid.

Aterrizando de nuevo en el ámbito regional, el inicio del verano trajo consigo varias medidas. Por un lado, un nuevo plan contra las drogas. O lo que es igual, la cruzada frente al consumo de marihuana y los productos elaborados a partir de CBD. Por otro, un Plan Regional de Empleo Juvenil que persigue en último término la promesa electoral del "pleno empleo". Asimismo, el proyecto para la apertura de centros fuera del calendario lectivo con vistas a 2025. Sin olvidar la presentación de la futura 'Ciudad de la Salud' en el entorno del Hospìtal La Paz.

En julio y agosto, pese a que la política suele bajar pulsaciones, más tiras y aflojas. Esta vez, no obstante, a escala local, con la apertura definitiva del centro de menores extranjeros no acompañados en La Cantueña. Una inauguración orquestada por la Comunidad y a la que el Consistorio fuenlabreño se opuso hasta las últimas consecuencias. Es precisamente la cuestión migratoria uno de los ejes claves en la tantas veces reclamada -incluso en los tribunales- Conferencia de Presidentes y que terminaría por llevarse a cabo en Santander ya en el mes de diciembre.

Septiembre es sinónimo de 'vuelta al cole' y esta, a su vez, de asperezas entre Gobierno, oposición y sindicatos. Para muestra, los retrasos denunciados por las familias de numerosas escuelas infantiles de la región. También lo es del Debate del Estado de la Región. El de este año, especialmente fructífero, con toda una ristra de medidas -casi un centenar- avanzadas por la presidenta. Entre ellas, nuevas rebajas fiscales, la ampliación del Plan Vive, la construcción de un parque sobre la 7B de Metro a su paso por San Fernando de Henares, el fomento de la maternidad y la conciliación, con un incremento del número de plazas educativas, jornadas partidas en colegios y actividades extraescolares, más ayudas y recursos asistenciales para jóvenes, mayores y personas con discapacidad o bonificaciones a la contratación para el fomento del empleo. Todas, en cualquier caso, acogidas de mala gana por la oposición al considerar que se trataba únicamente de "propuestas recicladas".

Crisis en la oposición y más tensión

El último trimestre del curso, a modo de traca final, ha venido marcado por continuas crisis en el seno de las fuerzas alternativas a Ayuso. En primer lugar, con el inicio de la Comisión de Investigación sobre el funcionamiento de la Universidad Complutense y que terminó por forzar la asistencia de la misma mujer del presidente con una suerte de paseíllo de la vergüenza que el Partido Popular trato de capitalizar al máximo. Ni siquiera la pretendida imagen de unidad, con un Juan Lobato volcado en su acompañamiento a Begoña Gómez, pudo evitar su descalabro final en detrimento del ministro Óscar López, elegido nuevo secretario general de los socialistas madrileños. Su hueco en la portavocía, pese a mantener el escaño en la Asamblea, sería ocupado a la postre por Jesús Celada.

Capítulo aparte merece la renovación total en Vox. Primero con el cese de Monasterio como primer espada del partido en la región. Su cargo pasaría entonces a José Antonio Fúster Lamelas, desencadenando la renuncia de esta al acta de diputada. Una portavocía más que resultaba vacante y que terminaría por recaer en manos de Isabel Pérez Moñino. Tampoco se librarían de la quema en Más Madrid. Los progresistas pagarían las consecuencias de las acusaciones por agresión sexual que recayeron sobre uno de sus ideólogos, Íñigo Errejón. Los daños, pese a enturbiar el clima, mínimos, y es que se saldaron únicamente apartando a una Loreto Arenillas que, considerándose a sí misma cabeza de turco en el asunto, se resiste a entregar el acta de diputada. La baja médica, además, justifica su ausencia reiterada a las sesiones plenarias en Vallecas.

Entre medias, Díaz Ayuso plantaba a Sánchez en su ronda de reuniones con los presidentes autonómicos al considerar que estas servían únicamente como justificación a sus políticas y, en especial, a sus pactos con el independentismo. Tenía asimismo tiempo la presidenta para rectificar la normativa autonómica en materia de cambio de sexo. Es decir, la tantas veces debatida 'Ley Trans'. En concreto, en lo respectivo a la necesidad de presentar un informe médico que avale el inicio de las terapias en menores. También para anunciar la incorporación de Primero y Segundo de la ESO a un total de 25 colegios el próximo curso a fin de "proteger a los menores" e incluso para ultimar la aprobación de sus Presupuestos 2025. Un mero trámite, y es que el proyecto inicial apenas sufriría cambios -más allá de la financiación extra para las universidades públicas- durante su tramitación parlamentaria gracias a la mayoría absoluta que ostenta el PP.

Ni siquiera la tragedia acontecida en la Comunidad Valenciana como consecuencia de la última DANA, cuyo balance alcanza definitivo supero ampliamente los 200 muertos, logró apaciguar los ánimos en una Comunidad de Madrid en permanente alboroto. Tanto es así que la tregua en Entrevías, acompasada a la solidaridad unánime con el pueblo valenciano, apenas duró unos instantes: el minuto de silencio previo al inicio del Pleno del pasado 7 de noviembre. Acto seguido, más bronca. Con la salvedad, eso sí, del intento infructuoso de los socialistas por sumar a los Populares a la condena frente a la violencia ejercida contra las instituciones. Para ser exactos, la sufrida por un Pedro Sánchez que se vio obligado a abandonar Paiporta a la carrera, mientras su coche oficial era golpeado por numerosos ciudadanos. Prueba de la tensión reinante a posteriori son, entre otros casos, el enfrentamiento entre Comunidad y Gobierno por la declaración como 'Lugar de Memoria' de la Real Casa de Correos, antigua Dirección General de Seguridad (DGS) franquista.

Balance e inicio del nuevo curso

El último episodio político del 2024 en la Comunidad pasa por el balance anual de la presidenta, un discurso cargado de dardos con destino La Moncloa. En lo que ha gestión se refiere, explicó la propia Díaz Ayuso, ya se ha cumplido o está en desarrollo el 93 por ciento de todas las medidas de su programa de Gobierno para la vigente legislatura: se han aprobado 149 de las 459 prometidas (32,4 por ciento), 278 se están desarrollando (60,57 por ciento) y tan solo 32 quedan para su aplicación (6,97 por ciento).

Respecto a la actividad legislativa, en total se han aprobado 16 leyes en el último año y medio: once de ellas son Proyectos de Ley por parte de la Administración regional y los cinco restantes son Proposiciones de Ley que se han presentado en la Asamblea de Madrid. En concreto, durante este año 2024, se han aprobado ocho leyes: la de Presupuestos Generales, sobre Economía Circular, distinciones honoríficas de la Comunidad de Madrid, medidas urbanísticas para la promoción de vivienda protegida y la modificación de la ley para incorporar medidas fiscales con el fin de favorecer el acceso a la vivienda, inversiones desde el exterior y el cambio de residencia a municipios en riesgo de despoblación. Las más recientes, la adaptación normativa de la Comunidad de Madrid a la nueva terminología para referirse a las personas con discapacidad y la relativa a un desarrollo equilibrado en materia de medio ambiente y ordenación del territorio. Por último, está la Proposición de Ley de medidas para la mejora de la gestión pública en el ámbito local y autonómico de la Comunidad de Madrid.

Por otra parte, en Consejo de Gobierno se han aprobado un total de 1.545 asuntos, de los que 1.107 son acuerdos alcanzados, 317 informes, 114 decretos y 7 acuerdos de Proyectos de Ley. En el caso de la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales se han resuelto 271 acuerdos, en la de Economía, Hacienda y Empleo, 248; en la de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, 213; en la de Educación, Ciencia y Universidades, 189; en la de Vivienda, Transportes e Infraestructuras se han acordado 164 asuntos; en Presidencia, Justicia y Administración Local, 151; en Sanidad, 133; en Cultura, Turismo y Deporte 108, y en Digitalización 68.

Además, el nuevo curso traerá consigo un total de nueve rebajas enfocadas a facilitar la compra y el alquiler de viviendas y que supondrán un ahorro total de 170 millones de euros para los madrileños. Con estas nuevas bajadas, aseguran, "el Ejecutivo regional continúa aprobando y aplicando medidas para seguir como la Comunidad Autónoma de España con los impuestos más bajos para todos los contribuyentes, además de ser la única que carece de propios". Entre las nuevas rebajas fiscales previstas para 2025 destaca la del impuesto de Sucesiones y Donaciones para familiares de tercer grado, con un ahorro que ascenderá a otros 130 millones de euros. En total, son 30 bajadas impositivas las ya aplicadas por el Gobierno autonómico desde que Díaz Ayuso llegase a la Real Casa de Correos.

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