El vigente periodo de sesiones en la Asamblea de Madrid toca a su fin este jueves. Lo hace tal y como arrancó: bañado de reproches y acusaciones y con absoluta falta de entendimiento entre las fuerzas que pueblan la cámara de Vallecas. Muy atrás quedan ya las palabras de Isabel Díaz Ayuso durante su discurso de investidura, cuando prometió mayor colaboración con los partidos de la oposición. La tónica habitual, por el contrario, no es otra que el enfrentamiento, apoyado en un debate parlamentario tantas veces subido de tono.
La última sesión de control al Gobierno del curso no sería, ni mucho menos, una excepción. Entre las cuestiones más polémicas de la jornada, como cabía esperar, la recepción institucional del próximo viernes al presidente argentino, Javier Milei, tras su cruce de descalificaciones con el Ejecutivo de Pedro Sánchez, o la continuidad de Juan Lobato al frente del PSOE-M y que ha sido puesta en duda a raíz de los resultados cosechados en las elecciones europeas. También la proliferación de pisos turísticos en la capital o la subida de la tarifa del agua desde el pasado 1 de junio para buena parte de los madrileños.
Un punto de partida óptimo para, como ya hiciera en el balance del curso político, desglosar los principales debes del Gobierno central: “Tenemos delante a un Gobierno que nos insulta, que nos difama, que permite que se insulte constantemente a España y al rey mientras ustedes –los socialistas– se callan. Nos quitan infraestructuras y proyectos a Madrid y ustedes se callan. Están borrando delitos. Provocan que los españoles no seamos iguales ante la ley (…) ¿De qué lealtades nos están hablando? Sanchismo es chavismo y Madrid es libertad”.
También ha tenido tiempo la máxima mandataria regional para ahondar en la herida abierta en el seno del PSOE-M a raiz de los resultados de los últimos comicios europeos y la duda en torno a la continuidad de su secretario general. “Deslealtad es lo que hace usted –por Juan Lobato– cada día. Le dieron a elegir entre el honor y la poltrona y ya veremos algún día si va a poder defender tanto el honor como la poltrona ¡Ojo al tiempo!”, aventuraba Díaz Ayuso desde su escaño en el hemiciclo.
Minutos antes era el propio Lobato quien no dudaba en cargar tintas contra la Administración por recibir en la Real Casa de Correos y, además, condecorar a Milei con la Medalla Internacional de la Comunidad: “Se quedó con las ganas de ir al congreso de los ultras en Madrid y ahora se quiere quitar esas ganas dándole una medalla en nombre de todos los madrileños a quien insulta y ataca a España. El Rey no lo recibe, usted le premia y Feijóo calla". ¿Pues sabe lo que le digo? Que no lo hace ni en mi nombre ni en el de millones de madrileños que creemos en el respeto y la buena política frente a su odio (…). Dígale a Milei que somo el país europeo que más crece, donde la Sanidad es pública, gratuita y universal, donde primero se legalizó el matrimonio homosexual”.
La líder de Más Madrid, Manuela Bergerot, prefería centrar el tiro de su intervención, como viene siendo habitual, en las dificultades para acceder a una vivienda en la región. Lo ha hecho, en concreto, con respecto a la proliferación de pisos turísticos en el distrito Centro de la capital. A tal fin ha puesto el ejemplo de Fran y Marta, una supuesta pareja que, en realidad, no es más que una sociedad encargada de gestionar el alquiler de cientos de viviendas para alquiler vacacional en Madrid.
"Fran y Marta. Isabel y Alberto. Parejas fingiendo normalidad. Sociedades con ánimo de lucro"
“Se han dado cuenta de que la gente está muy cabreada con los pisos turísticos y nos han hecho caso en una cosa: han aumentado el número de inspectores. Pero ahora hay que hacer algo con ellos. En diez años solo han cerrado 35 pisos turísticos mientras se multiplicaban por miles. Si quiere hacer algo con esta plaga que carcome nuestros barrios lo tiene muy fácil. Compare el mapa de los pisos turísticos en activo con el de las licencias y vaya con Almeida a cerrar la diferencia (…). Va a pasar a la historia madrileña como la gran patrona de los fondos buitres y madre protectora del Grupo Quirón. Fran y Marta. Isabel y Alberto. Parejas fingiendo normalidad. Sociedades con ánimo de lucro”, lanzaba contundente la primer espada de la oposición.
Con el verano a la vuelta de la esquina, Rocío Monasterio optaría por devolver el protagonismo a la subida de las tarifas del agua que suministra el Canal de Isabel II y que afecta ya hasta a un 30 por ciento de los madrileños: “¿Cómo lo justifica? No lo entendemos No puede ser que siga pagando a medios subvencionados a la vez que sube las tarifas del agua. ¡Qué no se entere Milei, porque si se entera va a entrar en Sol con una motosierra!”.
Tras dar replica tanto a Más Madrid –“estamos en contra de las viviendas de uso turístico ilegal y celebramos que se estén cerrando”– y a Vox –“alguna medida hay que tomar para hacer un uso sostenible del agua frente a las previsibles sequías y el incremento de la población”– Díaz Ayuso cerraría sus intervenciones en sede parlamentaria hasta el próximo mes de septiembre con los “cinco bulos” que habrían marcado el inicio de esta legislatura”.
Se trata, en palabras de la propia presidenta, del “Batmóvil de la señora Monasterio”, el “dúplex” de su pareja, el nacimiento de Lobato en “uno de los pocos hospitales –el Niño Jesús– que no tiene servicio de matrona”, el “bono social” de la ministra Mónica García y el “pato del manzanares” que usaron su “en el lugar del crimen para culpar a la Mascletá del Ayuntamiento”. “Solamente les puedo decir feliz solsticio de verano, señorías”, zanjaba.
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Pues nada. Cientos de miles de cosas por arreglar y mejorar en Madrid se solucionarán poniendo medallas a un teleñeco argentino, entre insultos al presidente del gobierno y a las instituciones de nuestro país. ¡Qué nivelazo de políticos!
No se a que c os va a la Asamblea todos los jueves, a escuchar siempre el mantra de la desquiciada. Es bochornoso, y lo peor es que la sigan miles de tontainas abducidos.
Qué asco.