La festividad del Dos de Mayo, Día de la Comunidad de Madrid, conmemora los hechos acaecidos en idéntica fecha del año 1808: el levantamiento protagonizado por el pueblo madrileño frente al invasor francés. Un recuerdo, “ejemplo de resistencia frente a la opresión y la tiranía”, que permanece, todavía hoy, muy vivo en la memoria colectiva de los habitantes de la región. Tanto es así que la hazaña aún se elogia mediante una ofrenda floral en el cementerio de la Florida, donde permanecen enterrados los 43 fusilados tras la sublevación, y un desfile cívico-militar en la Puerta del Sol. Como guinda a la efeméride, la colocación de una corona de flores bajo las placas de agradecimiento a todos aquellos que dieron su vida luchando contra el ejército napoleónico.
Con mayor sutileza de la esperable, el emotivo discurso de la presidenta, además de servir como sentido homenaje a los galardonados con la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo, ha estado repleto de guiños conciliadores a la “unidad” y al “servicio” que Madrid presta al conjunto del país. Todo ello, claro, en contraposición a la supuesta "división" que trae consigo el mandato de Sánchez y sus socios: “Esto va de España. Por eso aquí no triunfan las identidades de terruño. Aquí ganan las ganas”. Asimismo, Díaz Ayuso ha vuelto a destacar el espíritu de “valentía y solidaridad” que el pueblo madrileño demuestra, como ya hiciese en 1808, en su día a día. “Sigamos construyendo juntos un Madrid atrayente y hospitalario, que sigue teniendo ilusión y que lucha por la prosperidad y el futuro en común. Aquí abrazamos y defendemos la verdad, la unidad, la instituciones y la Constitución. Madrid no pertenece a nadie por ser de todos. Ese fue el mandato de los españoles cuando eligieron la monarquía parlamentaria. Sigamos trabajando para dejarle a nuestros herederos un Madrid como el de aquellos héroes que aún nos inspiran”, ha zanjado.
Dando continuidad a lo ocurrido en el último Pleno de la Asamblea, los portavoces de los distintos grupos parlamentarios seguirían el guion previsto al bajar al barro en las declaraciones previas al inicio de la jornada. Así, para Carlos Díaz-Pache, segundo de abordo de Díaz Ayuso en la Cámara regional, el discurso conciliador del PSOE no es más que “un engaño”: “El punto y aparte le separa de todos los demás. Sánchez ha engañado incluso a su partido y a su Gobierno. Está cada vez más aislado. Ya no tiene a nadie a su alrededor en La Moncloa”. Pese a lo pesimista del escenario descrito, ha apostillado a continuación, “no va a conseguir robarnos el gran país que hemos construido entre todos. España enfrenta grandes riesgos para las instituciones y la democracia y Madrid seguirá siendo la resistencia frente a tales imposiciones”.
Identica línea argumental a la expuesta por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, quien no ha dudado en tildar a Pedro Sánchez de “señor bulo”. “Ya sabemos en que consiste ese punto y aparte. En la persecución de todo aquel que disiente del amado líder. De todo aquel que no comparta el rumbo de la España de Sánchez, que únicamente obedece al culto a la personalidad, al populismo y al ostigamiento de todos los que no siguen la doctrina del sanchismo”, ha defendido. Es, por ende, un día “para decirle que no será él quien marque la historia de España. En Madrid, ni pedimos perdón ni nos callamos ante el señor bulo. Que no cuente con nosotros para su proyecto de división, crispación, barro y muros”.
"Es un engaño"
La réplica llegaría, minutos más tarde, de mano de los representantes de la izquierda en la Asamblea, Juan Lobato y Manuela Bergerot. Con su habitual tono conciliador, el primer espada de los socialistas madrileños ha vuelto a enarbolar la bandera blanca frente a los “gritos”, “ataques” e “insultos” del Partido Popular: “Vamos a ser capaces de subir el nivel de la política, de dejar de insultarnos, de gritarnos, y hablar de propuestas y contenidos que ayuden a la gente. Ese es el reto. No es fácil, pero yo me comprometo a no entrar al trapo de ataques y descalificaciones y tratar de ser siempre respetuoso y educado”. Bergerot, más incisiva, ha llamado a pasar a la “ofensiva” para “democratizar las instituciones del Estado”.
Por su parte, Rocío Monasterio ha pedido a los madrileños posicionarse contra la “tiranía” del Gobierno central y “defender la libertad, la igualdad y la Constitución”. “Me escandalizó escuchar al presidente hablar de limpieza. Eso ya lo hemos escuchado y sufrido en otros paises. Limpieza de periodistas que discrepan, políticos, instituciones, jueces... El punto y aparte del presidente es un camino muy peligroso”, ha aseverado la líder de Vox. Más allá de los habituales rifirrafes y dejando por un momento a un lado sus notables discrepancias, todas las fuerzas que configuran la oposición han coincidido en reivindicar la vivienda como principal debe del Ejecutivo autonómico.
El Gobierno de España, tal y como ya había sido avanzado desde Sol, ha estado representado en el acto por el delegado en Madrid, Francisco Martín, y el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres. Al hilo de lo expuesto por Sánchez en sus últimas comparecencias públicas, Torres no ha perdido la oportunidad de “tender la mano” a la Comunidad para “caminar juntos hacia la regeneración democrática”. También ha invitado a "reflexionar" a todos los cargos públicos, con especial énfasis en el líder Popular, Alberto Núñez Feijóo, sobre su labor, centrando el tiro “en las cosas que de verdad preocupan a los madrileños”, tales como el empleo, la sanidad, la educación o las oportunidades para los jóvenes, y dejando al margen las cuestiones personales. Pese a no tener compromisos programados para estos días, Feijóo ha sido, junto a Cuca Gamarra, el gran ausente en este Dos de Mayo.
La cupletista, y hoy nunca mejor dicho, de Chamberí en su salsa. Más de lo mismo. Y entre los galardonados ese gran grupo intelectual, Camela..... Gensanta.
Ha dicho algo de los pisos de Chamberi, de los contratos a su noviete y a su hermano, de los contratos a Quiron, del desastre de la Sanidad, de los muertos en Residencias, de la comida basura que les dan,etc, etc, o solo se dedica a pasear modelitos pagados con nuestro dinero, son una banda, ella y sus aplaudidores.