Ha transcurrido ya un año desde que Isabel Díaz Ayuso presentase a los integrantes de su nuevo Gobierno. Tras doce meses, tal y como marca la tradición, es momento de rendir cuentas. Si la propia presidenta presentó ya su balance general la semana pasada, aprovechando además la ocasión para confrontar por enésima vez su modelo con el de Pedro Sánchez, este lunes le ha toca el turno a una de las consejerías más polémicas de la pasada legislatura, la de Sanidad. Un área que tras la llegada de Fátima Matute ha conseguido abandonar el ojo del huracán mediático para centrar sus esfuerzos en las labores de gestión. Así parece ratificarlo el cumplimiento de su programa en los primeros compases del mandato, fijado por la propia consejera en un 93 por ciento entre medidas ya ejecutadas y en desarrollo.
Buena parte de los esfuerzos en la Sanidad madrileña continúan radicando en la Atención Primaria y, en especial, en la falta “generalizada” de profesionales que afecta a este nivel asistencial. El resultado no es otro que los conocidos como “centros de difícil cobertura”, aquellos cuyas plantillas se han visto mermadas en mayor medida fruto de las dificultades atraer al personal disponible. Con el objetivo de retener e incorporar nuevos médicos a estos puntos críticos, el Ejecutivo autonómico aprobó el pasado abril un plus mensual de hasta 500 euros que en apenas dos meses desde su entrada en vigor ha permitido cubrir cerca del 25 por ciento de las plazas vacantes. Se trata, tal y como no dudan en calificar desde la consejería, de todo un “logro” . Sobre todo a tenor de lo grave de un escenario tildado de “problema de Estado”.
El mérito es, no obstante, compartido con otros incentivos puestos en marcha a lo largo del presente curso. Y es que el extra de 500 euros mensuales se une a las mejoras retributivas aprobadas anteriormente en el Plan Integral de Mejora de la Atención Primaria 2023. Este paquete incluía ya entonces la implementación de la productividad fija por ruralidad, con un aumento medio mensual de 310 euros por facultativo, así como el reconocimiento de 450 euros mensuales por población atendida, 500 para el turno de tarde fijo y 300 para quienes realicen rotaciones de mañana y tarde de forma "habitual". También el establecimiento de módulos de cuatro horas extra con una retribución de 50 euros por cada una de ellas.
"Estarían encantados de trabajar aquí"
Pese a la satisfacción generalizada en el seno de la consejería, añaden, el cupo de plazas cubiertas a raíz de las últimas medidas podría ser aún mayor, con estimaciones de hasta un 80 por ciento en caso de que el Ministerio de Sanidad, encabezado por la primer espada de Más Madrid, Mónica García, atendiese sus demandas. Entre ellas el visto bueno definitivo a la homologación de las titulaciones para los médicos extracomunitarios interesados en desempeñar su labor en la región, lo que les abriría de par en par las puertas del mercado laboral madrileño. “Nos han verbalizado que estarían encantados de trabajar en centros de difícil cobertura”, aseguran fuentes próximas a Matute. A ello se suma el incremento de plazas MIR, otra de las principales reivindicaciones de la consejera para resolver el déficit existente en la región.

Balance de gestión
De los 69 proyectos contemplados en su programa, desglosan en Sanidad, 29 están ya cumplidos mientras que otros 35 se encuentran en pleno proceso de desarrollo. Una relación equivalente a un 93 por ciento de las promesas de legislatura cumplidas en apenas 12 meses. En materia de infraestructuras destaca la puesta en marcha del Centro Especializado de Atención Diurna para enfermos de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), la Torre 4 del Hospital Infanta Sofía o el renovado Hospital 12 de Octubre. También, claro, el proyecto estrella con vistas a la próxima década, la Ciudad de la Salud, para cuya construcción se contempla un presupuesto de hasta 1.000 millones de euros. En este marco, el objetivo a corto plazo es que el centro integral de oncología infantil de La Paz abra sus puertas “en menos de tres años”.
A ello se suman además reformas legislativas como la modificación de la Ley autonómica de drogodependencia y adicciones para proteger a los jóvenes de los derivados del CBD. La prevención de las adicciones, tanto a las drogas como a las nuevas tecnologías, es una de las máxima del Gobierno de Díaz Ayuso y se liga estrechamente a proyectos en el apartado de la salud mental infantojuvenil, tales como el refuerzo de las plantillas con 370 profesionales, la atención domiciliaria con 14 unidades o la prevención del suicidio con 21 nuevos equipos. La apuesta por mejorar la Atención Primaria es también firme, de la mano de los complementos salariales ya descritos o el novedoso sistema de agendas para la absorción de demanda, encaminado a reducir los tiempos de espera para consultas. Sin olvidar los 34 centros de salud que se prevén abrir en los próximos años. Todo ello en paralelo al proceso de estabilización del personal, cuya guinda vendrá de la mano de la convocatoria bienal de Ofertas Públicas de Empleo. La primera de ellas, prevista para este mismo mes de diciembre.
"¿Quién mejor que una enfermera para cuidar y curar?"
Otra de las señas de identidad del mandato de Matute es el “liderazgo tecnológico”. Prueba de ello es la apertura del primer quirófano híbrido del mundo en el Gregorio Marañón, el incremento en hasta un 140 por ciento del número de dispositivos de alta tecnología robótica para centros hospitalarios o la innovadora Unidad de Prontoterapia del Hospital de Fuenlabrada que ofrecerá tratamiento a enfermos oncológicos. De hecho, la Comunidad de Madrid será la única del mundo en contar con cuatro dispositivos de este tipo en los próximos años. De ellos, dos públicos. Entre los logros asistenciales sobresale asimismo el convenio con el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas para proporcionar gafas graduadas gratuitas a menores de 14 años o la incorporación de nuevos servicios a la cartera de salud bucodental para mayores. La recuperación de la Gerencia de Cuidados, liderada por Elena Fernández Cano, pretende asimismo “reconocer” y “potenciar” a las profesionales de Enfermería “en el liderazgo de la prestación del cuidado del paciente”. “¿Quién mejor que una enfermera para acompañar, cuidar y curar?”, zanjan.