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    4 de junio de 2020

San Isidro

TOROS

La Comunidad dejará de ingresar este año los más de 400 millones que aportaron los toros a los Presupuestos de 2019

Con la confirmación oficial recientemente de que, a causa de la pandemia del coronavirus, tampoco se celebrarán los abonos taurinos de San Sebastián de los Reyes, Colmenar Viejo y Aranjuez, se cierra la lista de suspensiones de Ferias en la Comunidad de Madrid, que ha afectado a prácticamente la totalidad de los ciclos. De modo que ese nuevo elemento antitaurino que es el covid-19 ha lidiado y muerto a estoque los abonos sin distinción de categorías: desde los más humildes al más importante del mundo, la Feria de San Isidro.

Rosquillas del santo para endulzar la cuarentena

Música castiza en el puente de San Isidro más atípico

Un verano sin fiestas en los distritos

Es magnífico criador de toros bravos, siempre en la línea de la máxima independencia y pensando en la afición y nunca en los enjuagues e intereses de los taurinos, que es Fernando Cuadri, además de una de las mejores pesonas dentro de la Fiesta, no tuvo la despedida que se merecía. En su última tarde en San Isidro como representante de una divisa que tanta gloria ha dado, sus pupilos, eso sí, de preciosas láminas, se rebelaron y le traicionaron con un pésimo juego que impidió el lucimiento da la tena compuesta por Rafaelillo, López Chaves -el único que destacó algo- y Chacón.

TAL DÍA COMO HOY

El 14 de junio de 1619 el papa Paulo V beatificó a San Isidro. Hasta 438 milagros se le atribuyen a lo largo de su vida y de manera póstuma, pasando de ser un humilde labrador a santo y patrón de la ciudad de Madrid, así como de los agricultores y campesinos.

SAN ISIDRO

Todo un regalo para los aficionados fue 'Carasucia', el tercer toro de la tarde, bravo y encastado, cuya lidia transcurrió con enorme emoción mientras le hacía frente con dignidad y arrestos Cristián Escribano, que hubiera estado mejor de no ser por el más que molesto viento, pero que lo mató a la última. 'Carasucia' recibió en el arrastre la mayor ovación dedicada hasta ahora a los bicornes durante el abono. También gustaron los siguientes funos, a diferencia de los dos primeros. Robleño anduvo con oficio e Iván Vicente desdibujado.

Un tremendo cornalón en la pierna derecha sufrió Román -que sustituía al herido Emilio de Justo- al entrar a matar al tercero de la tarde, un peligrosísimo toro de Baltasar Ibán, con el que había estado muy valiente. Desde un principio se vio que el brutal percance tenía aspecto de máxima gravedad, como así se confirmó, porque el animal sacó el pitón derecho ensangrentado de las entrañas del coletudo. El público, cariacontecido, pidió la oreja para el torero, que su cuadrilla le llevó a la enfermería. En una bronca corrida de 'ibanes', Curro Díaz cortó otra oreja y Pepe Moral anduvo espeso.