¡Anda jaleo, jaleo! La canción que popularizó el gran Lorca se ajusta como anillo al dedo a lo que aconteció en el sexto novillo de la tarde. De nombre 'Jaleo'. Y con el que montó un ídem su matador Julio Norte, entregadísimo con ese animal encastado -el único de un encierro de Fuente Ymbro cuyos tres primeros ejemplares eran bochornosamente indignos de Madrid-, que incluso llegó a voltearte de manera espectacular, y frente al cual no se arredró en ningún momento para despenarle con la mejor estocada de la Feria. Echó en su esportón la segunda oreja que le abría la soñada Puerta Grande. Porque se sumaba a la que obtuvo, de regalo presidencial, con su primero, al que despachó de un feísimo bajonazo trasero, lo que limitó la petición que en absoluto era mayoritaria. Mario Vilau, que mostró un buen corte, conoció la cara -oreja- y la cruz de la Fiesta -cornada grave-, y Pedro Luis dejó algunos detalles de clase sin redondear.
El continuador de la saga Norte, que inició su padre de idéntico nombre, vino a por todas en su presentación ante la cátedra venteña, e incluso superó las justas protestas del público -justificados gritos de ¡Toro, toro!- en ese becerrote primero que no tenía cara ni morrillo ni badana ni ‘na’. El salmantino, que lo recibió con buenas verónicas, llevó a cabo una labor muleteril robándole series por ambos pitones, muchas veces fuera de cacho y con retorcimiento, a su enemigo que embestía con la carita alta. Luego tiró de las populistas espaldinas y lo despenó malamente, a pesar de lo cual cortó un inmerecido trofeo.
Con media hoja de la Puerta Grande abierta, tuvo la suerte, que para algunos es una desgracia, de que saliese en sexto lugar el ya mencionado ‘Jaleo’, al que recibió como al anterior, y con el que se lució en un variado quite capotero de chicuelinas, tafalleras, farol y larga. Hubo transmisión debido a la catadura encastada del bicho, y a las series no muy profundas pero ligadas en redondo ya sin tanto ventajismo, algunas rematadas con pases de pecho de mucho poder- ‘Jaleo’, por el otro pitón no se tragaba ni uno-.
Más se animaron los tendidos cuando el animal se lo echó a los lomos por ese pitón izquierdo y Norte, sin inmutarse, siguió su faena como si nada, para enterrar después el estoque hasta los gavilanes en todo lo alto. Menos fortuna alcanzó Vilau, ya que el reservón cuarto, que fue desarrollando peligro, le prendió e hirió. No obstante, el catalán, que recibió a los de su lote de rodillas a porta gayola, y que también debutaba, dejó una buena carta de presentación con su anterior.
Muy asentado y tranquilo, se gustó y gustó por su aroma clásico, ganándose la repetición -se supone- tras el percance con el otro. También Pedro Luis dejó algunos pasajes artísticos con percal y flámula ante el sosote e inválido primero, que hocicó la arena en tres ocasiones, y con el cuarto, que acabó rajándose buscando el refugio de las tablas.
FICHA
Novillos de FUENTE YMBRO, de desigual presentación, con los tres primeros chicos, cómodos de cabeza y blandos; resto con el trapío mínimo. Mansos y descastados excepto 6º, único que cumplió en varas. Todos nobles. PEDRO LUIS: silencio; silencio tras dos avisos. MARIO VILAU: oreja; ovación cuando tras matar al 5º pasó a la enfermería herido. JULIO NORTE: oreja muy protestada; oreja. Salió a hombros. Plaza de Las Ventas, 18 de mayo, 10ª de Feria. Tres cuartos de entrada. Enfermería: Mario Vilau pesenta herida por asta de toro en cara anterior 1/3 superior de muslo izquierdo con una trayectoria ascendente de 15cm que produce destrozo en músculo sartorio y contusiona arteria femoral. Fue intervenido quirúrgicamente bajo anestesia general y trasladado posteriormente a la Clínica la Fraternidad Muprespa - Habana. Pronostico Grave