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    23 de octubre de 2019

monasterio

La ruptura de Rocío Monasterio con Isabel Díaz Ayuso continuará hasta que el PP ceda las Concejalías del Ayuntamiento de Madrid que firmaron las Ejecutivas nacionales de ambos partidos. Si es necesario, aseguran en Vox, mantendrán su negativa a negociar hasta que se cumplan los plazos máximos que establece el Reglamento de la Asamblea para lograr una investidura. Si el 11 de septiembre no hay Gobierno regional, se repetirán automáticamente las elecciones.

El artículo 12 del Estatuto de Autonomía establece que los grupos parlamentarios han de estar representados en los órganos parlamentarios "en proporción al número de sus miembros", pero Más Madrid y Podemos se han quedado fuera de la Mesa de la Asamblea que, por primera vez en democracia, se inclina claramente hacia la derecha: PP, Ciudadanos y Vox ocupan cinco puestos y el PSOE, solo dos. El cruce de acusaciones no se ha hecho esperar y Errejón ya ha anunciado que recurrirá al Constitucional la votación de este martes.

La permanencia del PP en la Puerta del Sol se da por hecha: Isabel Díaz Ayuso es optimista sobre su posible Presidencia de la Comunidad de Madrid tras el éxito logrado en la Mesa de la Asamblea. Aun así, la popular deberá manejar bien sus cartas para que Ciudadanos y Vox no rompan la baraja.

La Asamblea de Madrid se constituye este martes sin que el triunvirato de derechas haya alcanzado aún un acuerdo sobre la composición de la Mesa. Ignacio Aguado deberá definirse hoy: o repite la 'foto de Colón' junto a PP y Vox o perderá la Presidencia del máximo órgano de la Cámara regional, destinada, en principio, a Juan Trinidad.

Horas antes de que se constituya el Parlamento madrileño, todo apunta a que los naranjas ceden y dejarán a Vox sentarse en la Mesa de la Asamblea a pesar de que, oficialmente, no ha habido reuniones oficiales para negociar. No obstante, varios diputados de Cs y PP han permanecido en la Cámara regional sin querer confirmar (ni desmentir) conversaciones ni pactos.

La candidata del PP a la Presidencia de la Comunidad de Madrid y su homóloga de Vox han mantenido su primer encuentro en la Asamblea de Madrid para "empezar a conocerse". En la reunión, que empezó con cierto nerviosismo, acabó siendo "muy cordial" aunque ambas consideran "precipitado" hablar de puestos en el Gobierno y en la Mesa de la Cámara.

PACTOS POSTELECTORALES

Ignacio Aguado tiene la llave del Ejecutivo de la Comunidad de Madrid pero parece no estresarse ante la premura de los plazos que obligan, como mínimo, a negociar los cargos de la Mesa de la Asamblea antes del 11 de junio. Tampoco se inmuta ante las presiones de Vox, por un lado, que exige una mesa a tres y la entrada en el Gobierno para aceptar el pacto PP-Cs. Por otro, de PSOE y Más Madrid, dispuestos a facilitar la Alcaldía de Begoña Villacís a cambio de que Gabilondo se haga con la Puerta del Sol. Él, de momento, ha hablado con Ayuso para constatar la necesidad de hablar y emplazarse para la próxima semana.

El triunvirato de las derechas que busca hacer a Isabel Díaz Ayuso presidenta de la Comunidad de Madrid ya ha nombrado a sus respectivos comités de negociación. PP y Ciudadanos, además del equipo nacional que supervisará todos los pactos, deslocalizará las reuniones en la región, mientras que Vox tendrá que conformarse con un solo grupo de trabajo.

La candidata del PP a presidir la Comunidad de Madrid ha empezado las negociaciones para su investidura con su "socio preferente", Ignacio Aguado. De momento no hay fecha para reunirse, pero sí han mantenido ya sus primeras conversaciones telefónicas. La líder de Vox en la región, Rocío Monasterio, espera su turno.

Perdieron la mitad de votos con respecto a las elecciones generales del 28 de abril, pero sus resultados en escaños les han permitido crecerse en Madrid. Los candidatos de Vox en la Comunidad y el Ayuntamiento de la capital, Rocío Monasterio y Javier Ortega-Smith, respectivamente, exigirán un asiento en los Ejecutivos de la Puerta del Sol y el Palacio de Cibeles tras haberse vuelto decisivos para que gobiernen las derechas. Otra cosa es que PP y Ciudadanos puedan permitirse revalidar la cuestionada foto de Colón.