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Vox apoyará finalmente el Gobierno bipartito de Ayuso y Aguado.
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Vox apoyará finalmente el Gobierno bipartito de Ayuso y Aguado. (Foto: Chema Barroso)

Agosto de 2019: comienza la legislatura del triunvirato

viernes 02 de agosto de 2019, 07:05h

Más de dos meses han transcurrido desde que en Génova retumbara un 'Presidenta, presidenta' con Isabel Díaz Ayuso como destinataria. El escrutinio tras los comicios regionales del 26-M la aupaba como hipotética sucesora de Ángel Garrido y su partido la vitoreaba. Las tres derechas sumaban y las negociaciones comenzaban. Cruces de acusaciones, peticiones polémicas, plantones y una investidura fallida han marcado el camino hacia un pacto que se consumaba este jueves y abría un nuevo frente de batalla: el de una legislatura que no se prevé fácil.

Vox avisa: ejercerá una "férrea oposición"

La cuenta atrás para que la candidata del PP se siente en el sillón de mando de la Casa de Correos está en marcha. Tal y como adelantó Madridiario, el presidente de la Asamblea de Madrid, Juan Trinidad, convocará una ronda de contactos previa al Pleno de investidura para el lunes 5 de agosto y la jornada en la que Ayuso culmine su ascenso al liderato del Ejecutivo autonómico se espera esa misma semana.

A partir de ese momento, el primer Gobierno en coalición de la Comunidad de Madrid, un bipartito por la decisión de Vox de, como ya hicieron los de Abascal en el Ayuntamiento capitalino, pasar al grupo de la oposición. No exigen, al final, consejerías, pero sí trazan unas pautas que Ayuso y Aguado deberán tomar en consideración si no quieren que Monasterio y su equipo se 'rebelen' y frenen sus políticas con sus 12 votos en contra.

Monasterio ya lo advirtió este jueves, durante la comparecencia en la que anunció el desbloqueo: Vox ejercerá una "férrea oposición". No pierde de vista que sus 12 escaños resultan determinantes para sacar adelante las propuestas y su negativa puede poner en más de un apuro al tándem Ayuso-Aguado, que seguirá, con toda probabilidad, en unos roles parecidos a los que han mantenido durante estos dos meses de negociación: los naranjas, marcando las distancias con sus 'amienemigos' de Vox a pesar de que serán, a todas luces, necesarios para el nuevo Gobierno regional durante los próximos cuatro años; los populares, ejerciendo de mediadores entre sus dos socios.

El Ejecutivo que se forme en la Comunidad a lo largo de las próximas semanas no será -como exigía Monasterio en los albores del tiempo negociador- un tripartito, pero, desde luego, dependerá del entendimiento entre -y las estrategias de- las tres fuerzas políticas del triunvirato.

"Chantajes", según la izquierda

Quizá por ello la izquierda alertaba de los "chantajes" de la "extrema derecha" que "condicionarán" la próxima legislatura. Lo cierto es que Vox no ha perdido el tiempo y ya ha marcado algunas líneas rojas que se traducen en una suerte de 'aviso a navegantes'. Así, algunos de los requisitos sine qua non para apoyar el Gobierno bipartito pasan por la eliminación y reducción "al máximo" de los impuestos autonómicos y el compromiso de no incrementar la deuda.

El tándem Ayuso-Aguado seguirá instalado en unos roles similares a los mantenidos durante la negociación

Su lucha contra los 'chiringuitos' también ha salido a colación. Piden "eliminar aquellas agencias, empresas públicas, entes y organismos que no respondan a criterios razonables de uso del dinero público", así como dar "prioridad a proyectos de desarrollo de la región para frenar la despoblación en zonas rurales" frente a otros foráneos.

Entre las promesas más destacadas del documento con 155 medidas consensuado por 'populares' y 'naranjas', ampliar el horario de quirófanos por las tardes y los fines de semana, impulsar un Plan de Cuidados Paliativos, introducir el bilingüismo en la Educación Infantil de 0-3 años, apertura del Metro 24 horas los fines de semanan o limitar a ocho años los mandatos del presidente y de los consejeros.

Dos meses de 'tira y afloja'

La animadversión inicial entre Vox y Ciudadanos dificultó el entendimiento desde el primer día. El PP se vio obligado a adoptar un -interesado- papel conciliador entre ambos bandos, sabedor de que necesitaba el apoyo de ambos puntales de su triunvirato. Sin embargo, el esfuerzo fue en vano en el primer asalto. El 10 de julio se constataban las desavenencias entre los implicados en una sesión de investidura que no fructiferó. "No deseamos formar parte de este Gobierno", espetaba Rocío Monasterio en la Cámara regional.

De nada sirvió que el día anterior Ignacio Aguado cediera a las pretensiones del partido de Santiago Abascal y se hiciera la foto a tres que Vox tanto anhelaba. Parecían jugar a ver quién estaba más ofendido con el contrario y tuvieron discrepancias hasta por la asiduidad de los contactos entre las dos formaciones. Vox aseguraba "comunicaciones permanentes" mientras Ciudadanos lo negaba rotundo e incidía en que llevaban "una semana sin hablar".

Ayuso se mantuvo al margen mientras 'toreaba' otros envites. La popular se encontraba en el punto de mira por una polémica donación que recibió de su padre. Algunos medios apuntaban a un alzamiento de bienes para evitar un embargo, una acusación que el círculo de la 'popular' tildó entonces de "interpretación torticera".

Entretanto, algunos sectores daban por "más que hecho el acuerdo", pero este no se materializaba. Cuando el hartazgo por la dilatación en el tiempo de las negociaciones traspasó de la Asamblea a la calle, llegaron las reacciones. El Partido Popular trasladó a Ciudadanos un documento que había firmado previamente con Vox en el que se recogían medidas que consideraba "asumibles" para el partido naranja. No lo entendió así Aguado, que calificó el texto de "retroceso" al incluir peticiones como la derogación de artículos de leyes LGTBI o garantizar a los Cuerpos y Fuerzas de seguridad del Estado acceso directo a la información sobre los extranjeros en situación irregular.

Fin a más de 60 días con un Gobierno en funciones

Ese mismo día, Vox reculó en otra decisión que causaba confrontación con Cs y PP: retiró su petición de información sobre los talleres LGTBI impartidos por COGAM en colegios públicos y concertados de la Comunidad. El acuerdo de las tres derechas en Murcia el 26 de julio dio alas al desbloqueo en Madrid, a pesar del plantón de Ignacio Aguado a Ayuso y Monasterio esa mañana en una reunión convocada por la primera.

Casi en tiempo de descuento, con los madrileños sin gobierno -oficial- desde hace más de 60 días, la gobernabilidad se ha desencallado el 1 de agosto. Vox ha cedido en sus pretensiones más polémicas y Ciudadanos acepta el nuevo documento para entrar en el gobierno en coalición.

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    Últimos comentarios de los lectores (2)

    15056 | Ana Sánchez - 02/08/2019 @ 11:18:54 (GMT+1)
    Otro fracaso del binomio socialista-comunista-separatista. Ya suena cómo rechinan los dientes al comunista de probeta Erre-que-erre-jón. Y mira que lo intenta el pobrecito.
    15052 | Carmen - 02/08/2019 @ 08:37:17 (GMT+1)
    ¡Viva la pandilla basurilla!

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