www.madridiario.es
Euforia en la sede del PP con José Luis Martínez Almeida, Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado, analizando los resultados de las elecciones del 26M.
Ampliar
Euforia en la sede del PP con José Luis Martínez Almeida, Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado, analizando los resultados de las elecciones del 26M. (Foto: Europa Press)

El PP gobernará en Madrid: Almeida será alcalde y Ayuso, presidenta de la Comunidad al no lograr sumar la izquierda

domingo 26 de mayo de 2019, 21:06h
Manuela Carmena pierde la Alcaldía de Madrid a pesar de que Más Madrid ha sido la formación más votada en el Ayuntamiento de la capital y ha logrado 19 concejales. No han sido suficientes, junto con los del resto de las formaciones de izquierda, para evitar que la suma de PP, Ciudadanos y Vox otorgue el bastón de mando a José Luis Martínez-Almeida (PP). En la Comunidad de Madrid, el más votado ha sido Ángel Gabilondo (PSOE), pero los partidos de izquierda tampoco han logrado los 67 diputados necesarios para alcanzar la mayoría absoluta, por lo que será la popular Isabel Díaz Ayuso la próxima presidenta de la región.

Duro batacazo para la izquierda en la ciudad de Madrid. Más Madrid, la plataforma liderada por la hasta ahora alcaldesa, Manuela Carmena, ha ganado con holgura (más de 500.000 votos) las elecciones municipales de este domingo pero la suma con el PSOE de Pepu Hernández, al que le ha faltado el tirón de Pedro Sánchez, no ha sido sufiente. Cabe señalar también las papeletas 'perdidas' que han ido a parar a la escisión liderada por Carlos Sánchez Mato, Madrid en Pie Municipalista, que, con 42.756 y un 2,63 por ciento de los apoyos no ha alcanzado el 5 por ciento necesario para obtener representación y se ha quedado fuera de la Administración municipal.

Así, la plataforma de la actual regidora se ha quedado a un concejal de lograr la mayoría absoluta, que recae en la suma de PP (15 concejales y más de 391.000 votos), Ciudadanos (11 concejales y 385.000 votos) y Vox (4 concejales y 123.000 votos). El PSOE ha logrado 8 concejales gracias a 222.000 apoyos. De esta forma, José Luis Martínez-Almeida se convierte en el gran triunfador de la noche: pese a la pérdida de 200.000 votos, roza con la yema de los dedos la Alcaldía y evita el sorpasso de Begoña Villacís. Esto significa, de facto, que va a lograr lo que no consiguió Esperanza Aguirre hace cuatro años.

Lo cierto es que el resultado es mucho mejor para las derechas de lo que en un principio se creía. Al comienzo del escrutinio, la suma de las izquierdas llegó a cosechar 31 concejales pero conforme el recuento de los votos en los distritos tradicionalmente más conservadores iba aumentando, el marcador dio la vuelta.

Carmena se queda a dos concejales de renovar su Alcaldía

Con todo, la primera en comparecer ha sido la alcaldesa. Sobre las doce y media de la noche, Manuela Carmena ha salido al atril junto a Íñigo Errejón y el resto de sus equipos para lamentar la pérdida del Palacio de Cibeles. “Hemos conseguido cerca de 500.000 votos. Eso nos hace sentirnos satisfechos, pero no vamos a poder gobernar”, ha declarado una regidora que ha estado cerca de derramar lágrimas.

Este resultado significa su adiós a la política de la peor manera posible. Cuando anunció, pese a haberlo negado en infinidad de veces, que lucharía por la reelección, también condicionó su marcha a la pérdida del poder. De este modo, este domingo también ha asegurado que seguirá como alcaldesa en funciones hasta el próximo 15 de junio -cuando se constituye el nuevo Consistorio- y que, después, dimitirá. Además, es una marcha segura, pues ha descartado el otro escenario que la dejaría como alcaldesa: un pacto con Begoña Villacís.

El PP obtiene el peor resultado de su historia en unas autonómicas

El PP ha cosechado este domingo el peor resultado de su historia en unas elecciones autonómicas, aunque salva los mueblesal situarse en disposición de formar gobierno y evitar el sorpasso de Ciudadanos, que se había materializado en los pasadas elecciones generales de abril. Desde 1991, con 956.865 votos, el PP de Madrid no bajaba del millón, ni siquiera cuando en 2003 (1.429.890 papeletas) el PSOE podría haberse colocado al frente del Gobierno regional si no hubiera sido torpedeado por el 'Tamayazo'. En 2007 llegó incluso a los 1.592.162 de la mano de la expresidenta Esperanza Aguirre mientras que en los anteriores comicios, con la exdirigente Cristina Cifuentes y ya con un Ciudadanos que entró con fuerza, alcanzó los 1.050.256.

El PP baja de 48 a 30 diputados, cifra que, con la fragmentación del voto de centro-derecha patente en las elecciones de abril, desde la formación ya contemplaban como un "buen resultado" al comienzo de la campaña electoral. Y, aunque se ha quedado a siete parlamentarios del PSOE (37) la otra verdadera victoria de los populares es que Ciudadanos, que ha alcanzado 622.103 votos y sumado nueve diputados más que en 2015, no ha podido adelantarles. Se abre la posibilidad de un gobierno de coalición entre ambas formaciones pero el PP está ahora en posición de liderarlo.

El PP conserva la Comunidad

Tampoco las encuestas han acertado en lo que a Comunidad se refiere. O sí, según como se mire. Los tres escaños bailantes que podían haber decantado la balanza hacia la izquierda y arrebatar la Puerta del Sol al PP tras 24 años de Gobierno continuado se han quedado finalmente donde estaban. Esta vez, con una novedad: los socios PP y Ciudadanos tendrán que contar ahora con la presencia incómoda de Vox.

Aun así, en Génova tenían doble motivo para estar de celebración. No solo mantienen la hegemonía pese a haber presentado a una candidata desconocida, polémica y que era una apuesta personal de Pablo Casado, sino que, precisamente por esto último, refuerza la gestión de éste al frente del Partido Popular.

Si hace no muchos días se rumoreaba en el partido la posibilidad de que su nuevo presidente fuese expulsado por las bases tan rápido como fue elegido por las mismas, ahora quedará libre de todo cuestionamiento. Casado, con Ayuso y Almeida, ha conseguido mantener la hegemonía del que históricamente ha sido feudo de los votantes del PP: mantiene la Comunidad in extremis y recupera el Ayuntamiento de la capital.

En la Asamblea, Isabel Díaz Ayuso ha perdido 18 escaños y se ha pasado a la segunda posición en el ránking de fuerzas más votadas con 30 diputados y más de 654.000 votos (el PSOE ha logrado 37 escaños y más de 800.000 votos). Sin embargo, podrá gobernar con la suma de diputados de Ciudadanos (que aumenta de 17 a 26 gracias a más de 573.000 papeletas) y Vox (que irrumpe con 12 diputados y 258.000 votos). Además, ha logrado evitar el temido sorpasso de los naranjas, que aspiraban a ocupar la Presidencia o, en el peor de los casos, a ser líderes de la oposición.
Pese a que el bloque de derechas fue el único que mantuvo ataques internos entre sí durante los debates y la campaña en general, todo apunta a que no tendrán problema alguno para alzarse con el poder. Lo que sea para mantener el color azul de la Real Casa de Correos, aunque haya que pintarla también de naranja y, quizá, de verde.
Ignacio Aguado mostró su negativa a gobernar con "extremos", pero también fijó su línea roja en lograr "echar al sanchismo" de la región. Por ello, podría aceptar ahora no solo las condiciones de los de Santiago Abascal -como ocurrió en Andalucía- sino también la exigencia de algún cargo en alguna Consejería.
Podemos, el gran perdedor: se queda como sexta fuerza, superada incluso por Vox
En Vox, por su parte, se mostraron con cierta humildad en la campaña, al centrar sus objetivos en lograr que sus medidas se cumplieran y no tanto en los sillones. Sin embargo, teniendo en cuenta que son decisivos -sin sus 12 diputados no habrá gobierno de derechas-, podrían aspirar a algo más.
En cualquier caso, la parte derecha del bibloquismo está satisfecha mientras que la izquierda se ha quedado con el caramelo arrancado de la boca. Solo 3 escaños les han separado de la victoria, de la oportunidad de recuperar la Comunidad para el PSOE (algo que no conseguían desde la última legislatura de Joaquín Leguina, que terminó en 1995), de tener a Ángel Gabilondo como presidente en compañía de Íñigo Errejón e Isa Serra que, pese a sus diferencias internas tras la escisión de Podemos, mostraron una buena sintonía y un pacto de no agresión durante toda la campaña.
A los socialistas ahora solo les queda la pequeña victoria de ser primera fuerza en la Comunidad, aunque sin oportunidad de gobernar. El único del bloque de la izquierda con algún motivo de celebración sería Errejón, que ha logrado irrumpir con Más Madrid en la Asamblea con 20 diputados (438.000 votos), más del doble que sus antiguos compañeros de Podemos (7 escaños y más de 165.000 votos).
Del otro lado, Serra ha perdido doblemente: ni formará parte del Gobierno ni puede presumir de fuerza en la región: Unidas Podemos se va al último lugar con 165.000 votos, superada incluso por Vox. Le queda el consuelo de poder echar la culpa a la fragmentación del voto: juntos, Más Madrid y Unidas Podemos obtienen exactamente el mismo número diputados que en 2015: 27. Y, con los 37 del PSOE, se quedan a las puertas de su objetivo soñado: recuperar la Comunidad para la izquierda. A todos les queda ahora por delante cuatro años en la oposición.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.