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Perro utilizado para la caza en una jaula de hacinamiento
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Perro utilizado para la caza en una jaula de hacinamiento

Delitos ecológicos: la labor de defender a los que no tienen voz

Por Alba Cabañero Aina
martes 06 de julio de 2021, 07:19h

En los últimos meses se han podido observar en diferentes puntos de la Comunidad negligencias medio ambientales denunciadas por diversas asociaciones y partidos políticos, como los vertidos en el arroyo Valdecarrizo, en Tres Cantos, o el peligro que corre el arroyo Retamares, en Pozuelo de Alarcón, debido a la especulación urbanística.

La última la ha sacado a la luz el partido Más Madrid San Fernando de Henares, cuyos voluntarios observaron el pasado 23 de mayo cómo se estaban vertiendo residuos de fuerte olor y color marrón al Río Jarama.

“En la denuncia también se hace constar la cantidad ingente de toallitas y basura que recogieron en poco más de una hora en la ribera del río, y que solo podían proceder de un vertido directo al río sin pasar por la depuradora. Situación que no se debe permitir”, señalan desde el partido.

Esta no es la primera vez que la situación del Río Jarama es noticia. La Asociación Ecologista del Jarama El Soto dio a conocer el deplorable estado de este río, convertido en un mar de vertidos de aguas fecales, toallitas, plásticos y telas.

El descubrimiento de los maltratos a animales en el laboratorio de Vivotecnia, las toneladas de residuos retiradas del cauce del río Guadarrama, la celebración de eventos en espacios protegidos, la destrucción de hectáreas de vegetación… Estos son solo algunos ejemplos, pero, ¿cuáles son los delitos ambientales que más se cometen en la Comunidad de Madrid?

Madridiario ha hablado con Jaime Doreste, abogado y miembro del área jurídica de Ecologistas en Acción, organización que acaba de actualizar su guía práctica ‘Los delitos contra el medio ambiente’. Este documento ha servido durante 25 años de faro a activistas y abogados para interpretar estos tipos penales y ayudarles en la formulación de denuncias ante las fiscalías o los juzgados.

“Esta guía es una reedición de una que se hizo en 1996 al poco de aprobarse el Código Penal de 1995, porque fue el que realmente creó la figura de los delitos ecológicos. Ante la multiplicación de las figuras delictivas en relación con el medio ambiente, mis compañeros pensaron que era buena idea la publicación explicativa de los elementos de los delitos para que sirvieran de material de trabajo tanto a los activistas de Ecologistas en Acción y otros grupos activistas como también pensando en policías ambientales como los Forestales”, explica Doreste.

Al tiempo, en 2002, se llevó a cabo otra reedición, y la siguiente fue en 2021. “Nos dimos cuenta de que ya había habido diferentes reformas del Código Penal y se había acumulado mucha experiencia judicial que hacían interesante actualizar la guía”, agrega.

Los delitos más comunes en la región

A los mencionados anteriormente, Doreste ha sumado algunos casos que suelen darse en la región, como las edificaciones ilegales, donde se encuentran con las trabas y pegas de la administración urbanística, o el tráfico de animales desde el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.

“En el Aeropuerto de Barajas hay bastante delincuencia relativa al tráfico de especies amenazadas. Con la Sociedad Española de Ornitología estoy llevando un procedimiento que se llama ‘Operación Suzaku’, que tiene que ver con la incautación en aduana de gente que en las maletas lleva jaulas para la venta de aves exóticas. Ha habido varios procedimientos de tráfico de animales, también de monos y demás, por el tema de la aduana de Barajas”, cuenta.

Otro delito relacionado con la fauna es el envenenamiento de especies. El último caso es el de un hombre, condenado por la muerte de un buitre negro, cuatro milanos reales y también tres zorros al colocar veneno en la entrada de su gallinero para acabar con los depredadores que se pudiesen acercar.

El uso del veneno es una lacra gravísima contra las especies más amenazadas. En este caso, dio la casualidad de que el buitre negro que falleció estaba radiomarcado; llevaba una mochila de seguimiento dentro de un programa de reintroducción de la especie. Grefa localizó el cadáver y llamó al Seprona”, recuerda Doreste.

Madrid Central o Valdemingómez son también otros protagonistas en los delitos más sonados cometidos en la región.

“Muy recientemente ha recaído una sentencia absolutoria, pero tanto la Fiscalía como Ecologistas en Acción han hecho público su intención de recurrir en casación al Tribunal Supremo”, apunta.

En el párrafo sobre la sentencia de valdemingomez te propongo estos cambios en la segunda frase:“ Ha recaído sentencia absolutoria, pero tanto la Fiscalía como Ecologistas en Acción han hecho público su intención de recurrir en casación al Tribunal Supremo”, apunta.

“Consta que la Fiscalía General del Medio Ambiente está impulsando procedimientos penales contra varias empresas de transporte por la infracción reiterada de las normas de acceso a Madrid Central. Sería un supuesto delito de contaminación, porque con la infracción de esas normas de acceso se estaría generando un daño ambiental, contraviniendo además la norma específica que impedía el acceso a esa zona de Madrid a ese tipo de vehículos”, relata.

Boina de contaminación sobre Madrid (Foto: Kike Rincón)

¿Cómo defender a los que no pueden hacerlo por sí mismos?

Los abogados defienden a personas o colectivos, pero cuando se trata de defender a causas medio ambientales, la cosa cambia.

Los grupos ecologistas, los defensores de la naturaleza, defendemos a quien no tiene voz para hacerlo por sí mismo. Por eso, el ordenamiento jurídico defiende eso que se conoce como intereses difusos; intereses generales que nos afectan a todos”, indica el abogado ecologista.

Reconoce que hay veces que es difícil hacer entender la situación, sobre todo a los acusados de algún delito ecológico, pero tras años dedicándose a ello, ya es algo que se está normalizando.

No tiene mucha problemática el explicarle al juez que yo me persono aquí para formular una acusación en defensa de los valores ambientales que han sido atacados por el acusado. Es habitual y no genera muchos problemas”, subraya.

Vertido de lodos en Pinto (Foto: Ecologistas en Acción Pinto)

La gente interesada en este tipo de abogacía también hace que se visibilicen estas causas, al igual que diversos programas, como el financiado por la Unión Europea e impulsado por la Sociedad Española de Ornitología ‘Defensores de la Naturaleza’, en el que realizan muchas formaciones específicas de uso técnico a cuerpos de Policía Medio Ambiental.

“Hay más gente interesada y que se implica, tanto como abogados o activistas, a la defensa del medio ambiente, y eso se nota en la cantidad de procedimientos que se abren”, celebra Doreste.

De forma estimada, un 50 por ciento de estas denuncias suelen llegar a juicio, aunque depende mucho del tipo de delito cometido. “Hay veces que solemos terminar con sentencia de conformidad, lo que es rápido y te aseguras una sentencia condenatoria, pero en otros casos el tema es más complicado y son procedimientos muy largos en los que pueden influir la falta de sensibilidad ambiental del juez o el motivo que sea”, aclara.

Lo mismo pasa con las penas y multas. Por ejemplo, en un delito de contaminación las penas pueden ser acumulativas —cárcel, multa e inhabilitación—, pero en un delito de caza son alternativas: se puede elegir entre multa o prisión.

En la mayor parte de los casos las penas de prisión suelen ser de menos de dos años y por tanto, si no tiene antecedentes penales, no tiene que ingresar en prisión”, comenta.

El sistema penal para la determinación de las multas juega también un papel importante:. “La cuantía de las multas que se puede poner en vía penal son muchas veces inferiores a las que podría poner la propia administración ambiental por esos hechos”, esclarece el abogado.

Y explica: “Matar un águila perdicera no solo es delito —porque lo dice al Art. 324 del Código Penal—, sino que también es infracción de las leyes de conservación de la naturaleza. La multa administrativa que le podría poner con las leyes de protección de la naturaleza sería muchas veces muy superior, lo que pasa es que como las multas penales se atienden, además de a la gravedad de los hechos, a la capacidad económica del acusado, hace que muchas veces la cuantía de esas multas baje mucho”.

Pareja de buitres negros en Rascafría (Foto: SEO/BirdLife)

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