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Madrid Skyline Azca
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Madrid Skyline Azca (Foto: Juan Luis Jaen)

Una guía de Madrid para el que no conoce Madrid

martes 17 de mayo de 2016, 16:08h
En las fechas en que nos encontramos, era lógico que Miguel Ángel Almodóvar eligiera a Madrid como el destino de la semana en Vivir viajar. Una guía de la capital para el que no conoce Madrid.

“A los madrileños nos ha venido todo de fuera. El chotis de Escocia y el organillo de Viena pero nosotros aceptamos todo lo que venga. Porque es la ciudad de las puertas abiertas donde a nadie se le pregunta en qué lugar ha nacido.
Lo fundamental de Madrid es que es la única capital europea que no ha sido diseñada por militares sino por pacíficas ovejas. En la Plaza de la Independencia hay dos mojones de la cañada. Realmente en Madrid solo hay dos calles, la Castellana y Alcalá y ambas eran cañadas.
Fue el profesor Tierno Galván quien a comienzos de los ochenta compró, por una peseta, los derechos de peaje que pertenecían al concejo de las mestas.
En el mal llamado, Madrid de los Austrias, porque era la judería, nos encontramos con una de las dos torres mudéjares que hay en la capital. La magnífica de San Pedro el Viejo.
En la calle Segovia tenemos el viaducto, de arquitectura republicana, llamada racionalista. Hasta que se pusieron las mamparas de vidrio había una estadística que decía que cada año se suicidaban desde allí cinco personas. La Taberna Antonio Sánchez y de ahí a la cabecera del Rastro y pasarse por Los Caracoles, donde tenemos a Amadeo que lleva 75 años trabajando en la taberna.
La Casa Museo de Lope de Vega en la calle Cervantes, con su jardín huerto donde se cultivaban espárragos que luego se vendían. Tenemos a Lhardy que merece la pena ver aunque solo sea para visitar sus salones. Y tomarse un consumado, que te lo sirves tú mismo y luego te ponen un poco de Jerez.
Hay que subir a la terraza del hotel Cielo del Urbán, desde donde se ven todas las estatuas que hay en los altos de las casas de la calle de Alcalá. El Real Jardín Botánico, hecho en el reinado de Carlos III en el siglo XVIII.
En el Museo Nacional de Antropología encontramos la figura del hombre más alto de su época, el Gigante extremeño. Estando vivo, un médico le compró los derechos para quedarse con su cuerpo al fallecer.
Y en cuanto a la gastronomía, aparte del cocido y los callos, las patatas bravas y el vermú de grifo”

Escuche el programa completo en CapitalRadio.

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