www.madridiario.es

TAL DÍA COMO HOY

Pensión donde se hospedó Pablo Picasso entre 1897 y 1898 en el número de la calle San Pedro Mártir.
Ampliar
Pensión donde se hospedó Pablo Picasso entre 1897 y 1898 en el número de la calle San Pedro Mártir. (Foto: Google Maps)

El recuerdo a Picasso en Lavapiés: un vecino efímero de huella indeleble

miércoles 24 de octubre de 2018, 07:53h
El número 5 de la madrileña calle de San Pedro Mártir rezuma arte por un costado. Cuatro murales cerámicos recuerdan desde 1981 la estancia en esta antigua pensión del malagueño más ilustre, Pablo Ruiz Picasso. Nueve meses se hospedó el artista en Lavapiés, pero su figura es aún recordada en el ahora barrio más cool del mundo.

Con su talento en plena fase de efervescencia, Pablo Picasso necesitaba una escuela en la que canalizar su arte. Eligió la Academia de Bellas Artes de San Fernando para modelar su trazo y con solo 16 años se plantó en la capital en septiembre de 1897.

En esta primera estancia en Madrid, que coincide con el inicio de su etapa azul, el malagueño se hospedó en el barrio de Lavapiés. En concreto, en la pensión ubicada en el número 5 de la calle de San Pedro Mártir esquina con la calle de la Cabeza, a escasos cien metros de la Plaza de Tirso de Molina.

Su periplo madrileño duró apenas nueves meses y no han trascendido demasiados datos sobre la vida del pintor en la ciudad, aunque se sabe que el genio cambiaba las clases en la calle Alcalá por las visitas al Museo del Prado con frecuencia. A pesar de esta estadía fugaz, retomó su idilio con Madrid en 1901, a donde regresó en el año 1901 para abrir su estudio en la calle Zurbano antes de instalarse en París de forma definitiva.

En 1981, coincidiendo con el centenario del nacimiento de Picasso, Lavapiés rindió homenaje a su efímero vecino colocando cuatro murales en otros tantos balcones de la hospedería en la que residió. La obra, cuatro losetas cerámicas que reinterpretan varias creaciones del maestro cubista.

En la estampada en la pared de los bajos, un trampantojo del artista de joven y de anciano jugando una partida de cartas junto al actor Pepe Isbert, que vivió al tiempo que el malagueño en esta antigua pensión con su madre viuda en un piso que antes había ocupado el alcalde Alberto Aguilera. En la primera planta, una reproducción del retrato que hizo sobre la escritora Gertrude Stein. En la segunda se combinan La mujer en blanco, La viña y un búho que pintó en los años 50. Por último, un Pierrot aparece en la pieza del tercer nivel.

Lola Gil fue la autora de este monumento homenaje para el que no se escatimaron gastos, pues el coste ascendió a dos millones y medio de pesetas. Una inversión para recordar que hasta Picasso debió reconocer en Lavapiés un entorno tan cool como el que reconoce The Times en la actualidad.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

Foro asociado a esta noticia:

  • Picasso en Lavapiés: un vecino efímero de huella indeleble

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    11571 | Mariano - 25/10/2018 @ 00:05:18 (GMT+1)
    Es increíble que Picasso no tenga monumento en Madrid.

  • Normas de uso

    Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

    No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

    La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

    Tu dirección de email no será publicada.

    Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.