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    17 de agosto de 2018

Cabify

Los taxistas, que ayer desbloquearon el paseo de la Castellana tras permanecer allí aparcados desde el lunes para exigir a Fomento una regulación efectiva de lo que consideran "competencia desleal" de los VTC, volverán a las movilizaciones en septiembre si el Gobierno no cumple con las medidas acordadas.

Tras la decisión anunciada por Fomento de permitir a las comunidades que lo deseen regular el sector de las licencias VTC, los taxistas acampados en la Castellana han decidido poner punto y aparte a la huelga que mantienen desde el pasado viernes y desbloquear la avenida madrileña.

A lo largo de esta semana, tres taxistas han sido detenidos y se investigan 60 denuncias por agresiones, daños a vehículos y coacciones a conductores de VTC, según informa la Policía Nacional. Además, otro trabajador del sector ha sido arrestado por vender cocaína.

Los taxistas acampados en el paseo de la Castellana decidirán si continúan con la huelga en base al resultado de la reunión que mantendrá este miércoles el ministro de Fomento con las comunidades autónomas, en las que se estudiará una trasferencia de competencias a los gobiernos regionales en el sector de las VTC.

Los taxistas han comenzado la última batalla para ganar su guerra contra las VTC. En solidaridad con los compañeros de Barcelona, muchos conductores paralizaron el aeropuerto de Barajas el viernes y, el lunes, el paseo de la Castellana, donde volverán a dormir esta noche.

Tras tres horas de reunión, los portavoces de diferentes asociaciones del sector del taxi han explicado que ven "insuficiente" lo que el Ministerio de Fomento les ha propuesto hasta ahora: un Real Decreto Ley que limite la actividad de Uber y Cabify y transferir las competencias en materia legislativa a las comunidades autónomas. Esto significa que, una vez finalizada la reunión, continuará la huelga indefinida del sector.

Taxistas de toda España se han sumado este lunes a la huelga convocada a nivel estatal para reivindicar la limitación de las licencias de VTC (alquiler de vehículos con conductor) que usan las compañías Uber y Cabify.

Los taxistas que estaban en las terminales del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas han dejado sin recoger a los pasajeros que se citaban este lunes en el aeródromo para dirigirse al Ministerio de Fomento, donde a las 12:00 está prevista una reunión con el secretario de Infraestructuras, Transportes y Vivienda, Pedro Saura.

Asociaciones y colectivos del sector del taxi han acordado en una asamblea abierta celebrada en el aeropuerto de Madrid pedir, "a nivel nacional", la paralización temporal de la emisión de nuevas licencias de vehículos con conductor (VTC), las que usan los conductores de Uber y Cabify, y que el Gobierno transfiera las competencias en este ámbito a las comunidades autónomas.

DEMANDA DE CABIFY

Los dirigentes de Podemos denunciados por Cabify se han reafirmado este viernes en sus palabras al asegurar que esta es una "empresa transnacional con sede en un paraíso fiscal" minutos antes de entrar a un infructuoso acto de conciliación en los juzgados de Plaza de Castilla.

La compañía española Cabify ha interpuesto una demanda de conciliación a varios miembros de Podemos, entre los que se encuentran Irene Montero o Juan Carlos Mondero, por dañar “su honor”.

El Tribunal Supremo se ha pronunciado sobre el conflicto entre el sector del taxi y las VTC y ha admitido, “en lo esencial”, las restricciones impuestas a este servicio. La sentencia avala el límite que impone que solo puede haber una licencia de vehículo de alquiler con conductor cada treinta taxis y la territorialidad de estas licencias, dos medidas ya incluidas en el Decreto aprobado por el Gobierno hace unas semanas.

El Congreso de los Diputados ha aprobado el decreto que limita el servicio de Uber y Cabify ante el taxi. Con la norma, se eleva a rango de ley la ratio de una VTC por cada treinta licencias de taxi. El decreto ley, en vigor desde que lo aprobó el Consejo de Ministros, ha sido respaldado por PP, PSOE y Unidos Podemos, entre otros, mientras que Ciudadanos y Foro Asturias han optado por la abstención y EH-Bildu por el voto en contra.

Tras verse inmerso en una guerra con el sector del taxi que ahora dicen no haber buscado nunca, Cabify cambia su estrategia: se ha separado de Uber -aboga por no liberalizar el sector- y ha empezado a tender puentes con todos los actores de la movilidad madrileña para hacer una ciudad "más sostenible". Nada queda de aquella compañía que, sin hacer mucho ruido, se hizo hueco en los móviles de miles de españoles para competir contra el taxi. Ahora, además de eso, se arroga una madurez que solo tiene quien sabe a qué juega y qué está en juego. Eso es, al menos, lo que deja entrever Mariano Silveyra, director general de Cabify en España, quien, a preguntas de Madridiario, valora como positivo el decreto del Gobierno sobre las VTC que el Congreso ha ratificado este jueves, ve "teórica" la ratio de una licencia por cada treinta taxis y defiende a su compañía recalcando que no solo es que sea española, sino que también tributa en su país de origen y no poco: "Más que el taxi".

La Asociación Nacional del Taxi pide elevar a Proyecto de Ley el Real Decreto que regula las VTC y que fue aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 20 de abril. El objetivo, dicen, es "reducir su litigiosidad" y que el Constitucional "no pueda" tumbarlo como hizo con la indemnización a Castor. Además, el presidente de la Antaxi, Julio Sanz, tacha de "insuficiente y débil" el texto aprobado, aunque no le resta valor a las buenas intenciones de Fedetaxi. Por su parte, la asociación presidida por Miguel Ángel Leal evidencia que el sector no cuenta con unanimidad y el dirigente espera que no se lleven a cabo las peticiones de Antaxi.

El Consejo de Ministros ha elevado a rango de ley a propuesta del Ministerio de Fomento varias medidas del reglamento para evitar la liberalización total del sector de las VTC. Esta normativa llega justo en el momento en el que taxistas y multinacionales como Cabify y Uber están pendientes de que el Tribunal Supremo dicte sentencia en el juicio que les enfrenta. Este respaldo del Ejecutivo al sector del taxi ha sido muy bien recibido por Fedetaxi, cuyo presidente -Miguel Ángel Leal- ha dado una rueda de prensa para mostrar su satisfacción: "España seguirá siendo el único país del mundo donde habrá más taxis que VTC".

El pasado 17 de abril quedó visto para sentencia el 'juicio final' que tuvo lugar en el Supremo y en el que está en juego la liberalización del mercado de las VTCs. La decisión del Supremo, que es inminente, podría eliminar la barrera actual que fijó el Gobierno mediante decreto ley y que estipulaba que solo podía haber una licencia de este tipo por cada 30 taxis. Que se suprima esa medida es lo que piden tanto la CNMC como Uber pero no Cabify que, junto a Unauto -la patronal mayoritaria de VTCs-, abraza ahora al sector del taxi y de las administraciones públicas para intentar salvar su futuro.

En un intento de definir un "enemigo común" -la contaminación- en la movilidad madrileña, Cabify ha conseguido aumentar el enfrentamiento con los taxistas y ganarse un nuevo adversario: la Empresa Municipal de Transportes. Fuentes de la EMT explican a Madridiario su enfado por no haber sido invitados al simposio que celebra mañana la multinacional en el que se debatirá sobre hacia dónde van los transportes en la capital. Cabify, por su parte, puntualiza a este digital que envió una invitación al evento el pasado 27 de marzo a Luis Miguel Álvarez Vázquez, director de Servicios de Transportes de la EMT, "sin recibir respuesta" y que, poco después, intentó comunicarse con la responsable de comunicación de la empresa, Marta Serrano, con el mismo resultado.