En apenas 24 horas, Madrid pasó de acaparar la portada de The New York Times el 16 de febrero por su condición de "destino artístico de primer nivel" a figurar un día después en The Guardian por la movilización vecinal para salvar de la motosierra a 1.027 árboles en Madrid Río que acabaría siendo masiva el sábado. El diario británico se hizo eco de un "arboricidio" que este lunes quedó paralizado, pero a cuyas potenciales víctimas no se ha concedido el indulto. La denuncia de estas y otras recientes talas ha elevado la cuestión de protesta ciudadana a arma electoral. Si la oposición alerta de que la ciudad ha perdido 78.000 ejemplares maduros en cuatro años, el Gobierno municipal contraataca cargando a Adif más de 1.000 de estas muertes. Si en 2019 en precampaña se debatía sobre Madrid Central, en 2023 la discusión se traslada al arbolado.
La izquierda respaldó este fin de semana a los centenares de madrileños que este fin de semana se manifestaron contra el proyecto de la Comunidad de Madrid que se lleva por delante más de un millar de árboles en el parque de Comillas y el paseo de Yeserías para construir dos nuevas paradas de la línea 11 de Metro. La réplica del Consistorio se producía este lunes, con el área de Medio Ambiente retando a los grupos a votar en el Pleno de Cibeles la autorización de eliminar 330 árboles pedida por Adif para ejecutar obras en las estaciones ferroviarias de Atocha y Aluche. "Queremos que se pronuncien porque lo que estamos constatando es que para la izquierda los árboles tienen ideología. Si la obra la promueve el PP hay que encadenarse para que no se puedan talar, pero guardan silencio cuando el Gobierno socialista solicita las talas", apuntó Borja Carabante, delegado de Medio Ambiente y Movilidad y portavoz de campaña del candidato Almeida.
Responde a este movimiento el concejal de Más Madrid José Luis Nieto, quien insta al Gobierno municipal a "dejarse de maniobras de distracción y de culpar de su incapacidad de gestión a los grupos". Según traslada a Madridiario, el alcalde y el delegado "intentan tapar con cualquier argumento una realidad y es que bajo su mandato se están talando árboles sanos con la excusa de la reforma de una plaza o unas obras de Metro". Respecto a su posición en la votación que plantea Carabante, señala que en la formación que lidera Rita Maestre "estamos rotundamente a favor de toda obra que suponga una mejora del transporte público y rotundamente en contra de cualquier tala indiscriminada siempre que haya otra alternativa sin que suponga la afección de árboles maduros que no puedan ser trasplantados".
La aspirante del PSOE a la Alcaldía, Reyes Maroto, expone a este medio que José Luis Martínez-Almeida "quiere desviar la atención y poner el foco en el Gobierno cuando los datos son preocupantes: la capital ha perdido 78.616 árboles maduros en sus calles y parques durante su mandato". Su compañera de filas y portavoz socialista en el Ayuntamiento, Mar Espinar, agrega que entre las talas promovidas por el Gobierno regional en Madrid Río y por el Ministerio de Transportes en Atocha "hay una diferencia sustancial: las de Atocha son en Atocha y las de la línea 11 estaban pensadas en un punto donde no era necesaria la tala masiva de árboles, como se puede ver en la rectificación de la Comunidad". "Que expliquen por qué se empeñan en gobernar de espaldas a los vecinos y luego que pidan explicaciones al Gobierno central", zanja.
Luis Cueto, edil del Grupo Mixto y candidato de Recupera Madrid al Consistorio, sostiene que "allá donde no haya una alternativa, priorícese el desarrollo del transporte público y donde se puedan compatibilizar ambas cosas, no se talen árboles". Roberto Sotomayor, candidato de Podemos, afea que con Almeida "siempre pagan los mismos vecinos y los mismos barrios". "Qué casualidad que no le veamos ordenando talas masivas para la Calle Serrano. Un alcalde a la altura no nos haría elegir entre tener árboles o Metro. Existe alternativa, pero falta voluntad política para encontrar una solución que respete el parque de Madrid Río", sostiene.
Parques como el Kalahari y alcorques sepultados
Las cifras que se arrojan un bando al otro para colocarse el sambenito de "arboricida" son las siguientes. Según el censo arbóreo del Ayuntamiento, el número bruto de ejemplares en la ciudad se sitúa en los 655.860 en 2022 frente a los 645.316 contabilizados en 2019, un superávit de unos 10.000. Sin embargo, si se atiende al detalle sobresale la merma de árboles maduros, aquellos en pleno vigor y que han alcanzado su máximo tamaño frente a los recién plantados. Si durante el último año con Manuela Carmena en Cibeles estos superaban los 335.000, ahora apenas sobrepasan los 258.000, un déficit de 78.000.
La semana pasada, el Consistorio anunció la plantación de 7.500 nuevos árboles en zonas verdes de 11 distritos, una reforestación que coincidía en el tiempo con la constatación -vía petición de información de la concejala Marta Higueras- de que el Ejecutivo local selló 2.118 alcorques en 2022 y tiene previsto clausurar otros 2.044 este curso. Una cifra que la concejalía de Medio Ambiente no negó, pero matizó apuntando que ha repuesto ejemplares en 11.260 hoyos vacíos en el marco de su plan de 'alcorques cero'. Con todo, la oposición no solo cuestiona que se tapen los alcorques, sino que los que contienen árboles se sepulten bajo cemento o adoquines que dejan escasos centímetros de tierra alrededor del tronco, como en Alameda de Osuna o Ponzano. Los vecinos del parque de Aluche, en Latina, se quejaron en febrero de la zahorra que cubre el suelo y "ahoga" los árboles tras su rehabilitación. "Va a ser el Kalahari", advirtieron.
Su edil José Luis Nieto denunció el pasado jueves que cerca de 20 árboles "corren el riesgo inminente de ser talados para construir una zona peatonal y de aparcamiento para autobuses que traigan a turistas al museo de Colecciones Reales" en el parque de Atenas. No muy lejos de allí, los vecinos de La Cornisa presionaron en enero para que este pulmón verde del barrio de Palacio conserves sus praderas y no se convierta en "una plaza pedregosa para selfies de turistas" tras la tala de 28 ejemplares en septiembre de 2022. Este modelo, critican desde la izquierda, se repite en otras plazas "duras" como la del Carmen, que también perdió 29 árboles en su reforma.
Un "mayor arboricidio" con Carmena y Sánchez
Desde el área de Medio Ambiente y Movilidad aseguran que todo este arbolado "será repuesto". "Si no es posible en zonas cercanas a donde se han retirado, tal y como marca la Ley del arbolado, habrá que hacer plantaciones equivalentes en otros puntos de la ciudad", precisan. Desde la concejalía que dirige Carabante apuntan que la izquierda "hace un uso absolutamente electoralista" de este tema. "Lo politizan todo en campaña. No salen a la calle para protestar por los efectos del 'solo sí es sí', pero sí salen con las mentiras y manipulaciones cada fin de semana", agregan.
Así, recuerdan que durante la anterior legislatura, con Ahora Madrid en el poder y en un equipo de Gobierno "donde se integraba Rita Maestre", precisan, "se talaron 747 árboles en el Paseo de la Castellana, que se corresponde con el 15 por ciento de su arbolado. "En el mandato pasado se produjo el mayor arboricidio de la historia de Madrid, porque en 2018 se talaron 10.000 ejemplares en cuatro meses", ha censurado este lunes el alcalde. "No vi que nadie protestara", ha apostillado. En contraposición, Martínez-Almeida ha remarcado que con el Gobierno del Partido Popular y Ciudadanos que lidera se han plantado 250.000 árboles en la capital, 185.000 de ellos en el viario público y zonas verdes y 30.000 más en el Bosque Metropolitano. Como matiz, desde la oposición han criticado que parte de estos nuevos ejemplares colocados para recuperar masa arbórea tras los daños de la borrasca Filomena se secaron en verano por falta de riego, con especial incidencia de este fenómeno en Vallecas.
Desde el Ejecutivo madrileño argumentan además que el Gobierno de Pedro Sánchez ha terminado con 1.193 árboles en múltiples obras impulsadas por Adif en las inmediaciones de estaciones o líneas que pasan por Chamartín, Atocha, Méndez Álvaro, Villaverde o Príncipe Pío. A este número suman los 32 ejemplares que ahora pretenden talar para acometer la remodelación de la estación subterránea de Cercanías en Aluche, otros 51 para rehabilitar las de Fanjul y Las Águilas y 247 másafectados "sin que sea posible su viabilidad" para construir la estación pasante de Atocha.
"Igual que a Ayuso se le ha atragantado la sanidad, a Almeida se le está atragantando la guerra que ha emprendido contra las zonas verdes", apuntó este domingo el portavoz de campaña de Más Madrid, Eduardo Rubiño. "Por donde pasa Almeida no crecen los árboles", comentó en la concentración del sábado en Madrid Río la jefa de campaña de Reyes Maroto, Enma López. "Pregunto directamente a Maroto y a Teresa Ribera -ministra de Transición Ecológica-... ¿autorizamos la tala de 300 euros que nos ha pedido su gobierno? ¿o es que hay árboles de izquierdas y árboles del PP?", contestó el alcalde. En la carrera electoral del 28-M, con los árboles se hace bandera.