Los madrileños consumirán más de 330.000 kilos de dulces tradicionales de Todos los Santos como son los buñuelos, huesitos de santo y empiñonados y almendrados. Así lo ha destacado la consejera de Economía, Empleo y Hacienda, Engracia Hidalgo, durante la visita a la pastelería ‘La Oriental’, uno de los establecimientos reposteros tradiciones de la capital y que se encuentra inmerso en plena campaña de esta Festividad.
Esas son las previsiones de la Asociación de Empresarios Artesanos del sector de la Pastelería de Madrid (Asempas), y que señalan que, una vez más, los buñuelos de viento serán los dulces más demandados por madrileños y visitantes, que consumirán alrededor de 260.000 kilos. Además, también se estima la venta de unos 65.000 kilos de huesos de santo y en torno a 6.500 de empiñonados y almendrados.
Hidalgo ha puesto de manifiesto el alto nivel de las pastelerías de la región, “que mantienen el sabor tradicional de los productos al mismo tiempo que se han adaptado a los nuevos tiempos invirtiendo e innovando de cara a ofrecer el mejor producto y servicio, así como la atención más exquisita a sus clientes”.
Líneas de ayudas para PYMES del sector
En este sentido, la consejera ha destacado el reconocimiento y el apoyo de la Comunidad de Madrid al sector para su modernización e innovación. Este apoyo se ha traducido en la formalización de un convenio con diferentes asociaciones de comerciantes, entre la que se incluye Asempas, por importe de casi 130.000 euros que ofrece a los comercios asistencia técnica en diversos aspectos para favorecer el desarrollo y la adecuación del sector a las circunstancias del comercio actual. El objetivo es, como ha señalado la consejera, “profesionalizar el sector y su capacidad para afrontar los retos actuales sin renunciar a su valorado enfoque tradicional”.
Un dulce medieval
Los buñuelos, el producto estrella de la Festividad de Todos los Santos, se empezaron a consumir en palacios y conventos durante la Edad Media, y de ahí pasaron a elaborarse en casas particulares. Finalmente, y a día de hoy, son los obradores de las pastelerías los que se han especializado en la elaboración de estos dulces tan típicos.
Por su parte, los huesos de santo, empiñonados y almendrados son de origen árabe, como lo demuestra su composición a base de almendras, miel y azúcar.