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ENTREVISTA

Rafael van Grieken
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Rafael van Grieken (Foto: Kike Rincón)

Rafael van Grieken: "A la educación pública le interesa que haya gente en la privada"

miércoles 28 de octubre de 2015, 07:46h
Rafael Van Grieken (Maracaibo, Venezuela, 1960) ha asumido el encargo de la presidenta regional, Cristina Cifuentes, de pacificar a la comunidad educativa, soliviantada aún por la anterior etapa de Lucía Figar. El consejero de Educación, firme defensor del sistema madrileño, repasa en esta entrevista sus objetivos para esta legislatura, como lograr un pacto en el sector, mejorar la organización académica o lanzar una estrategia regional de ciencia y tecnología.
¿Qué objetivos se plantea al frente de la educación madrileña?

A mí me gustaría trabajar por tres grandes objetivos. Hay un objetivo que tenemos en la parte no universitaria, que es desarrollar ese acuerdo por la transformación educativa. Me gustaría como segundo objetivo dejar un mejor sistema universitario, más definido. Para eso, estamos trabajando en una propuesta de Ley del Espacio Madrileño de Educación Superior. El tercer objetivo es una estrategia regional de ciencia y tecnología. Todo esto se liga a tener dinero y evidentemente hace falta, pero nosotros lo que queremos ahora mismo es trabajar en ver, en el caso de tener dinero, dónde tendríamos prioritariamente que empezar a invertirlo. Yo creo que lo que hace falta es impulsar esa marca Madrid desde el punto de vista de la ciencia y la tecnología. Madrid tiene un buen sistema público de universidades, buenas universidades privadas, pero también está el IMDEA, centros de investigación del CSIC, los hospitales, es decir, tiene probablemente los mejores recursos humanos. Sin embargo, no estamos siendo tan competitivos respecto a otras regiones, como puede ser Cataluña. Y, precisamente, yo creo que es porque no tenemos esta estrategia.

Uno de los primeros anuncios que hizo Cifuentes fue su intención de alcanzar un acuerdo sobre educación en la Comunidad. ¿Qué se pretende acordar teniendo en cuenta que la legislación educativa viene del Estado?

Totalmente de acuerdo, pero lo que sí se puede pactar en Madrid y en todas las comunidades autónomas es la implementación de esa ley. La forma de dar las asignaturas que estén marcadas por ley es donde realmente Madrid tiene competencias. ¿Y cómo lo vamos a dar? Vamos a intentar tener nuevas metodologías pedagógicas, más disponibilidad de medios digitales, una actualización del profesorado. Es mucho el margen que tienes dentro del aula. Tener unas asignaturas u otras, módulos, que unos sean obligatorios u optativos… La clave del sistema son los profesores, la metodología docente, cómo están los niños, cómo haces que toda la clase suba el nivel.

En Madrid hay innovación educativa en algunos centros, pero no es algo común a todos.

No está generalizado. Madrid tiene el privilegio de tener unos institutos de innovación tecnológica, donde se aplican nuevas tecnologías docentes basada en la tecnología y la digitalización de las aulas. Tenemos esa experiencia con 15 institutos y vamos a ver cómo somos capaces de dispersar esa experiencia al resto del sistema. Ese germen tiene que ir impregnando el sistema educativo.

La LOMCE arrincona y casi expulsa asignaturas como Educación Artística y la Filosofía, a la vez que otorga más peso a la Religión. ¿A usted esto le parece bien?

Con respecto a la Filosofía, estamos dándole vueltas a algunas alternativas, porque hay asignaturas optativas en 2º de Bachillerato y el planteamiento es que se convierta en obligatoria. Todo es estudiable. Evidentemente, la Filosofía es importante, pero también lo son las Matemáticas, la Lengua y la Biología y hay que llegar a una priorización razonable. Y con respecto a la Religión, lo único que tengo que decir es que ese el mismo modelo que había en la etapa anterior, con una optativa, es decir, que no hay que cursarla obligatoriamente. La única diferencia es que Religión se convierte en una asignatura más y tiene repercusión académica en la nota media. Lo que puede ser discutible es que pueda entrar o no en esa nota media, pero hay gente que va más allá y la quiere ver fuera de las aulas. Y, yo con todo mis respetos, creo que se tiene que mantener un equilibrio razonable, creo en un estado laico, pero también en las tradiciones de un país y nuestro país está marcado por una religión católica y es absolutamente normal que esté dentro de nuestras aulas, como lo está en Italia, o en otros países en los que el peso de la Religión Católica es importante.

La Comunidad está preparando una nueva ley de financiación de las universidades. ¿Podrá responder a su demanda de una mayor financiación?

Nuestra intención es que se pueda incrementar su financiación y eso estaría vinculado con la potencialidad de menores tasas universitarias. En esas conversaciones estamos. Nuestra intención es seguir en esa línea de seguir bajando las tasas universitarias y para eso evidentemente tenemos que incrementar la financiación. Pero lo que no nos gustaría es incrementarla por incrementarla, sino con un plan de financiación y que sea muy susceptible de rendición de cuentas, de los resultados, que quien lo haga bien tenga más ayuda y el que lo haga mal no es que se le vaya a penalizar, pero no va a tener más ayudas.

Todos los años aumenta un poco la oferta de FP, pero hay una demanda muy grande sin cubrir en Madrid. ¿Se va a aumentar de forma significativa el número de plazas?

Discrepo de esa visión. A veces hay ciertos desajustes entre la oferta y la demanda, pero esto no significa que haya una demanda altísima que no se vea reflejada en la oferta que hace la Comunidad de Madrid. De la FP Básica hemos ofertado 188 grupos, de los que seis se han cerrado al quedar por debajo de una matrícula razonable; pero hemos incrementado otros tres por mayor demanda. Al final hay una razonable simetría entre la oferta y la demanda, que necesitamos ajustar también en algunos otros ciclos… Todo esto lo vamos a hacer, pero metiendo no solo la demanda de los estudiantes, no solo la disponibilidad el profesorado, sino también un aspecto para nosotros importantísimo, que es que la FP tiene que estar muy ligada al mundo laboral. Para eso necesitamos que el tejido empresarial se manifieste claramente y diga qué es lo que demanda. Tenemos que ver la realidad de nuestro contexto para lanzar los mensajes adecuados, porque por mucha demanda que haya de ciclos de cocina, la realidad práctica es bastante diferente.

Llega en un momento de respiro después de años de recortes en la educación madrileña. ¿Podrá devolver los recursos humanos y materiales, como becas o políticas de tasas, a la situación anterior? ¿Cómo se presentan los presupuestos?

Lo primero es decir que se ha perdido en educación pero también en transportes, en sanidad… todo el país ha hecho un esfuerzo. El Gobierno está tratando de restituir parte de lo que se quitó en ese camino y las comunidades autónomas también iremos devolviendo poco a poco ese sacrificio que hicimos todos los españoles para superar esta crisis. Con eso tiene que ver que para 2016 ya se ha anunciado una tasa de reposición de los profesores del 100 por cien, algo importante porque en Madrid podemos estar hablando de 1.400 o 1.500 plazas todos los años. En general, se puede avanzar para tener un buen sistema, como es el madrileño. No me cansaré de decirlo, los resultados avalan el buen sistema madrileño. No son percepciones, estamos hablando de PISA, del programa bilingüe, de la asignatura de Tecnología, ejemplos que la Comunidad está exportando. Los resultados de Madrid en PISA salen por encima de la media de la OCDE.

También influye el nivel socioeconómico de las familias...

Trato de decir que si lo que vieses son resultados no positivos.... Por ejemplo, Cataluña que es comparable con Madrid, tiene peores resultados según varios índices en cuanto al modelo educativo. Es una cuestión que los madrileños tienen que saber. ¿Hay problemas? Sí. ¿Hay que afrontarlos? Evidentemente. Pero nuestro sistema es un buen sistema educativo.

¿Qué se podrían recuperar en Madrid?

La educación es una actividad demandante de recursos. Por lo tanto, todo lo que sean incrementos de cualquier partida para nosotros es una buena noticia, pero no pierdo la perspectiva de que al final la bolsa es de todos. Tenemos que llegar a priorizar de forma razonable la educación. La presidenta también lo ha manifestado de manera clara. Nuestro compromiso es bajar las tasas en educación infantil, en materia universitaria y cualquier cosa que podamos hacer también relativa a un sistema de becas que permita una mayor accesibilidad a cualquier etapa educativa es darle más oportunidades a la gente. En eso estamos.

Una de las demandas de los profesores es que se organice mejor el inicio de curso. ¿Va adelantar las decisiones sobre cupos y destinos de profesores a julio?

Estamos en ese camino. Este año ya adelantamos una semana en Primaria y dos semanas en Secundaria las asignaciones de profesores a las plazas libres de los centros. Esto se ha notado, aun así ha habido distorsiones. Cuando estás hablando de un colectivo de 50.000 profesores, algún problema tiene que surgir. Ha surgido el problema de Filosofía, pero claro las asignaciones que teníamos de interinos eran 14.000 y el problema se ha centrado en menos de cien. Ha sido una falta de previsión, teníamos un listado de interinos de 150 personas y se han ido cayendo. Hemos intentado responder lo más rápidamente posible. Pero, en definitiva, lo que trato de decir es que esa planificación es imprescindible y que trataremos de adelantarla cuanto antes.

¿Pero se llegará a hacer en julio?

Trataremos de dejarlo lo más cerrado posible a finales de julio, de tal manera que se sepa buena parte de la plantilla y que en septiembre sea lo más suave posible.

¿Se va a contratar a los interinos todo el verano para que puedan corregir a sus alumnos y que tengan los mismos derechos de los demás, como ha dicho una sentencia recientemente?

Esa es una sentencia positiva después de 16 negativas a la misma demanda. Un juez ha tenido ese criterio. Se ha recurrido y con 16 precedentes en negativo, aunque haya uno en positivo, creemos que tenemos argumentos para seguir luchando. Pero es algo que evidentemente pretendemos cambiar. Pretendemos ver alternativas que permitan minimizar esa situación de despidos a finales de junio y contrataciones a primeros de septiembre. Estamos estudiando alternativas y queremos meterlas dentro de las negociaciones que llevamos para llegar a ese acuerdo educativo.

También es consejero de los centros concertados y privados y ellos también tienen sus reivindicaciones. Los concertados piden que se revisen los conciertos y los privados que se controle más si los concertados piden cuotas.

Con respecto a los conciertos, tenemos en marcha un grupo de trabajo que está estudiando una posibilidad de normativa de conciertos. Hay normativa estatal del 85, pero creemos que han cambiado mucho las cosas y la idea es actualizar y clarificar un poco el terreno de juego con respecto a las concesiones de esos conciertos. El grupo de trabajo está dando sus primeros pasos para actualizar esa normativa que va a dejar más tranquilos a los concertados; a los privados; y, espero, que a los públicos, porque se conocerán perfectamente las reglas del juego de conceder o no un concierto, con qué condiciones, a qué tipo de instituciones se puede dar, si es trasmisible o si luego se puede contar con otros socios.

¿Se va a seguir subvencionando los centros que segregan por sexos?

En Madrid, nuestra filosofía en general consiste en dar libertad de elección a los padres y dentro de eso está tener una gran variedad de ofertas. La mayoría de estos centros corresponden a la enseñanza privada y unos muy poquitos corresponden a la concertada. En definitiva, es una opción más que también tienen los padres. Así ha sido hasta este momento y nuestra idea es no cambiar en eso. Me podrá parecer mejor o peor, pero lo que intentamos de mantener es una oferta lo más amplia posible para que los padres puedan elegir.

Con la libertad de elección, ahora se está produciendo un problema. El que se queda fuera de la primera opción está en peor situación que antes, porque ya no cuenta la distancia al centro.

Vamos a intentar mejorar también esas opciones. Al final lo que tienes es un porcentaje de acierto de 93 sobre cien, que no es un mal porcentaje. Se trata de casar una oferta muy diversa con una demanda que también es diversa, y es un pequeño milagro que al final podamos alcanzar niveles del 93 por ciento. Tenemos que mejorar ese 7 por ciento, evidentemente, tratar que esa gente tenga mejores opciones, está claro. Ahora nosotros vamos a intentar mandar un mensaje. Este año vamos a insistir bastante en que la gente sea consciente de la elección de su primer centro, porque es la clave. Hay gente que arriesga un poco porque piensa "me lo voy a jugar, sé que está muy difícil… pero tengo posibilidades". Yo creo que eso es un error en cuanto a estrategia, o sea, tienes que tener muy claro cuál es tu apuesta. Hay que tratar de arriesgar lo menos posible porque te puede llevar a la problemática en ese ámbito del 7 por ciento.

¿No sería más fácil que todo el mundo tuviera cerca un centro al que quisiera ir? ¿No se organizaría mejor?

Pero eso no es sencillo, estamos hablando de muchos centros y de mucha variedad. Casar esa oferta con la demanda por encima del 93 por ciento no es sencillo. Nuestra clave está en intentar bajar ese 7 por ciento y que la gente que se quede fuera tenga mejores opciones.

Otra cuestión que ha generado mucha polémica es que haya deducciones para las familias que llevan a sus hijos a centros privados mientras se ha recortado tanto en la educación pública.

Esa crítica está hecha sin la rigurosidad de los números. Nuestra obligación como gobierno es escolarizar a todos. Y eso significaría que la Comunidad también tendría que costear esos 6.000 o 5.000 euros de una plaza pública a alguien con gran poder adquisitivo. Si esa persona opta por la escuela privada, significa que yo me estoy ahorrando esos 6.000 euros de la plaza pública. Y de esos 6.000 euros se pueden estar deduciendo 900. Creo que desde el punto de vista del erario público conviene tener esa situación. Me estoy ahorrando del orden de 4.100 o 5.100 euros.

Pero esas familias necesitan menos ayudas...

Ya, de hecho yo le estoy dando una plaza a una familia que no le cuesta nada y a otra lo que estoy haciendo es que se puede deducir hasta un máximo de 900. Hay que tener cuidado a la hora de manejar esos números. Aunque ese máximo es de 900 euros, la media real supera en poco los 300, mucha gente no se deduce esos gastos. No hace uso de esa prerrogativa. A la gente de la educación pública le interesa que haya gente yéndose a las escuelas privadas, porque eso significa un ahorro para la Comunidad de Madrid y ese ahorro se puede invertir en la enseñanza pública o concertada.

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