Cifuentes y Carmena han aparecido agarradas del brazo en la plaza del Ángel, donde habían convocado a la prensa para dar cuenta del resultado de esta comida de trabajo. El único acuerdo ha sido marcar una hoja de ruta para celebrar más reuniones entre ambas así como entre sus equipos para tratar los temas que gestionan conjuntamente. Ambas han destacado la importancia de la colaboración entre administraciones, después de haber protagonizado algunos desencuentros en las últimas semanas. Entre ellos, la financiación de la EMT o la gestión de la contaminación. "Estamos contentas de superar estilos de confrontación", ha asegurado Carmena.
Entre los temas tratados se encuentran la financiación del transporte público, la Cañada Real o los asuntos sociales. La alcaldesa ha explicado que ha pedido a Cifuentes que "toda la red de bibliotecas corresponda al Ayuntamiento", ya que ahora hay dos redes paralelas dependientes de cada administración. En respuesta a las preguntas de los periodistas, ambas han aclarado que no han hablado de la placa conmemorativa al 15-M que quiere poner el Ayuntamiento en Sol y que ha sido criticada por el PP o de la petición de Cifuentes para que el Consistorio se sume a su plan contra la pobreza energética de las familias más vulnerables. Cifuentes ha aprovechado para explicarle a Carmena las ayudas que ha presentado este martes y ha dicho que está "convencida" de que Madrid se uniría.
La alcaldesa ha indicado que tienen que estudiar "la incidencia económica, personal y política de cada tema", pues algunos aspectos como que el Ayuntamiento vuelva a tener presencia en el Metro pueden tener un coste muy elevado. Para empezar, este martes han pagado a escote, aunque Carmena ha bromeado con que ha salido perdiendo porque ha comido menos.