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Cotorras comiendo del suelo.
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Cotorras comiendo del suelo. (Foto: Kike Rincón)

Cotorras argentinas: las vecinas más molestas de Coslada

viernes 27 de noviembre de 2020, 07:42h

La invasión de cotorras argentinas lleva siendo desde hace varios años un grave problema en muchas de las localidades madrileñas. Contaminación acústica, suciedad, desgaste de los árboles y la huida de aves autóctonas son algunos de los problemas derivados de su presencia que denuncian los vecinos de los barrios Parque Blanco y La Espinilla, en Coslada.

Su bonito aspecto queda empañado por el estridente trino que generan, a lo que se suma su capacidad de crear gigantescos nidos en los que acoger a más ejemplares de su especie, lo que genera un problema de peso en las ramas pudiendo llegar a romperse.

“Las cotorras son territoriales, al quitarles el nido lo reconstruyen y no se van del sitio; cada vez vienen más”, denuncia Puri Piñas, portavoz de los vecinos de estos dos barrios que desde hace cinco años llevan sufriendo la invasión de estas aves. Estima que solo en estos dos barrios hay más de 70 ejemplares.

Las coníferas cuidadas por los vecinos –ya que se encuentran en zonas privadas– se encuentran llenas de nidos de cotorras que, por su peso, es cuestión de tiempo que caigan a las aceras y zonas transitadas por peatones y niños –muchos nidos quedan en zona escolar–.

Hay nidos de cotorra que pueden llegar a pesar más de 100 kilos (Foto: Chema Barroso)

“Estamos todos hartos y angustiados por este gravísimo problema que tenemos. Te genera un estado nervioso tan grande como nadie se puede imaginar”, lamenta. Consiguió reunir 1.038 firmas para entregarlas al Ayuntamiento de la localidad y pedir una solución a los múltiples problemas que provocan las cotorras.

“Contaminación acústica; problemas de salud y salubridad, las aceras están sucias; se están cargando los árboles y están haciendo que nuestras aves locales se marchen, se comen su alimento y sus huevos…”, enumera Puri a Madridiario.

A ello se suma, como cuenta Jonathan Gil, director de El Guadarramista, a Madridiario, las enfermedades que transmiten estos animales: “Las cotorras argentinas, que en libertad pueden llegar a alcanzar los 20 años de edad, pueden transmitir al ser humano enfermedades tan peligrosas como la gripe aviar, entre otras”.

Piñas envió una nota de prensa a los medios de comunicación, indignada porque el Consistorio cosladeño “tira balones fuera” a la hora de resolver el problema. “Estamos en una situación extrema y pedimos al Ayuntamiento de Coslada que no pase la pelota a otra administración y que no nos den la espalda ante este gravísimo problema”, indica. Y añade: “Nos ha cogido todo el problema con el coronavirus y no nos podemos manifestar, que si no estaríamos en la calle para que nos solucionen el problema”.

¿Competencia de la Comunidad de Madrid o del Ayuntamiento?

Desde el Ayuntamiento de Coslada señalan a Madridiario que en toda la ciudad, siguiendo las ratios de la Sociedad Española de Ornitología, existen alrededor de 80 ejemplares en 24 nidos censados, por lo que no se puede considerar como “plaga”.

“Consideramos que, a la vista de las cifras de ejemplares y nidos, no existe un problema grave en Coslada comparándolo con otras ciudades como San Fernando –donde se calcula que hay unos 2.000 ejemplares– o Madrid capital, lugar en el que se localiza la mitad de la población total de cotorras que hay en España”, apuntan fuentes municipales.

Asimismo, y al igual que se trasladó a los vecinos cuando entregaron las 1.038 firmas, el Consistorio señala que ha de esperar el permiso de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid. Sin él, no puede proceder a atajar el problema, añadiendo la peculiaridad de que los nidos se encuentran en propiedades privadas.

“El tema de estas aves, al ser una especie exótica invasora, es competencia de la Comunidad de Madrid, que es la que tiene que dar el permiso –así lo ha hecho ya en el caso de algunas comunidades de vecinos– para el tratamiento. Ese permiso ya se ha enviado al Gobierno regional, pero no podemos actuar mientras no nos lo trasladen”, explican.

(Foto: Kike Rincón)

Sin embargo, este diario ha consultado a la Comunidad de Madrid y fuentes de la Consejería de Medio Ambiente confirman que el problema es competencia municipal.

“Son aves que se encuentran en el medio urbano como las palomas o las ratas. Cuando son molestas para los vecindarios, y al no ser especie protegida, son temas que deben abordar los Ayuntamientos”, aclaran.

¿Cómo controlar a estos animales?

En 2019, el Ayuntamiento de Madrid tomó la decisión de crear un plan para controlar la población de cotorras que dio mucho de qué hablar.

El delegado del Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento, Borja Carabante, anunció a comienzos de octubre de ese año el exterminio de alrededor de 12.000 ejemplares de cotorra argentina –proyecto a día de hoy paralizado a la espera de una nueva licitación de un concurso para que diferentes empresas de control de plagas se presenten–.

“Los que de verdad queremos cuidar el medio ambiente sabemos que hay buenos y malos y los que vienen de fuera de modo agresivo no tienen el mismo derecho ecológico a la vida que los que sí tienen que estar”, defendió Santiago Soria, jefe de Biodiversidad e Inventario de la Administración municipal.

Este plan hizo que grupos animalistas como Pacma se movilizasen y recogiesen firmas para evitar la muerte de tantas aves. “Que las lleven a una protectora. Los animales tienen todo el derecho a vivir, pero las personas también tenemos derecho a vivir. Cuando te invaden, te tienes que defender”, apunta Puri Piñas.

(Foto: Kike Rincón)

Pero, ¿cuál es la mejor solución para evitar la proliferación de cotorras sin matar a los ejemplares? Pacma propuso la esterilización como alternativa.

"Es un tipo de técnica que garantiza a largo plazo una reducción de la población sin necesidad de utilizar ningún método cruento", argumentó Ana Belén Martín, portavoz de la formación en Madrid.

Fuera de la región, en Zaragoza, se apostó por abatir a los ejemplares adultos con armas. En la segunda jornada del Congreso Nacional de Medio Ambiente (Conama) en 2018, Alberto Esteban, jefe de la Unidad de Agentes de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Zaragoza en aquel momento explicó que esta decisión se tomó al comprobar que las jaulas trampa, que habían sido un éxito en 2009, “dejaron de serlo al aprender las cotorras a esquivarlas”, las pértigas con red “solo llegaban al 10 por ciento de los nidos” y el control de huevos “era insuficiente”. Con esta actuación, en la capital aragonesa consiguieron controlar el cien por cien de las más de 5.000 cotorras argentinas que se censaron en 2011 y alrededor de 500 nidos.

En Coslada, los vecinos deberán esperar todavía a resolver este grave problema que, si no se resuelve con celeridad, crecerá hasta el punto de tener que tomar medidas drásticas.

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