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    30 de octubre de 2020

el hormiguero

El humorista está siendo investigado por los delitos de odio y ultraje a los símbolos tras sonarse la nariz con la bandera de España.

No era de una película, ni de un disco o una obra de teatro. Pablo Iglesias estaba en “El Hormiguero” para hacer promoción, sí. De sí mismo y su partido político. Ese que parece ha vivido su primera crisis importante.

Noche de Champions, noche de especial política en “El Hormiguero”. Con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. Quien no se comió la lengua y manifestó que preferiría que no hablasen mucho de política.

No le conozco peor historia en su vida política que ser en un maestro en coaliciones. Para ser presidente de Cantabria, lo cual, ni mucho menos, es un delito. Bastantes compañeros de profesión tienen peor currículum.

Uno no lleva este tipo de estadísticas, pero si no me falla la memoria desde Amparo Muñoz no hemos tenido en nuestro país ninguna mujer que ganara un concurso importante de mises.

Después de una semana de descanso, el primer programa de “El Hormiguero” en este 2016 tuvo como protagonista a uno de los artistas de la última hornada que más éxitos están consiguiendo en los últimos años.

Más de diez días anunciando que había estado en “El Hormiguero” y ayer era el día. Porque por el programa han pasado, y a veces repetido, algunas de las estrellas de Hollywood, pero la carrera cinematográfica, a pesar de los críticos, de Richard Gere convertía en lógica la expectación que se había creado con su visita a Pablo Motos.

No es fácil para Pedro Sánchez acudir a un programa cuando 24 horas antes, después de un debate, te dan como perdedor. Además siendo líder de un partido, el PSOE, no muy acostumbrado no solo a perder sino que seas la tercera fuerza en las próximas elecciones.

No tienen nada que envidiar a las giras de Alejandro Sanz, Malú, Pablo Alboran o Manuel Carrasco. Pero desde hace unas semanas, y lo que nos queda, los líderes de los cuatros partidos políticos principales van haya dónde ven un micrófono o una cámara.

Se presentaba en El Hormiguero con su flamante título de campeón del mundo de moto GP. Un triunfo de los más peleados hasta el final y, sin duda, el más polémico. Por todo aquello del incidente entre Márquez y Rossi que todavía tiene al astro italiano dándose cabezazos contra las paredes.

Era algo más que previsible. Si Pablo Motos había visitado a Bertín Osborne en su programa, “En la tuya o en la mía”, más pronto que tarde veríamos al cantante-presentador en “El Hormiguero”.

Hace ya muchos años, una vez que quedó claro que su carrera artística tenía menos recorrido que la de Jordi González como presentador, que Elsa Pataky se dedica a sus hijos y a su marido y poco más. Y que con tacones apenas llega a igualar la estatura de Pablo Motos. Que es bajita la chica, vamos.

Sentía una especial curiosidad por ver la noche del jueves “El Hormiguero” y no precisamente porque el invitado me llame la atención. Más bien al contrario, me repele. Sergio Dalma.

Han sido varios los actores de “Mar de plástico” que han manifestado públicamente su disgusto por el cambio de día que ha sufrido la emisión de la serie. A pesar de que su aparición en la noche del lunes les ha funcionado muy bien. Pero ya saben que los espectadores viven de la rutina y cuando ésta se les altera puede ser perjudicial.

El artista abandonó un programa de radio en Los 40 principales en mitad de la emisión. Por la noche, se desplazó a los estudios de El Hormiguero para continuar su periplo mediático.

Esta noche del miércoles me atrevo a decir que “El Hormiguero” hubiera llenado el hasta ahora conocido como Palacio de Deportes. Porque Pablo Motos se está especializando en llevar a su programa a protagonistas que parecen inalcanzables. Y aunque esté de promoción de su último disco, después de unos meses un tanto desaparecido, conseguir tener en el plató de San Sebastián de los Reyes ni más ni menos que a Justin Bieber es algo que no está al alcance de cualquiera.
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