www.madridiario.es
Tumba de Rafaela Aparicio
Ampliar
Tumba de Rafaela Aparicio (Foto: Antonio Castro)

Rafaela Aparicio (actriz, 1906-1996)

sábado 28 de noviembre de 2020, 18:07h

El de Rafaela Aparicio es ejemplo de cómo una actriz de reparto, una secundaria durante casi toda su vida, se convierte en la preferida de los espectadores.

Rafaela Aparicio y su esposo Erasmo Pascual están enterrados en una sencilla sepultura del cementerio de San Justo. Una sobria losa de granito, adornada con una cruz en relieve ,sella los cuerpos de estos dos actores. Ella alcanzó la fama; él no pasó de ser un actor de reparto medianamente conocido.

¿Qué influyó en que Rafaela se convirtiera en una estrella de la escena y el cine? Un programa de televisión: La casa de los Martínez.

Rafaela Díaz-Valiente Aparicio nació en Marbella el 9 de abril de 1906. Su destino era la enseñanza y llegó a ejercer el magisterio durante dos años. Pero se cruzó el teatro en su vida cuando tenía veintitrés años y ya no lo abandonó hasta que le faltaron las fuerzas. Tras debutar en Córdoba, se trasladó a Madrid para buscar la profesionalización. Ya en 1939 aparece en el teatro Pavón con el espectáculo Mi niña es la Greta Garbo. En el reparto también estaba Erasmo con el que se había casado en 1933. Anteriormente ella había contraído un primer matrimonio.

Poco después de terminar la Guerra Civil el matrimonio pasó por varias compañías. Estuvieron en la de Josita Hernán y Juan Espantaleón y en la de Carmita Cobeña, donde coincidieron con Fernando Fernán Gómez el año 1943. Fernando le proporcionaría décadas después a Rafaela, algunos de sus grandes éxitos cinematográficos. Más tarde ella se enroló con Paco Martínez Soria, presentándose en el teatro de Lara en abril de 1945. Tenían también en la compañía a Antonio Garisa.

Su época de mayor estabilidad fue la que perteneció a la compañía titular del teatro Infanta Isabel, regido entonces por Arturo Serrano. En ella estuvo desde 1950 hasta 1968, con escapadas a otras compañías. En los años sesenta también estuvo varias temporadas en el teatro nacional María Guerrero reclamada por José Luis Alonso. Por su físico, muy baja estatura y casi siempre con sobrepeso, era lo que tradicionalmente se denominó una característica, la actriz que hace criadas, tías, madres, solteronas… Nunca pudo aspirar a ser la dama de la compañía. Como Erasmo Pascual tampoco tenía el tipo para galán.

Erasmo Pascual, nacido en Ribadavia el 6 de mayo de 1903, se trasladó a Madrid con apenas veinte años comenzando a trabajar como figurante. Ya en 1933 su nombre figura en el reparto de la película Sol en la nieve. Ese mismo año aparece en la compañía del legendario Antonio Vico y en las siguientes temporadas en las de Fernando Granada y la de Soler Marí-Leal. Erasmo llegó a intervenir en un centenar de películas y en decenas de programas de TVE pero nunca llegó a tener la consideración de primer actor. Falleció el 7 de junio de 1975.

En octubre de 1966 Televisión Española comenzó a emitir todos los sábados el programa de entretenimiento La casa de los Martínez, que se mantendría en antena durante cuatro años. En él Rafaela formaba con Florinda Chico una pareja de empleadas del hogar. Como no habían llegado todavía las cadenas privadas, las dos veteranas actrices, como el resto de sus compañeros, alcanzaron una gran popularidad. Hasta el género de la revista quiso contar con Rafaela para las producciones de Colsada, compartiendo cartel con Juanito Navarro y Viky Lusson.

El dramaturgo Rafael Mendizábal quiso aprovechar el gancho comercial de la pareja Aparicio-Chico y les escribió Mi tía y sus cosas en 1985. Arrasaron en la taquilla. El autor siguió escribiendo para Rafaela hasta que ya no pudo subirse a un escenario. Mala yerba, La abuela echa humo y ¡Viva el cuponazo!, fueron las últimas apariciones escénicas de la actriz.

Rafaela comenzó a hacer cine en 1935 y terminó en 1994. Su extraordinaria filmografía comprende más de cien títulos de todos los géneros. El extraño viaje (1967) es una de esas rarezas cinematográficas que el paso del tiempo convierte en objeto de culto. Si bien ella aparece con papeles secundarios en decenas de películas intrascendentes, el encuentro con Carlos Saura marcó un giro en su carrera. En 1979 la hizo protagonista de Mamá cumple cien años. La Aparicio obtuvo un triunfo sensacional que le permitió rodar después producciones tan interesantes como El Sur, 1983; Padre nuestro, 1985; El año de las luces, 1986 y El mar y el tiempo, 1989. Por esta última obtuvo el Premio Goya a la mejor actriz protagonista. Dos años antes había recibió el Goya de Honor. Su extraordinaria carrera le hizo merecedora de la Medalla del Trabajo, la Medalla de Plata al mérito de las Bellas Artes y el Premio Nacional de Cinematografía.

Aquejada de Alzheimer no tuvo más remedio que retirarse, falleciendo en una residencia el 9 de junio de 1996.

Rafaela Aparicio

Cementerio Sacramental de San Justo

Patio de las Ánimas

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios