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Nuevo Hospital Enfermera Isabel Zendal
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Nuevo Hospital Enfermera Isabel Zendal (Foto: COMUNIDAD DE MADRID)

Hospital Enfermera Isabel Zendal: un estreno sin la oposición y con concentración

La evolución del Isabel Zendal

martes 01 de diciembre de 2020, 07:00h

Madrid cuenta desde este martes con un nuevo centro hospitalario, el Enfermera Isabel Zendal, ya conocido como el 'Hospital de Pandemias'. El nuevo complejo hospitalario abre sus instalaciones este 1 de diciembre con el objetivo de aliviar al resto de centros de la red hospitalaria madrileña -formada por 31 hospitales- de enfermos con coronavirus, en un acto que no contará con la presencia del ministro de Sanidad, Salvador Illa, ni tampoco de los portavoces de la oposición.

Tras varios meses de espera y algún que otro retraso en la previsión de su apertura, la inauguración del Hospital Enfermera Isabel Zendal -nombre que hace honor a la enfermera Isabel Zendal Gómez, nacida en Galicia en 1771 y considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la primera enfermera de la Historia en misión internacional-, ha sido motivo de celebración y de críticas a partes iguales.

Si bien a priori en tiempos de pandemia la apertura de un nuevo hospital se prevé como una buena noticia, la construcción del Hospital Enfermera Isabel Zendal no ha dejado de estar rodeada de polémicas desde el día en el que se puso la primera piedra en el solar cercano al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas. Un aumento notable en el presupuesto previsto para el proyecto y la no incorporación de nuevo personal sanitario para las plazas de este nuevo centro han empobrecido la imagen de este proyecto que seguirá la estela de los patrones marcados en el le Hospital Termporal de IFEMA.

De hecho, este mismo martes está convocada por la plataforma de Sanitarios Necesarios, a las puertas del nuevo hospital y a la misma hora que el acto de inaguración, una concentración contra la apertura de este hospital "sin terminar, sin pacientes, sin personal", y con “sobrecoste de más del doble de lo anunciado inicialmente y con contratos a empresas que son cuestionados". Según la plataforma, “es la continuidad de la destrucción de la sanidad pública" la cual está “devastada y el PP es su principal destructor". "No debemos consentir más atropellos, nuestra salud está amenazada con sus políticas privatizadoras", indican en un comunicado.

En cualquier caso, lo que hasta el momento estaba previsto que acogiera las instalaciones del proyecto de la Ciudad de la Justicia ha pasado a ser, en cinco meses de planificación y construcción, un hospital con más de 1.008 camas de hospitalización y 48 camas para UCIs -16 de cuidados intensivos y 32 de cuidados intermedios- repartidas en 40.000 metros cuadrados -6.800 de centrales de instalación bajo rasante y que conectan todos los edificios del nuevo hospital y el Instituto de Medicina Legal-.

Además, el Hospital Enfermera Isabel Zendal cuenta con un edificio de usos múltiples sanitarios que ubicará centros coordinadores del Servicio Madrileño de Salud y del SUMMA 112, así como el Laboratorio Regional de Salud Pública. Todo ello siguiendo un patrón con circulaciones diferenciadas para evitar riesgo de contagios y garantizar la seguridad de los profesionales sanitarios, lo que permitirá al Servicio Madrileño de Salud estar preparado para afrontar cualquier tipo de epidemia, emergencia o catástrofe, que pueda surgir en un futuro en cualquier parte del país.

El nuevo Hospital público se inaugura con la apertura del pabellón número 2, que contará con 240 camas de hospitalización y los 16 puestos de UCI. Además, se pondrá en marcha el Centro Logístico Sanitario, de casi 8.000 metros cuadrados y 12 metros de altura “que facilitan su máximo aprovechamiento mediante robotización”, según fuentes regionales, y que albergará la sede del almacén central del Servicio Madrileño de Salud -SERMAS-.

Se contará con la UCI más avanzada de la Comunidad de Madrid, con capacidad de presión negativa, puestos individuales, paneles acristalados para que el paciente sea monitorizado desde el control de enfermería y sistemas de exclusas con doble puerta automática para garantizar la seguridad de los sanitarios. Como han indicado fuentes regionales, el Hospital dispondrá de la tecnología más avanzada en el ámbito sanitario y tendrá 12 renovaciones del aire de cada pabellón cada hora (el triple que IFEMA), para reducir el riesgo de contagios, al tiempo que el aire nuevo se arroja por el circuito de limpio (sanitarios) y el aire del pabellón se recoge por el circuito de sucio (pacientes contagiados).

Más del doble del presupuesto inicial

Para todo ello, tal y como ha expuesto la Comunidad de Madrid, se han necesitado “solo tres meses y 10 días: en julio se realizó el movimiento de tierras, en agosto se ejecutó la compleja cimentación necesaria, en septiembre se levantaron las estructuras y en octubre concluyeron los trabajos de edificación”. En un Madrid que empezaba a recuperarse del duro golpe de la primera ola de la pandemia y con el Hospital -o "milagro"- de Ifema recién clausurado, desde el gobierno regional anunciaron la construcción del 'Hospital de Pandemias' que querían que estuviera preparado para la segunda ola de la crisis sanitaria.

Pero el coronavirus volvió a tocar fuerte a la puerta de los madrileños en el mes de septiembre, tras unos meses de cierta tregua y cuando la construcción solo había avanzado, a fecha de 9 de septiembre, un 34 por ciento. La evolución, a pesar de todo, era valorada positivamente por el Ejecutivo regional al declarar que su instalación estaba siendo "seis veces más rápida que trabajos de similares dimensiones".

Tal y como se ha podido saber, para la construcción del Hospital Enfermera Isabel Zendal han hecho falta 5,3 millones de kilos de acero, 16,1 kilómetros de pilotes que forman parte de su cimentación (más de 1.000 pilotes) y se han movido 100.000 metros cúbicos de tierras, trabajos que han requerido de la participación de 635 empresas y 1.350 trabajadores simultáneamente, organizados en tres turnos de trabajo que han cubierto las 24 horas y los siete días de la semana.

Las obras, con una inversión inicial de 50 millones de euros -que finalmente costará 100 millones- comenzaron en julio. Como han informado desde el Ejecutivo, el presupuesto supondría “una cantidad superior a la inicialmente estimada por la introducción de una serie de mejoras inicialmente no previstas”, indicando que “se ha aumentado la superficie construida de los 56.000 metros cuadrados en el anteproyecto hasta los 80.000” y se ha “incrementado en 2.000 metros cuadrados el edificio de usos múltiples sanitarios por la incorporación del Centro de Coordinación del SUMMA112 y el Laboratorio Regional de Salud Pública”.

Asimismo, dentro de las mejoras del anteproyecto y debido a estas nuevas incorporaciones, “el aumento de superficie y la integración del Instituto de Medicina Legal (IML), las centrales de instalaciones en las galerías subterráneas han crecido aproximadamente 5.500 metros cuadrados”. Se ha incrementado de la misma manera “la altura del Centro Logístico Sanitario para su robotización posterior, 12 metros de altura es el estándar de robotización en el sector y permitiría aumentar el área de almacenamiento por encima de sus 8.000 metros cuadrados”.

Para evitar contagios y reforzar las circulaciones diferenciadas de limpio/sucio, se ha reforzado la instalación de climatización y ventilación para los tres pabellones de hospitalización disponibles”, al tiempo que se han realizado “mayores dotaciones y exigencias de prestaciones de las instalaciones de telecomunicaciones o de protección contra-incendios”, han indicado desde la Comunidad de Madrid. Sin embargo, en todo el entramado de ampliaciones no se ha contado con un incremento de la plantilla sanitaria destinada a llevar a cabo la labor médica dentro del nuevo hospital, algo que ha suscitado críticas y denuncias por parte de colectivos sanitarios, sindicatos y grupos políticos.

Médicos voluntarios o derivados

La realidad es que conforme el equipo de la Consejería de Sanidad iba desvelando los planes para poner en funcionamiento la nueva infraestructura, las críticas hacia un "compromiso personal" de Ayuso aumentaban en un momento en el que la falta de personal sanitario en los hospitales madrileños y el colapso de la Atención Primaria copaban la mayoría de programas e informativos de septiembre.

Actualmente, y según ha podido saber este medio, de los 83.000 trabajadores con los que cuenta el SERMAS, hay 1.500 de baja por Covid-19. "Esos puestos se tienen que cubrir, si no las plantillas se quedan más "raquíticas de lo que están actualmente", denuncian las mismas fuentes a Madridiario. Y es que esta, la del personal, ha sido la polémica que más ha pesado sobre los cimientos del Zendal.

Las alarmas saltaron a finales de octubre cuando, en una entrevista en Telemadrid, Ayuso aseguró que contarían con personal de otros centros y no harían nuevos contratos, unas declaraciones que pusieron en pie de guerra a los sanitarios madrileños ya que consideraban -y siguen considerando a día de hoy- que lo que hace falta en Madrid es "más personal" y no tantos hospitales.

Aún así, la Consejería de Sanidad siguió adelante con sus planes, que en un primer momento pasaban por recurrir a personal del SERMAS que se ofreciera voluntario para trabajar en el hospital de pandemias. Eso sí, desde un primer momento afirmó que el resto de centros hospitalarios contarían con refuerzos, lo que siguió sin convencer al personal sanitario y a los sindicatos. Por ello, desde Sanidad llegaron a decir que de no haber voluntarios recurrirían a la movilidad forzosa, afectando principalmente a los profesionales que fueron contratados como consecuencia de la pandemia de Covid-19.

Una situación que denunciaron desde CCOO al considerar que este movimiento de personal hacia el Zendal "reducirá drásticamente los refuerzos comprometidos en mayo para reforzar las plantillas del SERMAS". Además, según Satse, los contratos del personal de refuerzo se han prolongado solo hasta junio de 2021, no hasta diciembre de ese mismo año. Este "guiño a las enfermeras" por parte de Ayuso lo consideran "una falta de respeto a una profesión que lo está dando todo, sin recibir nada a cambio".

Una apertura progresiva

A pesar de que la Consejería quería tener al Zendal "a pleno funcionamiento" en el mes de diciembre, la realidad está muy lejos de alcanzarse: solo abrirá con 16 camas UCI de los 48 puestos con las que contará en total, y con 240 camas de hospitalización de las 1.000 que habrá cuando funcione al cien por cien, y 32 camas de hospitalización catalogada como "intermedia". Tal y como defienden desde la Consejería de Sanidad a este diario, "será una apertura progresiva", al tiempo que apuntan que el número de profesionales irá creciendo conforme aumente la demanda.

Según ha indicado el Gobierno regional, en el Plan de Recursos Humanos del nuevo Hospital se estima que los profesionales necesarios para la totalidad de unidades del pabellón 2 es de 669 sanitarios, con la siguiente distribución por categorías: 103 facultativos, 247 enfermeras, 8 fisioterapeutas, 6 trabajadores sociales, 1 técnico de prevención de riesgos laborales, 39 Técnicos de radiodiagnóstico, 6 técnicos de laboratorio, 179 auxiliares de enfermería, 7 auxiliares de farmacia, 60 celadores, 8 auxiliares administrativos de admisión y atención al paciente, y 5 auxiliares administrativos de atención al trabajador y gestión.

La plantilla inicial, capitaneada por los mismos responsables que dirigieron el Hospital Temporal de Ifema, se preveía que estuviera formada por 669 profesionales, algo para lo que solo han conseguido 111 voluntarios para el primer día de trabajo. Aunque pueda parecer sorprendente, la reunión con los sindicatos para tratar la dotación de los 558 puestos restantes se celebrará una hora después del acto de inauguración del hospital. Al respecto, desde CCOO Madrid indican que "imaginamos que este martes será una apertura simbólica, no se puede abrir un hospital con 111 trabajadores".

El sindicato de enfermería Satse Madrid asegura que la apertura del nuevo hospital "responde más a un proyecto megalómano del Gobierno regional que a una necesidad asistencial". Denuncian que “hay espacios sanitarios en hospitales como Infanta Leonor (Vallecas), Infanta Sofía (SS Reyes), Parla, Henares (Coslada), que disponen de la posibilidad de ampliar camas y UCIs ya que tienen zonas cerradas sin habilitar. Serían espacios que perdurarían en el tiempo y solo necesitarían, para su puesta en marcha, de una pequeña obra y contratación del personal necesario para su funcionamiento".

El Hospital Enfermera Isabel Zendal carece de personal, va a ser de 'quita y pon' y no va a ofrecer una continuidad asistencial a los usuarios del SERMAS", sino que "puede que sea un estupendo almacén sanitario y que albergue dependencias asistenciales, como el SUMMA 112, pero no cumplirá una función asistencial que libere de presión a los hospitales del SERMAS", una idea que comparten desde la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública (ADSP) de Madrid.

Desde Satse Madrid indicaban que "la gran mayoría de los profesionales sanitarios, especialmente Enfermería, van a ser traslados forzosos con lo que no trabajarán motivados", mientras han señalado que no saben "cuántos profesionales de Enfermería van a ser contratados para cubrir las bajas que generarán los trasladados al Zendal".

"No se va a resolver nada, sino que van a desmantelar Unidades y Servicios que van a tener que funcionar sin los profesionales de Enfermería necesarios", advertían desde Satse. A su juicio, "la Administración sigue sin comprender que el factor humano es el determinante principal para salir de la pandemia, no espacios que solo sirven para satisfacer el ego de una Administración sanitaria que se vanagloria de los logros conseguidos por sus profesionales pero no hace nada por cuidarlos".

Sobre estas cuestiones, la única respuesta que ha obtenido Madridiario por parte de la Consejería de Sanidad es que no se iba a facilitar informarción al respecto hasta la misma inauguración: "Este martes se dará toda la información", respondieron tajantemente desde el área del Gobierno liderada por Enrique Ruíz Escudero. Tampoco respondieron a la pregunta de si este martes recibiría el hospital a los primeros pacientes tras la inauguración, a pesar de que posteriormente indicaron que estos llegarían “en los próximos días”.

La seguridad, adjudicada sin concurso

Lamentablemente, esta última no ha sido la única polémica que ha dejado la construcción de un hospital que contará con tres pabellones y con el centro logístico/Almacén Central del SERMAS. La Comunidad adjudicó el contrato del servicio de vigilancia y seguridad del Hospital a la empresa Ariete Seguridad por un precio de 808.198,59 euros durante un periodo de seis meses. Una adjudicación que se formalizó por "trámite de emergencia", sin concurso a una empresa familiar de Silvia Cruz Martín, que llegó a ser primera teniente de alcalde de Alcorcón con el Partido Popular hasta que dimitió en 2017.

Además, desde el sindicato CCOO se ha solicitado al Gobierno regional todo lo relativo a los planes de emergencia, evaluación de seguridad y prevención de riesgos de los puestos de trabajo y del centro. Tal y como sospechan desde el área sindical, para la construcción en tiempo récord del nuevo hospital se podría haber violado la norma en materia de prevención de riesgos laborales, duda sustentanda por el trágico acontecimiento que propició el fallecimiento de uno de los trabajadores.

Al respecto, la pasada semana la diputada de Unidas Podemos-IU y portavoz de Sanidad en la Asamblea de Madrid, Vanessa Lillo, criticó que el Gobierno regional se esté "aprovechando" de la pandemia para "derivar millones a los amigos constructores", en referencia al Hospital Isabel Zendal. Asimismo, Lillo consideró que la Sanidad Pública "lleva siendo maltratada" en la región desde hace "muchos años" y recordó cuando el actual consejero de Hacienda y Función Pública, Javier Fernández-Lasquetty, ocupaba la cartera de Sanidad y "pretendía privatizarla por la puerta grande".

Por su parte, la diputada de Más Madrid en la Asamblea y líder del partido a nivel regional, Mónica García, afirmó durante la celebración de la manifestación de la Marea Blanca que el Hospital Isabel Zendal es un hospital "innecesario" a los que profesionales "no quieren ir", y criticó que Madrid cuente con una Atención Primaria que "menos presupuestamos, con menos profesionales y a la que ni siquiera con la pandemia hemos sido capaces de reforzar". Añadió además que el Gobierno de Ayuso se ha dedicado a "poner ladrillos y hacer contratos indecentes a dedo a empresas amigas".

Sin representación de la oposición

A pocas horas de la inauguración se conocía que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, no estará presente en el acto de inaguración -al que había sido formalmente invitado por la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso- tras alegar problemas de agenda. Este lunes por la tarde, han sido los portavoces de la oposición en la Asamblea de Madrid los que han anunciado que tampoco acudirán al acto.

Los grupos parlamentarios de la Asamblea de Madrid recibieron la pasada semana la invitación formal para la inaguración del nuevo complejo hospitalario, y desde el Partido Popular, Ciudadanos y Vox confirmaron a Madridiario su asistencia. Sin embargo, los grupos parlamentarios Socialista, Más Madrid y Unidas Podemos han rechazado la invitación.

"No vamos a colaborar en la enésima sesión de fotos de la presidenta", manifestó en declaraciones a Europa Press el portavoz de Más Madrid en la Cámara regional, Pablo Gómez Perpinyà, quien afirmó que Ayuso "está más preocupada de buscar figurantes de atrezzo para su fiesta que sanitarios para el hospital". Asimismo, Perpinyà agregó que “ya tuvimos bastante con los bocatas de calamares de Ifema".

"No vamos a celebrar un hospital que hasta ahora ha traído escándalos bajo el brazo, sobrecostes, contratos sospechosos y muerte de trabajadores", argumentó el de Más Madrid, quien asegura que “no vamos a dar pábulo a un hospital innecesario que va a succionar sanitarios de otros hospitales que sí lo son y que además ya están sobrepasados. Si Ayuso quiere pagarse un auto homenaje propagandístico que no cuente por nosotros", zanjó.

Por su parte, la portavoz de Unidas Podemos, Isa Serra, ha hecho el anuncio a través de un tuit en el que rechazan la invitación de Ayuso al acto de apertura del "hospital-ladrillo sin médicos y con sobrecostes". Según indican desde la formación morada: "Exigimos que las plantas vacías de nuestros hospitales abran y se pongan a disposición de la protección de la salud y la vida", ha agregado.

El Grupo Socialista ha sido el último en anunciarlo, en la tarde del lunes, emplazando las explicaciones al respecto de su decisión a la rueda de prensa del martes, posterior a la Junta de Portavoces, en la que participará el portavoz socialista y líder de la oposición, Ángel Gabilondo.

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