www.madridiario.es

TAL DÍA COMO HOY

Joy Eslava, conocida anteriormente como Teatro Eslava.
Ampliar
Joy Eslava, conocida anteriormente como Teatro Eslava. (Foto: Joy Eslava)

Duelo mortal entre dramaturgos en el teatro Eslava

sábado 02 de marzo de 2019, 09:00h

Los dramaturgos Alfonso Vidal y Planas y Luis Antón del Olmet luchaban por hacerse un hueco en la escena teatral madrileña de los años 20. Juntos sufrieron una experiencia amarga con el fracaso de El señorito Ladislao, de la cual trataron de reponerse con el estreno de sendas obras, pero no cosecharon la misma respuesta del público. El primero no digirió bien el éxito del segundo y -con la traición de una mujer por medio- le disparó a quemarropa.

Compañeros de profesión y también en las correrías nocturnas, ambos literarios competían contra autores de la talla de Valle Inclán en una época de ebullición artística en la capital. En este panorama, Alfonso Vidal y Planas saboreó las mieles del triunfo con su novela de amor Santa Isabel de Ceres, que narraba la historia de una prostituta que abandonaba a su chulo por un pintor del que se había enamorado.

Tal fue el éxito de la obra que se tradujo a varios idiomas, se imprimieron 32 ediciones y se representó más de un centenar de veces. El teatro Eslava -ubicado en la actual discoteca de nombre homónimo- acogió su primera puesta en escena en 1922. Nada hacía presagiar entonces que en el saloncillo de este inmueble se viviría un trágico suceso con Vidal y Planas como protagonista.

Su amistad con Luis Antón del Olmet se fraguó por esas fechas y de su estrecha relación nació El señorito Ladislao, una obra que tan solo consiguieron escenificar en nueve ocasiones. Siguieron caminos profesionales separados y el público volvió a dar la espalda a la siguiente creación de Alfonso. No así a la posterior de Luis, que antes del debut sobre las tablas ya acaparaba la atención del respetable. Incluso la novia de Vidal y Planas cambió 'de bando' y acabó en los brazos de Antón del Olmet.

Ambas cuestiones enfurecieron a Alfonso, conocido por su actitud violenta y sus coqueteos con la delincuencia. Así, se presentó en el ensayo de la nueva pieza de su hasta entonces amigo en las bambalinas del Eslava y, seguido de una retahíla de insultos y reproches, se escuchó un disparo. Luis murió desangrado sobre el diván y su asesino solo cumplió tres de los doce años a los que fue condenado. Durante la Guerra Civil, este se exilió a EEUU, donde estudió Metafísica y ejerció como profesor antes de trasladarse a Tijuana (México), ciudad en la residió hasta su muerte.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.