Los seminarios de nobles fueron instituciones construidas durante el siglo XVIII en las que se impartían enseñanzas a los hijos de nobles y burgueses como antesala para el servicio en la Corte o en el Ejército. Hubo varios en diferentes ciudades, pero la más importante estuvo en Madrid.
El Real Seminario de Nobles de Madrid fue fundado por Felipe V el 21 de septiembre de 1725. Situado junto a la calle Princesa haciendo esquina con Serrano Jover, se impartían allí diferentes clases a los jóvenes para que adquiriesen los conocimientos propios sobre sus estamentos.
Dos años después de colocarse la primera piedra, las aulas comenzaron a llenarse de alumnos. La educación corría a cargo de los Jesuitas, que regentaron el seminario hasta su expulsión en 1767. Después, la dirección del seminario recae en manos de Jorge Juan, matemático y marino que instala en él un observatorio astronómico.
La Guerra de la Independencia lo convierte en institución militar
En 1807, ante la invasión napoleónica, el centro acaba cerrándose y siendo ocupado por soldados españoles para organizar la defensa. Dos años después, un decreto de José Bonaparte convierte el edificio en Hospital Militar. Durante gran parte del siglo XIX, el inmueble estuvo destinado a usos militares y sanitarios, llegando a albergar un laboratorio químico y el Museo Anatomopatológico.
Inaugurado oficialmente como el Hospital Militar de Madrid en 1841, funcionó como tal durante 40 años, hasta que varios incendios procedieron a su abandono y posterior demolición a finales de siglo. En la actualidad, solo queda de esta institución los diferentes dibujos y grabados que recuerdan que hubo un día en el que presidió la calle Princesa de Madrid.