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Un 'nuevo' museo para la historia de Vicálvaro
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(Foto: Kike Rincón)

Un 'nuevo' museo para la historia de Vicálvaro

jueves 03 de noviembre de 2016, 07:30h
La asociación de investigación histórica Vicus Albus ha renovado el museo de Vicálvaro, gracias a una subvención del Ayuntamiento de Madrid. En las nuevas instalaciones, la entidad ha puesto en valor su extensa colección, ha organizado el archivo (con documentos desde el siglo XIV) y ha comenzado a hacer visitas guiadas por el distrito.

El museo, ubicado en la calle Villajimena, renovó sus instalaciones en 2015, después de obtener una subvención del Ayuntamiento de Madrid de poco más de 50.000 euros aprobada por la Junta de Vicálvaro, en época de Carmen Torralba (Partido Popular), y hecha efectiva ya con la dirección de Carlos Sánchez Mato (Ahora Madrid). Cada objeto está catalogado y los vecinos que han puesto en pie el museo han hecho guías de consulta para conocer la historia de todos ellos.

Este espacio expositivo está dividido en salas temáticas. La primera habitación es un espacio etnográfico que alberga útiles del oficio agrícola y panadero vicalvareño (cuando era municipio, Vicálvaro estaba obligado a proporcionar trigo a Madrid y sus panes, al igual que los de Vallecas y Vicálvaro eran famosos en la ciudad; de hecho, el entonces municipio tuvo varias panificadoras de las que se conservan azulejos, pesas y refractarios, entre otros objetos): fumigadores, hoces, colleras, callados, trillo, lecheras, esquiladoras, cortadoras, cencerros... Hasta emblemas de los guardacampos de la Central Nacional Sindical. La sala también posee útiles que narran la llegada de la electricidad al municipio, máquinas de la fábrica de cemento de Valderribas, de las industrias del cristal y el mosaico, los útiles del médico, el zapatero y el peluquero del pueblo. Alberga enseres de las cocinas vicalvareñas de Posguerra, útiles de colegio, radios, tocadiscos y gramolas.

En un pequeño espacio se muestran los orígenes históricos de Vicálvaro, con piezas de sílex, caolín, sepiolita y yeso (no es casualidad que una de las grandes minas de sílex de la Comunidad de Madrid estuviera en suelo del distrito -va a ser sepultada parcialmente por la construcción de una carretera-, y fuese un espacio de comercio prehistórico). Vicus Albus solicitó a la Comunidad de Madrid, para ampliar la sección histórica del museo, una tumba del yacimiento de la ermita de la Virgen de la Torre, la mayor necrópolis visigoda de la región, sobre la que la administración ha autorizado la construcción de bloques de viviendas. Según Valentín González, presidente de la asociación, hay multitud de tumbas que se han dejado a la intemperie porque ya se ha retirado todo lo que la administración considera de valor. No obstante, quedan tumbas en el lugar que se están degradando y que serán destruidas cuando se construyan pisos en el ámbito. "No nos autorizaron a traernos la tumba porque, al parecer, no cumplimos la legislación para albergar una pieza de esas características", comenta a Madridiario.

La última pila bautismal
La ruta continúa en el hall de entrada, que representa el transporte. Buena parte de la sala está dedicada al tren de Arganda (fotos, niveles de raíl, clavos y trozos de vía del siglo XIX, uniformes de trabajadores, silbatos, banderas ferroviarias, teodolitos, básculas de peso de mercancías, el depósito de gas-oil, planos, cartelas, lacres de plomo, diarios de estación) aunque también hay piezas como la primera parada del autobús, el punto geodésico o de la llegada del Metro al distrito (en el patio tienen miliarios de carreteras). Hasta custodian elementos relacionados con el centro de emisores de Vicálvaro que servía como enlace entre estaciones aéreas madrileñas. También guardan elementos del antiguo cementerio de la ermita de la Virgen de la Soledad, incluidas lápidas; banderolas, carteles y otros productos taurinos y de equipos deportivos de Vicálvaro.

La siguiente gran sala comienza con el actual edificio universitario del distrito, que fue fábrica de tejidos y, posteriormente, cuartel de artillería (de 1869 a 1989). Luego se convertiría en centro universitario y, posteriormente, en campus de la Universidad Rey Juan Carlos. La asociación ha recuperado partes del antiguo ayuntamiento de Vicálvaro, derruido en 1974. Desde el despacho del alcalde al reloj municipal, pasando por el acta de transferencia del pueblo a Madrid, la balconada o la veleta. Vicus Albus también ha abogado por recuperar la iglesia del pueblo, que data de 1593, adquiriendo, a base de cuestaciones, un órgano y un retablo. Han restaurado los libros parroquiales y los misales, y han instalado un reloj nuevo en lo alto del templo. También guardan la rejería del antiguo convento y han reproducido con algunas piezas originales el pozo de la casa del cura del pueblo. Conservan en el museo el único elemento patrimonial de importancia que queda de la antigua aldea de Ambroz, pedanía de Vicálvaro, su pila bautismal.

Un cañón por la M-30
En el patio, se guardan miliarios de las carreteras C-602 Vicálvaro-Vallecas, del cordel de Pavones a Atocha. Monolitos de separación de fincas rústicas, la linde pétrea entre Vicálvaro y Vallecas, el viaje de agua entre el antiguo pueblo y Ambroz y hasta la estela funeraria de los seis alemanes de la Legión Cóndor fallecidos en un accidente aéreo el 12 de marzo de 1939 en Vicálvaro. Pero la estrella del patio es un obús ligero que estuvo en el antiguo cuartel de artillería y que cedió el Ministerio de Defensa por intercesión de Alfonso Pardo de Santayana y Coloma, jefe de Ejército en 1998. "El general estuvo al mando del cuartel. Cuando le ascendieron a jefe militar, le solicité algún elemento para dotar el museo con objetos militares de Vicálvaro. No obtuve respuesta pero, varios meses después, me llamaron de Cuatro Vientos para que fuese a recoger el cañón. Lo habían traído de Valencia para el museo. Tuvimos que llevarlo en una grúa para coches por la M-30. Los conductores alucinaban porque fue un espectáculo", recuerda González.

Además de la reordenación y mejora expositiva del museo, cabe destacar que la asociación ha podido organizar y unificar su archivo, que tiene el más extenso fondo documental de Vicálvaro que existe, incluyendo una copia del primer documento que cita a la localidad, hallado en el Vaticano y que está fechado en 1352. Desde ahí hasta anuncios y prensa de hoy día, pasando por notas de prensa, diarios de avisos, propaganda, cartelería, órdenes del día de los plenos de las administraciones y un extensísimo registro audiovisual. Puede solicitarse la consulta de documentos, que están debidamente catalogados. Los estudiosos tienen que donar a cambio una copia de sus trabajos de investigación, como aportación para nutrir el archivo.

Desde septiembre, los miembros de Vicus Albus organizan rutas históricas guiadas por el distrito que requieren pedir cita previa. Los datos de contacto se pueden consultar aquí.

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