"Hasta donde yo sé este informe dice que se han apreciado deficiencias y desajustes en procedimientos administrativos, cosa que es bastante habitual en estos controles", ha dicho Cifuentes, quien ha insistido en que "no tienen absolutamente nada que ver con corrupción" y que el Ayuntamiento está trabajando para subsanar estos defectos a petición de la Cámara de Cuentas. La presidenta ha asegurado que las deficiencias detectadas se refieren a la coordinación, retribución de personal y a la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo (EMVS). El informe se centra en la gestión de 2012 y habla de falta de procedimientos administrativos y transparencia, un agujero bancario de 670.992 euros y operaciones inmobiliarias sobrevaloradas de la EMV.
A preguntas de los periodistas, Cifuentes también ha explicado que antes de abrir una
comisión de investigación sobre corrupción, como han pedido por separado
Ciudadanos y
Podemos (que también quiere que sea sobre la deuda) en la Comunidad de Madrid, prefiere que se lleve a cabo la auditoria a la que se ha comprometido con Ciudadanos en el pacto de investidura, y también ha aclarado que se trata de cuestiones distintas.
Ante estas peticiones, Cifuentes ha pedido "sentido común" y "racionalidad", ya que la auditoría lleva ligada una comisión parlamentaria de supervisión y habría que esperar a sus resultados para valorar si ha habido una "mala gesión de los recursos económicos". En cualquier caso, ha dicho que se pronunciará sobre la propuesta de Ciudadanos cuando se presente la petición formalmente y pueda analizarla. Para concluir, Cifuentes ha asegurado que
hablar de corrupción institucionalizada "no se corresponde a la realidad".