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Ginso: una asociación para la integración social
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Ginso: una asociación para la integración social

sábado 14 de septiembre de 2019, 09:13h

Nueva entrega de la serie de reportajes El Madrid Social: RSC y Fundaciones, extraídos del octavo libro de la serie Foro Madrid Debate.

“Creemos en las segundas oportunidades”. Así resume su filosofía la asociación sin ánimo de lucro GINSO, una entidad que cuenta con casi dos décadas de experiencia en la integración social de menores y jóvenes. Para ello, gestiona varios Centros de Internamiento de Menores Infractores y desarrolla programas de inserción social y laboral, de tratamiento de situaciones de conflicto entre los menores y sus progenitores -Programa Recurra-GINSO- y de prevención del acoso escolar en las aulas - Programa Alerta Bullying GINSO-, entre otras iniciativas.

La asociación sin ánimo de lucro GINSO (Asociación para la Gestión de la Integración Social) nace en 2001 con el objetivo de conseguir la integración social de menores y jóvenes en conflicto social y de colectivos en riesgo de exclusión.

Esta entidad gestiona, a través de contratos y convenios públicos, Centros de Internamiento de Menores Infractores y desarrolla modelos de intervención basados en la innovación y la calidad de los servicios que ayuden a la adecuada reinserción social. Además, diseña programas de inclusión social y laboral a través de iniciativas de empleo y de la empresa de Inserción Laboral Inserta; así como programas de tratamiento y prevención como el Programa Recurra-GINSO o el Programa Alerta Bullying GINSO.

La asociación gestiona desde sus inicios Centros de Medio Abierto y grandes Centros de Internamiento distribuidos por el territorio nacional (‘Tierras de Oria’, ‘La Marchenilla’, ‘Teresa de Calcuta’ y el Centro de Inserción Laboral de Purchena) y dotados de todos los servicios para atender a diario las necesidades de los menores que cumplen medidas judiciales, tanto en el aspecto preventivo, como en el asistencial o el rehabilitador. También ofrece condiciones educativas y formativas para que el menor pueda reorientar su comportamiento a través de programas y actuaciones especializadas. En ellos se compatibiliza la reeducación y la formación con la custodia y la seguridad.

El objetivo final de GINSO es conseguir la inserción social de estos jóvenes con una efectiva reinserción sociolaboral en las mismas condiciones que cualquier otro joven de su edad. “Creemos en las segundas oportunidades”, reza la misión de la asociación.

Centros que abordan la realidad

Para poder trabajar con menores bajo medidas judiciales, GINSO pone en marcha instalaciones pensadas para cubrir todas las necesidades del día a día de un centro de menores, ya sea de internamiento, semiabierto, abierto, terapéutico, de día o convivencia.

Este trabajo lleva a cabo gracias a un amplio equipo profesional y especializado de casi 800 trabajadores, compuesto por psicólogos, médicos, psiquiatras, educadores, juristas, trabajadores sociales, etc. Innovación, compromiso y transparencia son los lemas de la actuación social que desarrolla.

Todos los centros ofrecen distintos programas de tratamiento, adaptados a las necesidades de los menores, además de actividades formativas oficiales y regladas, que combinan con talleres formativos, lúdicos y de esparcimiento. Desde los centros fomentan en sus programas actividades deportivas y de ocio para una vida saludable. También apuestan por talleres prelaborales, alguno de los cuales, y en función de la edad del menor, pueden ser de carácter productivo y remunerado.

El Centro de Internamiento de Menores Infractores para el cumplimiento de Medidas Judiciales ‘Tierras de Oria’ se encuentra ubicado en el término municipal de Oria, Almería, de medidas en régimen de internamiento cerrado, semiabierto, abierto, terapéutico de salud mental y de deshabituación de tóxicos.

GINSO trabaja por la integración social de menores y jóvenes de colectivos en riesgo de exclusión

También en Almería, en la localidad de Purchena, se encuentra el Centro de inserción laboral de Purchena, con una capacidad de 40 plazas destinadas al cumplimiento de medidas en régimen de internamiento cerrado, semiabierto, terapéutico y abierto. Desarrolla distintos programas de inserción laboral para los menores/jóvenes que cuentan con una amplia oferta formativa y que culminan en la contratación laboral, gestionada desde el propio centro mientras cumplen su medida judicial, para ayudarles a comenzar una nueva vida personal, social y profesional independiente.

En Algeciras (Cádiz), al borde de los Parques Naturales de Los Alcornocales y del Estrecho, se encuentra situado el Centro de Internamiento de Menores Infractores ‘La Marchenilla’, que cuenta con 112 plazas destinadas al cumplimiento de medidas en régimen de internamiento cerrado, semiabierto, abierto, terapéutico de salud mental y de deshabituación de sustancias tóxicas.

En Madrid, en la localidad de Brea de Tajo, se encuentra el Centro de Internamiento de Menores Infractores ‘Teresa de Calcuta’. Cuenta con una capacidad de 120 plazas, destinadas al cumplimiento dentro del Valle del Almanzora. Dispone de una capacidad de 130 plazas destinadas al cumplimiento de medidas en régimen de internamiento cerrado, semiabierto, y terapéutico de salud mental.

GINSO también dispone de centros de día, como el de ‘José de las HerasPrisma’, en el distrito de Carabanchel, Madrid. Apoyo psicológico y de inserción sociolaboral, talleres de búsqueda activa de empleo y de desarrollo personal, un programa para la vida social autónoma y otros planes se imparten en este centro de ejecución de medidas judiciales para dar respuesta a las necesidades de cada menor como último paso en el proceso de la efectiva inserción social.

Otros modelos de referencia en medio abierto son los Grupos Educativos de Convivencia, donde se efectúan las medidas judiciales. GINSO gestiona el centro residencial femenino de convivencia ‘El Carmen’, en Almería, y los grupos educativos de convivencia masculinos ‘Aire’, en Sevilla, y ‘Las Dunas’ y ‘El Faro’, en Huelva. En estos centros, se atienden de manera individualizada las necesidades, dificultades y carencias particulares de cada menor, que también son tratadas en terapias grupales.

El régimen abierto favorece la convivencia de los menores con sus iguales y con el personal educativo, dentro de las normas del centro, lo que les permite mantener un estilo de vida regularizado mientras continúan con sus estudios o formación profesional.

Programa Recurra-GINSO

El vínculo entre padres e hijos, en ocasiones, puede desembocar en violencia filio-parental, fenómeno que en 2016 alcanzó los 4.355 casos en España, sin incluir los que se desconocen. Estas situaciones se pueden producir de manera verbal, física, material o económica y conllevan conflictos que dañan la relación entre ambas partes.

En este contexto nace, en 2011, el Programa Recurra-GINSO, una iniciativa pionera en España cuyo principal objetivo es dar respuesta a las familias que viven situaciones de convivencia complicada dentro del hogar. El doctor en Psicología y exdefensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Javier Urra, es presidente de la Comisión Rectora del programa y, junto con un equipo de profesionales especializado, atiende a aquellos menores en conflicto con sus progenitores que presenten importantes dificultades en su relación familiar y trastornos de conducta en adolescentes.

Además, se ocupa, como especialista en trastornos de conductas en adolescentes, de cualquier problemática terapéutica relacionada con los jóvenes. Desde el programa se adecúa un modelo de intervención psicopedagógico que facilita las relaciones entre todos los miembros de la familia para lograr el cambio. Y todo avalado por la experiencia de más de 100 profesionales de distintos ámbitos como la psicología, la medicina, la educación, el trabajo social, la pedagogía, la sociología, la terapia ocupacional, la psiquiatría y el derecho, entre otros.

Desde su puesta en marcha, el programa ha atendido a más de 1.500 familias y ha tratado a más de 700 jóvenes residentes en el Campus Unidos, el centro residencial terapéutico de Recurra-GINSO, con una media de estancia de 10 meses. Esta residencia, con capacidad para 96 menores de edades comprendidas entre los 12 y los 18 años, se encuentra situada en la localidad de Brea de Tajo, Madrid.

Allí, los profesionales se ocupan del tratamiento y educación de los hijos en conflicto con sus progenitores. Con carácter residencial, posibilita la intervención de los adolescentes de un modo integral e innovador para trabajar los conflictos que, por sus características, requieren una actuación alejada del domicilio familiar. Desarrollan actividades terapéuticas, educativas y recreativas y trabajan la convivencia a diferentes niveles. Los padres participan en el programa psicoeducativo de sus hijos y acuden a las terapias familiares y de grupo para conseguir el cambio y mejora de las relaciones en el domicilio familiar.

Los objetivos generales del Programa Recurra-GINSO son:

- Dar respuesta a una demanda social muy determinada.

- Apoyar y atender de manera eficaz a las familias en conflicto.

- Dotar a los padres de los recursos necesarios para hacer frente a las situaciones difíciles que surgen en la convivencia familiar diaria.

- Potenciar en los hijos los valores de respeto a uno mismo y a los demás, así como el autodominio y dotarles de las herramientas necesarias para manejar los conflictos de un modo más adecuado.

- Proporcionar a las familias las claves necesarias para mejorar sus dinámicas educativas y relacionales.

- Restaurar y fortalecer el vínculo entre padres e hijos de manera que sea posible una mejora en su relación afectiva.

Alerta Bullying

Según un informe de 2016 elaborado por Save the Children, un 6,6 por ciento de los menores de la Comunidad de Madrid ha sufrido bullying. Peores son las cifras nacionales, que elevan al 9,3 por ciento el porcentaje de acosados en la Educación Secundaria Obligatoria.

Para dar respuesta a esta situación, surge el programa Alerta Bullying de la Asociación GINSO, un programa pionero en la prevención escolar para garantizar el buen clima de convivencia, basado en un leguaje actual, tecnológico, y que se desarrolla en el aula desde una plataforma de e-learning, interactiva e innovadora. El programa no solo prevé y evita el bullying, sino que además educa en valores.

Alerta Bullying es un programa poliédrico, que complementa el plan de acción tutorial y trabaja desde el autoconocimiento, la empatía y la tolerancia y ofrece herramientas y formación tanto al personal de los centros en los que se implanta, como a las familias. No es un programa para combatir el bullying, sino que va a un paso previo: es un programa de prevención de amplio espectro que ayuda a los alumnos a desarrollar las habilidades necesarias para un buen clima de convivencia y les forma en valores como elemento clave de esa prevención. Asimismo, se otorga un papel protagonista a los testigos como parte de la solución. La iniciativa ya ha sido puesta en marcha con éxito en algunos colegios de la región.

Un programa polifacético que se basa en una educación socioemocional integral y que promueve en los alumnos el desarrollo de las habilidades necesarias para desenvolverse de manera adecuada en la escuela y en la sociedad actual.

Alerta Bullying forma en valores y ayuda a desarrollar habilidades para un buen clima de convivencia

Por otra parte, la plataforma de e-learning ha sido diseñada de forma específica por Alerta Bullying y busca educar y fomentar el aprendizaje de los alumnos. De hecho, esta plataforma constituye un elemento diferencial del programa: una herramienta tan completa como sencilla de usar que busca facilitar la labor del tutor en el aula, sin añadir carga de trabajo, y motivar al alumno desde el plano lúdico de la tecnología, acompañada de un videojuego específico que consolida los conocimientos adquiridos en clase.

Convertir al tutor en referente, también en secundaria, es uno de los objetivos claves del programa. Para ello, un Asesor Alerta Bullying (un profesional especializado) forma, guía y acompaña en el proceso; pero no solo se queda ahí, sino que la formación se extiende a todo el centro educativo, al personal docente y -la última novedad- al personal no docente, además de a las familias de los alumnos. Un plan de prevención que cuenta con todas las partes implicadas en la educación de los jóvenes, nuestro futuro.

Otro de los aspectos innovadores es la puesta en marcha de un programa de alumnos ayudantes. El Asesor Alerta Bullying, junto con el departamento de orientación del centro, forma a un grupo de alumnos elegido por sus compañeros para que entre ellos promuevan el buen clima de convivencia y resuelvan los pequeños conflictos diarios que puedan surgir. La base del clima de convivencia está en la relación ‘de igual a igual’.

Además, un novedoso ‘Botón S.O.S. Bullying’ y un ‘Buzón S.O.S. Bullying’ físico en los centros se ponen a disposición de cualquier persona de la comunidad educativa (docentes, alumnos y familias), y ofrecen la posibilidad de enviar un mensaje anónimo ante una situación de conflicto que reciben tanto el colegio como el asesor de forma simultánea. Esta potente herramienta agiliza la detección y resolución de situaciones conflictivas antes de que puedan llegar a agravarse.

Inserción laboral

En 2008, GINSO idea el programa de inserción laboral Inserta. Para este fin, se crea la empresa de inserción de personas en situación de exclusión social: Inserta Integración y Formación S.L. La iniciativa surge para dar una respuesta adecuada a la formación e inserción laboral de los menores internados en los centros de la asociación con cumplimiento de medidas judiciales. La situación desfavorable para este sector en la búsqueda de empleo motiva a GINSO para crear una empresa que proporcione experiencia laboral real a los jóvenes internados y lograr así la motivación necesaria para que se involucren en su futuro.

El objeto social de la empresa es la realización de actividades productivas de limpieza, jardinería, agricultura, mantenimientos, hostelería, trabajos forestales, ayuda a domicilio, etc., así como aquellas actividades que se desarrollan en los talleres productivos de los centros. El objetivo último es el empleo, con la remuneración correspondiente y mediante una relación laboral, de los menores sujetos a medidas judiciales de internamiento.

Todo ello se consigue mediante convenios de colaboración, ya sea con organismos de la Administración o con empresas privadas implicadas en la inserción de los menores.

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