El Ayuntamiento de Madrid
rebajará los olores de Valdemingómez. Eso es, al menos, lo que asegura el alcalde,
José Luis Martínez-Almeida, después de que se haya conocido que el Consistorio renunció el pasado mes de diciembre al contrato que la exregidora
Manuela Carmena había dispuesto para ello.
Según publicó
eldiario.es, el Área de Medio Ambiente y Movilidad que dirige el popular
Borja Carabante frenó la licitación para contratar nuevos sistemas de desodorización en las plantas de Las Dehesas y La Paloma. Esto movimiento se llevó a cabo, además, antes de
oficializar que el vertedero de Vallecas será la casa de los residuos de los 31 municipios del Este -más de 200.000 residuos- durante un año, ampliable seis meses más.
Por su parte, fuentes municipales explicaron ayer a
Europa Press que el siguiente paso
será "rediseñar" los pliegos del contrato y que, en ningún caso, renunciarán a la inversión.
Esa versión es la que ha confirmado Almeida, que a preguntas de los medios tras su visita al
Viaje de Agua de la Fuente del Berro ha incidido en que el plan que volverán a hacer estaba basado en datos recogidos a lo largo de 2015 y 2016.
Así, ha especificado que el actual Ayuntamiento ha llevado a cabo un estudio en 2019 para
abordar el conflicto de manera "más específica y concreta". "Se había quedado desfasado", ha remarcado, antes de destacar que existe una partida destinada al plan en los Presupuestos de 2020, aprobados
hace apenas dos semanas con el apoyo de Cs -su socio de coalición- y la abstención de Vox.