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El callejón del gato
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El callejón del gato (Foto: Antonio Castro)

Valle Inclán en el callejón del Gato

lunes 30 de agosto de 2021, 17:16h

Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española solo puede darse con una estética sistemáticamente deformada”.

Esta frase la dice Max Estrella en Luces de bohemia, la obra cumbre de Ramon María del Valle Inclán. Los espejos deformantes existieron realmente en una corta calle que comunica la plaza de Santa Ana con la calle de la Cruz. Se conoce como callejón del Gato y era uno de los costados del desaparecido corral de comedias de la Cruz, derribado en 1859. La calle se llama realmente de Álvarez Gato y parece que está dedicada al poeta renacentista Juan Álvarez Gato. Pero siempre se la ha conocido como callejón del Gato.

A lo mejor Valle la cruzaba frecuentemente para acudir al teatro Español y no dejaba de mirarse en los espejos del tamaño natural de una persona. Uno era convexo y el otro cóncavo. La deformidad de las imágenes debía divertir a los transeúntes. Hoy sigue habiendo dos espejos, pero de tamaño mucho más reducido. Homenaje a quien los elevó a la categoría literaria aunque tengan mensajes publicitarios ¡Algo es algo!

En este corto callejón sí que podemos admirar hoy otro artístico homenaje a Valle Inclán: un gran mural que reproduce una biblioteca. Por si queda alguna duda de a quién está dedicado, en uno de los laterales aparece la caricatura del dramaturgo. El artista ha aprovechado la pared que cierra un solar sin construir a mitad del callejón para montar esta hermosa librería que no deja de mostrar, en los lomos ficticios, algunos de los títulos de Valle. Este es un pasaje atestado de establecimientos de hostelería y cruzado, sobre todo en fin de semana, por cientos de paseantes. Alguno mostrará curiosidad por estos anaqueles atestados y por la figura de Valle. En el extremo de callejón se pueden admirar también los hermosos mosaicos de la fachada del tablao Villa Rosa, ahora tristemente cerrado. Obra de Alfonso Romero Mesa a partir de unos bocetos de Ruiz de Luna, esperan a que las luces flamencas los iluminen nuevamente cada tarde.

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