El ambiente electoral en Madrid es palpable. En el ámbito autonómico, la hiperactividad política de Isabel Díaz Ayuso arrastra a una izquierda que se apresura a definir sus candidaturas antes de que acabe el año. Una situación parecida viven las formaciones progresistas en el Ayuntamiento, que abordarán las elecciones con una mayor fragmentación que en 2019: hasta cuatro opciones a la izquierda del PP y Ciudadanos. En este contexto, Más Madrid se alza como el partido con los nombres más definidos y el PSOE como la formación con mayores incógnitas, inmerso en rumores de “paracaidistas” como posibles candidatos.
El futuro del Partido Socialista en Madrid es incierto. En el Consistorio, no ostentan el liderazgo de la oposición desde la etapa anterior a Manuela Carmena. Hoy, el peso del grupo municipal recae sobre Mar Espinar, que ejerce como portavoz de un partido que hace tres años quedó relegado a cuarta fuerza política, dejándose 140.000 votos con respecto a 2011. Sin embargo, Espinar nunca ha sido la apuesta de Ferraz para concurrir a las urnas. Ese lugar de preferencia lo ha ocupado en los últimos meses Mercedes González, delegada del Gobierno y veterana concejala en Cibeles. Con todo, su nombre ha sido retirado de las cábalas electorales.
De hecho, en la tarde del miércoles se conoció que la dirección del PSOE optaba por aplazar el proceso en Madrid ciudad hasta el próximo mes de diciembre. ¿El motivo? El posible descarte definitivo de Espinar y González y la necesidad imperiosa de ganar tiempo para explorar una tercera alternativa con los ministros Félix Bolaños, Pilar Llop o Fernando Grande Marlaska apareciendo en las quinielas.
El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ya daba por excluida de la carrera electoral a González, un “proyecto fallido” que no habría conseguido crear un perfil sólido como aspirante a la Alcaldía pese al trampolín de su cargo. En otro contexto, las palabras del líder ‘popular’ no hubiesen cobrado relevancia, pero en este momento de tensión interna, su opinión denota un síntoma de la salud del PSOE en la capital. Mar Espinar, por su parte, no esconde que sería "un honor" ser cabeza de lista y se manifestó el lunes “a la espera” de una conversación con Juan Lobato, el secretario general del PSOE-M, que clarifique su futuro. Desde su entorno apuntan que “se reunirá en breve con él”.

En la Comunidad la situación es similar aunque con matices. Juan Lobato es a la vez portavoz y secretario general de los socialistas madrileños y hace meses que expresó su voluntad de presentarse a las primarias. Según fuentes cercanas, es improbable que en la Comunidad aparezca nadie para disputarle a Lobato la candidatura y su oportunidad para medirse con Díaz Ayuso, por lo que se esperan menos sorpresas en este sentido. A pesar de ello, los rumores sobre la aparición de una figura foránea en Madrid por orden de la cúpula nacional también se han extendido. En este escenario, el calendario de primarias es el único elemento seguro al que pueden aferrarse tanto los militantes como los interesados.
Así, Ferraz aprobó unas fechas para nombrar al cabeza de cartel en los lugares donde no se gobierna. Los aspirantes deberán presentarse entre el 19 y el 20 de septiembre, y, en caso de haber más de uno, los militantes votarán el nueve de octubre en primera vuelta. Si ninguno de ellos supera el 50 por ciento de los sufragios, los dos con más apoyo pasarían a una segunda ronda, una semana más tarde, el 16 de octubre.
Liderazgos claros y flexibilidad en Más Madrid
Fuentes cercanas a la formación aseguran que no habrá sorpresas en el futuro proceso de primarias. Es decir, que no habrá competidores contra Rita Maestre en el Ayuntamiento ni contra Mónica García en la Comunidad, ya que la idea es negociar los integrantes de las listas para conseguir un equilibrio en el seno del partido. Por otro lado, sobre las candidaturas en los 178 de municipios madrileños restantes, en estos momentos la organización está centrada en definir los proyectos y las personas idóneas bajo una premisa: flexibilidad.
Con este concepto se refieren estas mismas fuentes a que se adaptarán a “la realidad política de cada localidad”, en forma de alianzas con otras formaciones o yendo en solitario según las posibilidades de cada lugar. De esta manera, el trabajo del partido está centrado en explorar el territorio madrileño en busca de las mejores condiciones electorales.
"Vamos a ser flexibles"
En este contexto, Más Madrid afronta la carrera electoral desde el sosiego que concede tener candidatos definidos, como en el caso de Mónica García tras el aval de las elecciones de 2021, que la auparon como líder de la oposición tras el ‘sorpasso’ al PSOE. “Nosotros no tenemos grandes problemas internos ni urgencias porque las cabezas de lista son indiscutibles”, traslada el edil Jorge García Castaño a Madridiario. Pese a ello, la formación no eludirá las primarias que marcan sus estatutos y que el concejal fija para el mes de diciembre.
El proceso será conjunto para Ayuntamiento y Comunidad de Madrid a fin de “economizar esfuerzos” y en el caso concreto del Consistorio, Castaño no espera que ningún militante le dispute la plaza a Rita Maestre. “Puede haberlos, pero no competitivos”, indica. La actual portavoz de Más Madrid se enfrentaría así a sus primeras elecciones como número 1 tras ocupar el quinto lugar de la lista en 2015 y el tercero en 2019, en ambos casos bajo la batuta de Manuela Carmena.
En la última cita con las urnas se alzaron como la fuerza política más votada, pero la suma de la derecha le arrebató el sillón de mando. Ahora afrontan las próximas elecciones “con un crecimiento fuerte en afiliados”, pero con un grupo municipal mermado tras la controvertida escisión de tres ediles carmenistas el año pasado que incluso los han llevado a los tribunales. En los preparativos de la carrera electoral han sido previsores, pues afirman que el programa solo necesita un remate final e incluye proyectos como la transformación de Santa María de la Cabeza y Bravo Murillo o la creación de la M-35 para autobuses. “Llevamos dos años trabajando en él y el esqueleto estará antes de Navidad”, afirma Jorge García Castaño.
Últimas oportunidades para Podemos
El pasado lunes la formación morada anunció a sus candidatos preferentes para ganar la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, dos plazas que se antojan muy complicadas. Alejandra Jacinto, actual portavoz adjunta, es la designada para enfrentarse a Díaz Ayuso dentro de nueve meses, mientras que el exatleta Roberto Sotomayor es el preferido por la cúpula para combatir electoralmente contra el resto de partidos en el Consistorio. Ambos deberán presentarse a las primarias internas y conseguir el apoyo de la militancia, algo que es muy probable que ocurra contando con el apoyo de la ejecutiva, aún si surgen otros candidatos.
"No tener representación no ha impedido trabajar"
En la Asamblea de Madrid, Unidas Podemos es la última fuerza. De hecho, en mayo de 2021 estuvieron muy cerca de quedarse fuera del hemiciclo, ya que, según el Estatuto de Autonomía, es necesario obtener un cinco por ciento de los sufragios como mínimo para obtener diputados, una cifra que superaron entonces con esfuerzo. Hoy, la tarea para mejorar o mantener el apoyo electoral recae sobre Jacinto, una joven abogada laboralista y ex miembro de la PAH. Ya atesora cierta experiencia en batirse con la presidenta de la Comunidad de Madrid, sin embargo, sus mayores contrincantes vienen de la izquierda en forma de Más Madrid y de PSOE.
Sobre la futura estrategia electoral y de precampaña, Jacinto no quiere adelantar nada alegando que todavía no es la candidata oficial. “Llevamos meses trabajando en ello. Permítame que sea la persona ganadora de las primarias la que pueda contarlo”, asegura, a la vez que mantiene silencio sobre los futuros integrantes de su lista electoral, dejando en una incógnita la permanencia o el cese del resto de diputados morados.

Un escenario diferente vive la formación en el Consistorio. Técnicamente, nunca han tenido representación propia ya que Ahora Madrid fue una coalición electoral que navegó en paralelo y entrelazado en ocasiones a Unidas Podemos. A su vez, Más Madrid, una escisión evolucionada y enfrentada al partido, mantiene una hegemonía en la izquierda municipal. Con estos mimbres, llega Roberto Sotomayor.
“No tener representación no ha impedido que se haga trabajo. De hecho, por ejemplo, fuimos la primera fuerza política que denunció el caso mascarillas del señor Almeida. Hace falta una oposición firme”, señala. Sobre la posibilidad de que aumentar las opciones electorales entre los votantes de izquierda pueda provocar desmovilización o dispersión, Sotomayor opina que “más que la dispersión, el problema es la falta de una oposición contundente y que ilusione a la gente”.
En cuanto a los compañeros de Sotomayor, solo se conoce un nombre por ahora: Carolina Alonso, actual portavoz en la Asamblea de Madrid. “Es un orgullo y un honor contar con ella. La experiencia y el trabajo que realiza fiscalizando y luchando contra la corrupción en Madrid es fundamental. Carolina estará centrada en ganar en la ciudad de Madrid y Alejandra en ganar la Comunidad”, defiende el futuro candidato morado a ocupar los despachos del Palacio de Cibeles.
Cuarta vía en Cibeles
En el Consistorio de Madrid las papeletas de la izquierda podrían ascender a cuatro si Recupera Madrid consigue los avales suficientes para que su coalición de electores pueda presentarse a las elecciones municipales. Los ediles José Manuel Calvo y Luis Cueto, que abandonaron Más Madrid en 2021 constituyéndose junto a Marta Higueras como Grupo Mixto promueven esta candidatura que “apela directamente a la ciudadanía a gestionar su Ayuntamiento sin necesidad de pasar por los filtros de los partidos políticos”, expone el primero.
La Junta Electoral exige un mínimo de 8.000 firmas que respalden la coalición un mes antes de la cita con las urnas y ya han iniciado un periodo de recogida de ‘prefirmas’ para asegurarlas. “No se trata tanto de recabarlas sino de testar el apoyo a una candidatura de estas características, aunque estamos seguros de que vamos a obtenerlas sin ningún problema”, remarca Calvo. En paralelo, han abierto diálogo con “expertos” en las diversas áreas que componen el Ayuntamiento y, según avanzan, a mediados de octubre darán a conocer la mitad de los nombres de quienes les acompañarían en un hipotético Gobierno. Entre ellos no figurará Marta Higueras, quien se ha descolgado tanto de este proyecto con miras a 2023 como de la plataforma Recupera Madrid y ahora actúa como concejala independiente.