www.madridiario.es
    20 de noviembre de 2019

Feria de San Isidro

FERIA DE SAN ISIDRO

Han llegado los peores momentos en cuanto a percances en la Feria: al gravísimo del domingo de Román lo sucedió sólo un día después otro, de pronóstico grave, para el colombiano Sebastián Ritter, herido en la pierna derecha. La cara del festejo fue para Eugenio de Mora que con un toreo reposado y ligado cortó una oreja del burel que le habría correspondido a Ritter. Así son los juguetones hados del destino. Todo en una corrida de seria presencia y descastada en general de El Ventorrillo.

FERIA DE SAN ISIDRO

Es raro que una ganadería tan larga como la de Alcurrucén pegue dos petardos seguidos. Pero ya lo ha conseguido y a sus propietarios, los Lozano, hay que darles la 'enhoramala'. Porque si hace exactamente una semana el juego de los bureles fue penoso, este viernes fue peor: una auténtica moruchada general con una excepción, la del primero. Ante ellos se estrelló la terna de forma desigual. Porque únicamente el buen concepto clásico de Diego Urdiales pudo dejar algunos detalles, volutas de su estilo, ante su segundo. Ferrera, sin estar mal, no sacó todo lo que le ofrecía el que abrió festejo y Ginés Marín no tuvo opciones.

SAN ISIDRO

Las dos faenas más creativas, inspiradas y artísticas, incluso desempolvando antiguas suertes en desuso las festoneó un inmenso Antonio Ferrera, que seguro ni él habría soñado y las saboreamos los afortunados espectadores del festejo de este sábado..Puro talento improvisado que conmocionó Madrid y le dispara a la cumbre con esas tres justas orejas que cortó para salir en volandas por la Puerta Grande. Su protagonismo tapó los intentos de Curro Díaz y Luis David, quienes también apuntaron cosas sueltas en un encierro de Zalduendo de poco juego excepto los dos de Ferrera, que era su día. En el espectáculo de rejoneo del domingo, con lleno, Leonardo Hernández cortó dos orejas y salió a hombros, una fue para Diego Ventura y fue apaludido el confirmante Juan Manuel Munera, ante toros de Cortés de Moura.

TAL DÍA COMO HOY

La corrida de Curro Romero en mayo de 1967 en Las Ventas peligró por el hecho de encontrarse encarcelado el torero tras negarse el día anterior a matar a un toro en La Maestranza.

Más Madrid ha presentado sus propuestas en el área de protección animal. Entre otras medidas, Manuela Carmena e Íñigo Errejón han prometido una nueva ley de cazar, acabar con los circos con animales, ampliar a la Comunidad la esterilización de las colonias felinas, incluir en los comedores públicos menús vegetarianos, retirar las subvenciones públicas a la Feria de San Isidro o crear una Concejalía específica del ramo en el Ayuntamiento de la capital.

San Isidro ya está aquí con su larguísimo serial de 34 festejos -incluyendo Beneficencia, Prensa y Cultura-, entre este martes 14 y el domingo 16 de junio, para sufrir el anual examen anual a la Fiesta en la plaza más exigente, la cátedra y catedral venteña. Y lo hace con la expectación habitual por las figuras, con Roca Rey a la cabeza y la repetición de Diego Urdiales, ausente en la edición de 2018 pero que se vengó bordando el toreo en el ciclo de Otoño.

Ese público festivalero que asiste a las corridas de rejoneo, incluido el de Las Ventas, en connivencia con un presidente dadivoso toda la Feria, Gonzalo de Villa, lograron ayer que en la Monumental se hiciera historia con el rabo que cortó -además de las dos orejas, claro- Diego Ventura a su segundo enemigo. Un trofeo que hacía 46 años que no se daba en el coso. El rejoneador -que alcanza ya 16 Puertas Grandes de Madrid- completó una gran tarde con un total de cinco orejas y rabo y salió a hombros junto a Andy Cartagena, que obtuvo dos y suma su 10ª salida a hombros. Se lidiaron toros reglamentariamente despuntados de Los Espartales.

FERIA DE SAN ISIDRO

El cada día más inusual primer tercio, que no en balde, o sí, se llama tercio de varas, fue el gran protagonista de la tarde merced a las dos divisas ‘sanatcolomeñas’ que lidiaron sus bureles: Rehuelga y Pallarés. Gracias a ellos, con ciertos altibajos -como en su catadura codiciosa-, se pudo disfrutar de la belleza de esta suerte en desuso con dos varilargueros destacados, en este orden: Agustín Romero y Héctor Vicente. Javier Cortés, herido de pronóstico reservado por su segundo, fue el más entonado con algunos dibujos sueltos de Iván Vicente y un vulgar Javier Jiménez.

El tópico dicta que los calés no quieren buenos principios a sus cosas para que haya buenos finales. Dios los guarde. Ojalá sea verdad. Porque el largo -eterno- ciclo isidril de más de un mes de duración se ha iniciado con una novillada plúmbea en la que la terna del debutante David Garzón, el peor; Carlos Ochoa, con algunos breves apuntes, y Ángel Téllez, con el un mal lote, aburrieron frente a un encierro desigual de Guadaira pero al que debían haberle sacado más partido. Las únicas, y merecidas ovaciones, fueron para los pares de banderillas de los subalternos Andrés Revuelta y Juan Navazo. Como todo sea así, es para pegarse un tiro, aunque sea en el pie.

Los mundiales comienzan este martes 8 en el mejor de los escenarios. Los del toreo, claro, que para los futboleros faltan cinco semanas. Durante un mes largo, San Isidro hará un amplio repaso de la situación actual de la Fiesta en la catedral y cátedra de la Fiesta que es la plaza de Las Ventas. Como en el deporte rey con la presencia y teórica competencia de los mejores en los tres escalafones -de ahí mundiales y no mundial- profesionales. Pero... pero si en el fútbol la materia prima, el balón, es igual para todos no acontece lo mismo en los toros, porque las figuras 'juegan' con la materia prima elegida de lujo por ellos -las ganaderías comerciales, casi todas Domecq o de su procedencia y a su gusto- y dejan para el resto las llamadas duras (el balón de rugby). A pesar de lo cual, dada la extensión del ciclo, al menos hay sitio para este otro tipo de encaste. Al examen venteño comparecen esas figuras, con la ya tradicional excepción de José Tomás y este año la de Morante (los dos coletudos que más cobran) y todos los toreros emergentes y aspirantes a desbancarlos de su lugar de privilegio donde imponen, también en Madrid, sus gustos de hierros y compañeros. En definitiva, una Feria similar a todas las anteriores carente de imaginación o importantes novedades.

Durante la feria de San Isidro se venderán casi seis millones de Rosquillas Artesanas del Santo en las cerca de 600 pastelerías de la Comunidad de Madrid.

Ante el programa de las fiestas de San Isidro 2018, el Partido Animalista PACMA ha convocado una concentración en la Plaza de Isabel II (Ópera) para pedir a la Comunidad y al Ayuntamiento que apuesten por unas fiestas sin maltrato animal.

La Feria de San Isidro será declarada de especial significación ciudadana y de interés general, calificación que obtuvo el mes pasado el Orgullo, con los votos de PP, PSOE y Ciudadanos y el rechazo de Ahora Madrid.

La concejala del PP Carmen Castell llevará al Pleno de Cibeles de este miércoles que la Feria de San Isidro se equipare al Orgullo y sea declarada de interés general y de especial significación ciudadana.

La corrida de la Feria de San Isidro de este jueves, 2 de junio, fue interrumpida por un activista que saltó al ruedo para protestar contra el Toro de la Vega y la tauromaquia. Varias personas le retuvieron y el hombre fue detenido y acusado de un delito de desórdenes públicos.

La Comunidad de Madrid ha aprobado un decreto para regular en exclusiva los premios taurinos de la Feria de San Isidro después de que el Ayuntamiento haya renunciado a participar en su concesión.

Este fin de semana, Madrid vive intensamente sus fiestas de San Isidro. Un amplio programa de actividades a las que se suman otras muchas como exposiciones, teatro y rutas gastronómicas. Toma nota y ¡disfruta del puente!

Ya lo dijo el mítico Juan Belmonte: "Dios te libre de un toro bravo en Madrid". Y ahora es posible que Paco Ureña lamente durante toda su carrera profesional que le correspondiese en el sorteo 'Agitador', uno de los toros más bravos y completos que han saltado al ruedo venteño en los últimos tiempos y merecedor de la vuelta al ruedo, que el usía no concedió. Porque el diestro murciano, sin estar mal, desaprovechó su boyantía encastada y se le escapó un triunfo grande. En menor medida algo así le aconteció a El Payo con el sobrero, también de Fuente Ymbro como los titulares. César Jiménez, con el peor lote, pasó de puntillas.

La presencia del Rey, por primera vez en Las Ventas desde que subió al trono, y pasajes sueltos de la terna, sobre todo de Juan del Álamo que le valieron para una oreja de escaso fuste, fueron lo único destacable en el inicio del largo, demasiado largo ciclo isidril. Lo peor, los seis borricos con cuernos de dos de los hierros secundarios de los Lozano, una moruchada infame y olé. O, mejor, 'desolé'.