30/04/2014@18:10:00
El Gobierno de la Comunidad Madrid contrató el año pasado a Cruz Roja
para extraer toda la sangre donada en las unidades móviles de la calle.
Es decir, privatizó la recogida de sangre. La medida ha sido muy
polémica y criticada por plataformas en defensa de la sanidad pública.
El lunes Cruz Roja tomó la decisión de "apartar de sus funciones" a Emma
Castro, la gerente de su Centro de Transfusión porque, según ha
explicado a Madridiario un portavoz, quieren "revisar absolutamente
todas las líneas de trabajo, protocolos y cómo se está aplicando" un
convenio que está generando "mucha opinión en la calle".