Los aspirantes que se presenten a las oposiciones de bombero o agente forestal de la Comunidad de Madrid deberán superar pruebas teóricas y físicas: natación, carrera o subir por cuerdas y levantar pesos, entre ellas. Las plazas serán ocupadas a lo largo de 2019 y 2020.
El
Consejo de Gobierno regional ha conocido este martes las convocatorias para la provisión de
150 plazas de bomberos y de 50 de agentes forestales, que serán ocupadas por los aspirantes en los años 2019 y 2020. En la actualidad, otros 100 candidatos a bomberos y otros 38 futuros agentes forestales se encuentran realizando la
última fase de las pruebas de acceso a ambos cuerpos de la Comunidad de Madrid.Desde el Ejecutivo autonómico han informado de que para acceder tanto al
Cuerpo de Bomberos como al de
Agentes Forestales, cuyas bases se han publicado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), los aspirantes deberán realizar una serie de
pruebas tipo test y otras de carácter físico, a las que seguirá un examen práctico. Posteriormente, se enfrentarán a un curso selectivo de carácter teórico y práctico.
En el caso de los
bomberos, el examen físico exige determinadas marcas en pruebas de
natación (50 metros),
subir por una cuerda lisa de seis metros de altura, levantamiento de un peso de 40 kilogramos y la realización de
carreras de 60, 300 y 2.000 metros en unos tiempos determinados. Todas las pruebas conllevan la realización de una
prueba antidopaje.Por su parte, los aspirantes a forestales deberán acreditar la posesión del
título de bachiller o el de técnico y superar un examen compuesto por
100 preguntas. Además, deben realizar una carrera de
2.000 metros en menos de nueve minutos en el caso de los hombres y de diez minutos las mujeres. También en las pruebas de los agentes forestales, los candidatos deberán estar libres de cualquier cantidad de sustancias prohibidas, ya que esta situación supondrá la exclusión de las pruebas del aspirante.
Asimismo, los candidatos a conseguir una plaza de agente forestal deben realizar una prueba de evaluación, consistente en un
test de personalidad y una entrevista personal. Una vez concluida la oposición, los aspirantes que la hayan superado serán nombrados
funcionarios en prácticas y realizaran un curso selectivo, de carácter obligatorio y eliminatorio.