En 2015 se produjo "un aumento significativo" de dióxido de nitrógeno (NO2), el contaminante que más quebraderos de cabeza da a Madrid al llevar seis años consecutivos incumpliendo la legislación europea. De esta manera, 13 de las 24 estaciones de medición superaron los límites anuales en 2015, frente a seis en 2014; y ocho, los límites horarios (no se pueden superar más de 18 horas al año), frente a las cinco del año anterior. La media anual fue de 43 microgramos por metro cúbico, también por encima del límite legal, situado en 40 microgramos. Desde 2011 los registros no habían sido tan altos. "El problema es más acusado en la zona 1", que se corresponde con el centro de la ciudad, según Juan Bárcena, portavoz de Ecologistas en Acción.
La organización ecologista atribuye este emporamiento de la contaminación en la capital a las condiciones meterológicas, ya que no ha habido variaciones importantes en la movilidad. "En cuanto la meteorología no ayuda volvemos a valores más altos", ha indicado Bárcena, que ha advertido que se trata de otro "efecto colateral" del cambio climático.
La principal novedad este 2015 ha sido que por primera vez se han tomado medidas activas para intentar frenar los episodios de alta contaminación. Fue el Gobierno municipal de Ana Botella quien aprobó el protocolo al final de la legislatura, pero ha sido la nueva Corporación municipal quien lo ha puesto en marcha. Ecologistas "saluda" que se tomen medidas, pero también ha explicado que al adoptarse una vez superados los umbrales no es posible cumplir la ley. Con el nuevo protocolo elaborado por el Gobierno de Manuela Carmena se pretende adelantar la activación del protocolo de tal forma que no se llegue a superar a superar los niveles."Si se plantean medidas efectivas que hagan que no se superen las niveles, Madrid podría llegar a cumplir la legislación en el valor límite horario", ha asegurado Bárcena. En cualquier caso, Ecologistas cree que el futuro protocolo se tendrá que ir afinando. En este sentido, han arrancado al Ayuntamiento el compromiso de que será revisado cada año.
Cuatro episodios
En 2015 hubo cuatro episodios de alta contaminación, uno en enero y tres entre noviembre y diciembre, frente a los dos que suele haber de media. En total, se registraron 554 superaciones del valor límite horario, cuando lo máximo permitido son 18 por estación. Incluso en 2011, que tuvo una media peor para NO2, se registraron menos superaciones, con 513. No hay que olvidar que 2015 ha sido el año más cálido desde que hay registros.
Para cumplir con la legislación en NO2, incluidas las medias anuales , "tiene que haber menos tráfico", ha resumido Bárcena. Entre las propuestas de Ecologistas se encuentran la reducción de las velocidades máximas en la ciudad, eliminar las plazas azules del SER, construir aparcamientos disuasorios y Bus VAO en las carreteras de acceso. Además, se oponen la construcción de la R-1, al considerar que no se debe fomentar la entrada de más vehículos a la ciudad, y al fracaso económico de las ya existentes. Para establecer nuevas medidas, el Ayuntamiento elaborará a lo largo de este año un nuevo Plan de Calidad del Aire, que sustituya al anterior, que no ha cumplido con su objetivo de poner a raya la polución.
Pero el NO2 no es el único contaminante que causa problemas en Madrid. También las partículas en suspensión están altas, aunque por debajo de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud. Asimismo, el ozono troposférico ha superado las recomendaciones legales este 2015. Este contaminante, que aumenta en los meses más cálidos y afecta más a las zonas alejadas a grandes núcleos de población, hizo irrupción en la capital hace tres años. "Antes no era relevante", ha señado Juan García Vicente, de Ecologistas en Acción, quien ha indicado que se están estudiando las causas de que aumenten niveles de 'ozono malo'.
Ecologistas ha recordado que la contaminación provoca miles de muertes prematuras al año. Según el último informe de la Unión Europea, las partículas en suspensión están relacionadas con 25.000 muertes; el ozono troposférico, con 1.800; y el NO2, con 5.900 en 2012 en la ciudad de Madrid.
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