Entre 1945 y 1950, en un Madrid todavía herido por la Guerra, 'Los
Vieneses', con Franz Johan al frente, deslumbraron con el brillo del teatro
centroeuropeo, con el lujo de unas producciones que no estaban al alcance de
los promotores españoles. En el gran escenario actuaron también Lauri Volpi,
Concha Piquer, Selica Pérez Carpio, Carmen de Lirio y Jorge Negrete.
Del primitivo edifico proyectado por César de la Torre Trasierra quedaba
poco. La división en mini cines de 1979 lo desvirtuó. El Plan General de
Ordenación Urbana de Madrid solo protegió las columnas de la fachada. Ellas, y
las cuatro paredes perimetrales son las que hoy quedan en pie.
El teatro-cine Madrid ha estado diez años cerrado. En agosto del año pasado aparecieron los
andamios, los obreros, los camiones. Y supimos que tenía los días contados en
la vieja actividad. En 2003 el Ayuntamiento había autorizado la transformación
en 18 salas de cine. Pero su uso fue nuevamente modificado para poder
desarrollar el proyecto actual. Madridiario informó en primicia del comienzo de
las obras y cómo se iba construir un gran gimnasio, un centro comercial y un
aparcamiento.
Ya ha concluido el vaciado de todo el edificio, entre la plaza y las calles
Tetuán y de la Salud. El hueco nos permite ver a través de las columnas el
campanario de la iglesia del Carmen. En la esquina opuesta queda el edificio de
viviendas que alberga al teatro Muñoz Seca, el primitivo 'Chantecler' que
levantara 'La Chelito' con los ahorros ganados como cupletista.
Ahora el viejo teatro-cine Madrid está siendo transformado en un complejo
de ocio y comercio según el proyecto de la arquitecta Sara Martín Madruga. Y
estas cuatro columnas que enmarcan el vacío, se nos simulan una
embocadura de escenario cuando se retiran los decorados y solo se ven la
chácena y las cuatro paredes. Solo que esta vez, nadie volverá a levantar ahí
un decorado.