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Contenedores en la calle Pedrezuela.
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Contenedores en la calle Pedrezuela. (Foto: Chema Barroso)

Madrid multará por reciclar vidrio de noche y endurece la sanción por residuos de botellón

jueves 22 de septiembre de 2022, 12:57h

Ensuciar Madrid no saldrá impune. Ni barato. La nueva Ordenanza de Limpieza de los Espacios Públicos, Gestión de Residuos y Economía Circular del Ayuntamiento capitalino incrementa las sanciones por dejar basura en la vía pública tras un botellón y crea nuevas multas para comportamientos como dejar a los pies de los contenedores grandes cajas de cartón. "Modificamos el régimen sancionador para perseguir actuaciones incívicas que hacen que nuestra ciudad no esté, a veces, tan limpia como debe estarlo", ha señalado este jueves el delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, tras la Junta de Gobierno en la que se ha aprobado el anteproyecto de esta normativa que se espera entre en vigor el próximo mes de diciembre.

Como novedad, el Consistorio madrileño implantará un horario para deshacerse de los residuos de vidrio en el contenedor verde. Las botellas y otros envases permitidos solo podrán tirarse al recipiente durante 14 horas al día, entre las 8:00 de la mañana y las 22:00 horas. En el periodo nocturno restante quedará prohibido. Incumplir esta norma se ha tipificado como una infracción leve, que implica una multa de hasta 750 euros. La medida se encamina a evitar el ruido producido al arrojar los residuos de vidrio al depósito, sobre todo en calles estrechas y por la noche, mientras los vecinos descansan. Se dirige especialmente a los hosteleros, aunque se aplicará sobre toda la ciudadanía.

Depositar grandes cajas de cartón alrededor de los contenedores también supone incurrir en una infracción, pues perjudica la imagen de la ciudad. Este mal hábito se castigaba hasta ahora con una multa de unos 200 euros y ahora podrán alcanzar los 2.000 euros. Es decir, la sanción se multiplica por 10.

Límites a hosteleros y comerciantes

El embalaje de cartón se ha incrementado a consecuencia del comercio electrónico y la previsión de crecimiento es al alza. El año pasado se recogieron 75 toneladas de este residuo y este año se espera llegar hasta las 84 toneladas, según datos aportados por el delegado de Medio Ambiente. En consecuencia, la nueva ordenanza obliga por primera vez a comerciantes y hosteleros a no tirar el papel y cartón en los contenedores situados en la vía pública, que quedan reservados para los particulares. Se intenta acabar así con las ya habituales montañas de cartón que en muchos casos rebasan incluso la altura del cubo.

El Ayuntamiento ofrece a los negocios situados en diferentes áreas comerciales de la ciudad el servicio de recogida puerta a puerta, que también introduce un cambio. Desde que el texto entre en vigor, los establecimientos no podrán sacar a la calle el cartón cuando quieran. Solo podrán hacerlo una hora antes del paso del vehículo municipal que retira del desecho. Hosteleros y comerciantes deberán colocar frente a la fachada del edificio y junto al borde de la calzada.

En todo caso, desde el próximo mes de noviembre aumentará la frecuencia de vaciado de los contenedores de papel y cartón y de envases. El Consistorio que lidera José Luis Martínez-Almeida ha aprobado un nuevo contrato para que la recogida se produzca a diario, en lugar de cuatro días a la semana como hasta ahora. La fracción orgánica y la de resto, por su parte, seguirán retirándose de lunes a domingo, mientras que los depósitos de vidrio, pilas o textil se descargarán según la demanda.

Aumenta la multa por botellón

Por otro lado, Madrid estrenará también una regulación específica para luchar contra el abandono de basura generada en los botellones callejeros. El Consistorio interpondrá multas individuales de 2.000 euros a quien deje botellas, latas, bolsas de hielo y otros residuos en la vía pública después de consumir alcohol en ella, una práctica que asimismo está prohibida. Hasta la fecha, se sancionaba con 600 euros tanto tirar un papel al suelo como dejar varias garrafas o vasos.

Aunque el castigo económico se agrava, los infractores pueden acogerse a la prestación social sustitutoria, es decir, a realizar trabajos a la comunidad a cambio de que se les exima del pago de la multa. "Queremos que esto ocurra porque muchos se convierten en apóstoles de la limpieza porque se dan cuenta de lo difícil que es limpiar", ha indicado Borja Carabante.

Como ya se había anunciado con anterioridad, las multas por pintadas vandálicas se elevan desde los 600 euros actuales a un importe mínimo de 2.000 euros, pudiendo llegar hasta los 3.000. Además, se exigirá al autor que asuma el coste de la reparación de los daños. En 2021, el Consistorio desembolsó 2,6 millones de euros en borrar grafitis. En caso de reincidencia, la sanción su duplica e incluso triplica, partiendo de los 4.000 euros y pudiendo exigir hasta 6.000.

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