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Tumba de Eugenia Zúffoli.
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Tumba de Eugenia Zúffoli. (Foto: Antonio Castro)

Eugenia Zúffoli (actriz, 1897-1982)

miércoles 25 de noviembre de 2020, 19:21h

Eugenia Zúffoli es un brillante ejemplo de artista completa que supo transitar desde las variedades y la revista a la comedia y el drama. Aunque hoy se la recuerda, sobre todo, por ser la madre del gran José Bódalo, su carrera resulta apasionante.

La sepultura es una sencilla lápida en la que se lee en primer lugar el nombre de la madre, fallecida en 1931. Después el del esposo y el de ella. El último nombre que aparece en esta lápida es el de Carmen Muñoz González, amiga íntima de la actriz que se ocupó de recopilar sus recuerdos, que hoy están en el Centro de Documentación Teatral. Bódalo hijo, fallecido en 1985, está enterrado en la Almudena.

Eugenia Zúffoli, de padre italiano, nació en Roma. Su fecha de nacimiento sigue sin confirmarse totalmente, aunque se da como buena el 20 de mayo de 1897. En una entrevista publicada por La Esfera en 1923, afirmaba tener veintitrés años y haberse casado a los catorce. Teniendo en cuenta que en 1911 ya estaba fija en una compañía de revista, no parece probable que la contrataran con once años.

Con solo ocho años debutó en el Apolo en el estreno de Los chorros de oro (1906). En marzo de 1911 aparece en la lista de compañía del Gran Teatro de la calle Marqués de la Ensenada. Figura como partiquina, o sea, artista para pequeñísimos papeles. En esa compañía ya era primer tenor cómico José Bódalo Montorio, con quien Eugenia se casaría en 1915. Un año más tarde, en Córdoba (Argentina) nacería su hijo José.

Pronto ascendió en el escalafón teatral. En 1912 viajó a Buenos Aires con la compañía de Eugenio Casals. Un año más tarde la contrataron en la Zarzuela. Allí estrenó La señorita Capricho, Pan de Viena y El tren de lujo. Marcharon de nuevo a Sudamérica en la mitad de la primera década del siglo pasado. Su ya marido formó compañía y ella ascendió a primera tiple. Eugenia reapareció esporádicamente en el Apolo en octubre de 1917 con El pícaro Segismundo.

Entre 1920 y 1930 fue la década más esplendorosa de Eugenia, tanto en la compañía propia con su marido, como en la de Eugenio Velasco, empresario del Apolo y uno de los grandes productores de espectáculos arrevistados. Arco Iris (1922), ¡Ave César!, o La tierra del Carmen terminaron por cimentar la fama de Zúffoli. Fueron temporadas en el Maravillas, la Zarzuela.

El 11 de noviembre de 1931, la compañía Zúffoli-Bódalo inauguró el teatro Fígaro de Madrid en una velada en la que se estrenó el apropósito El bautizo de Fígaro.

Comenzada la Guerra Civil la familia volvió a cruzar el Atlántico y permanecería en América más de una década. Finalmente el Sábado de Gloria de 1947 la Zúffoli reapareció en Madrid, en el teatro Infanta Beatriz, llevando a su hijo José en la compañía. Le dio la alternativa en los escenarios españoles con La enemiga.

Su última etapa teatral la dedicó al verso, participando en montajes como Cheri (1960), Raíces (1966), El hilo rojo (1966) y Cara de plata (1967). Todavía en 1968 representó Los huevos del avestruz en el teatro Maravillas en la compañía de su hijo.

Eugenia Zúffoli falleció en Madrid el 28 de diciembre de 1982. Su esposo había fallecido el 29 de noviembre de 1962 y su hijo moriría el 24 de julio de 1985.

Eugenia Zúffoli

Cementerio de San José y San Lorenzo

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