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Santo Domingo y san Francisco ante la Virgen de Atocha, de Andrés Smidt
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Santo Domingo y san Francisco ante la Virgen de Atocha, de Andrés Smidt (Foto: Museo Lázaro Galdiano)

El fuego arrasa la iglesia de Atocha

miércoles 14 de agosto de 2019, 08:11h

Un 14 de agosto de 1652 arde en llamas una de la iglesias del centro, Nuestra Señora de Atocha. Esta parroquia quedaría arrasada por el fuego, teniendo que ser reconstruida bajo el reinado de Felipe VI. Más tarde, sería Carlos II quien encomendaría la decoración del interior de la misa a Lucas Jordán.

Este templo ve su origen en 1162, según unas Bulas de la Catedral de Toledo en las que se le hace referenica. Otro documento irrefutable que asegura la existencia del culto a Nuestra Señora de Atocha es datado en el siglo XIII, en las Cantigas de Alfonso X el Sabio. En detalle, estas mencionan los milagros de de Ntra. Sra. de “Tocha” de “Madride”.

La devoción hacia la Virgen de Atocha siempre ha estado presente en la ciudad de Madrid, incluso durante algún tiempo se la ha llegado a considerar la ‘Patrona de la villa’.

Atocha 'milagrosa'

Uno de los episodios de la ciudad en los que se pudo observar la devoción a la Santa se produjo en 1580, cuando la peste aterraba a los ciudadanos. En aquel momento, todo el mundo acudió al Santuario de Atocha para sacar en procesión la imagen de la Santa.

Una vez más, la iglesia sería amenazada en 1631 por un incendio de grandes dimensiones que se esparcía por Madrid. La devoción llevo a los fieles a sacar a Nuestra Señora de Atocha en procesión hasta la Plaza Mayor suplicando la extinción del incendio. Cuando este cesó se atribuyó este ‘milagro’ a la intervención divina de Atocha.

La ocupación fracesa

Para 1808 Napoleón y sus tropas ya ocupaban Madrid. Así, estas entraron en la iglesia causando daños irreversibles. Fuentes históricas aseguran que sus hombres robaron todo el oro y plata que lucía la Virgen, que se quemaron numerosos libros de la biblioteca y se derribaron varias partes del templo. Para evitar la destrucción de la imagen de la Virgen, los frailes sacaron la reliquia y la trasladaron a las Descalzas Reales, y posteriormente al Convento de Santo Tomás, donde se alojarían los monjes durante un tiempo. En 1834 los dominicos fueron expulsados y el convento donde se alojaban se convirtió en un cuartel de inválidos.

Casi un siglo después, los monjes que lamentaban la pérdida del templo de Atocha solicitaron al monarca de entonces, el rey Alfonso XII, que facilitase la restauración de la iglesia. Solo dos años después se trasladó a la Virgen de Atocha a su nuevo hogar, recibida por el rey y su madre, María Cristina.

Posguerra y actualidad

La explosión de la Guerra Civil arrasó e incendió la parroquia un 20 de junio de 1936, causando la perdida de todos los objetos de valor que albergaba el edificio salvo la imagen de la Virgen de Atocha, que andaba custodiada por una familia con lazos a la Comunidad.

Poco después, con el fin de la guerra, se habilitó el salón del sótano del derruido edificio para utilizarlo como capilla, y así la virgen regresó, una vez más, a su lugar correspondiente.

El templo que podemos observar hoy en día fue inaugurado en 1951. A partir de entonces, recobró su comunidad, actividades, festejos y oración.

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  • El fuego arrasa la iglesia de Atocha

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    15211 | Mariano - 14/08/2019 @ 23:14:22 (GMT+1)
    La quema de iglesias en los días previos y durante la guerra civil fue la mayor perdida de patrimonio de la historia de España. Incluso superó a la de la amortización de Mendizabal.

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