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Begoña Villacís, en una imagen de archivo.
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Begoña Villacís, en una imagen de archivo. (Foto: Irene Yuste)

Cs mantiene en su equipo al consejero imputado que dimitió hace cinco meses

lunes 25 de junio de 2018, 07:46h

Ciudadanos (Cs) anunció en enero que el consejero de Transparencia de Begoña Villacís dejaría el equipo después de que Madridiario desvelase su imputación en la Lezo. Sin embargo, pasados cinco meses, este cese no se ha materializado y a día de hoy su nombre aún figura entre los colaboradores de la portavoz. El caso de este trabajador, que fue alto cargo de José María Aznar, Alberto Ruiz-Gallardón y Ana Botella, contradice el discurso regenerador del partido.

El asesor imputado de Begoña Villacís sigue en su puesto cinco meses después de que Ciudadanos (Cs) anunciara su salida. En enero, la formación comunicó en una nota que Juan María del Álamo, funcionario de carrera del Ayuntamiento de Madrid, cesaría de sus tareas como consejero de Transparencia y pediría su traslado a otro destino para "no perjudicar" al grupo municipal. Del Álamo, como avanzó este medio, estaba en ese cargo con el consentimiento explícito del partido pese a que la Justicia le estuviera investigando por el caso Lezo.

Unos días antes de aquella polémica, el trabajador había tenido que declarar en la Audiencia Nacional junto a toda la antigua cúpula del Canal por haber votado en 2001 en el Consejo de Administración a favor de la compra de Inassa, la cabecera de expansión de la sociedad de aguas en Latinoamérica y manantial del presunto saqueo de dinero público. A día de hoy, fuentes del proceso confirman que no ha habido ningún cambio en su situación judicial, y, como refleja la última Relación de Puestos de Trabajo (RPT) del Ayuntamiento, tampoco en su currículum.

A la espera

Desde el partido confirman a Madridiario que Del Álamo mantiene sus mismas atribuciones laborales y aseguran que, si no ha podido abandonarlas, es por una cuestión burocrática. Según la formación 'naranja', él solicitó en su momento el cambio de plaza, pero es en Recursos Humanos donde aún no le han encontrado un destino correspondiente con su categoría laboral. Por eso, señalan, solo les queda "esperar".

Pese al interés de este medio, el Ayuntamiento no ha sabido precisar nada sobre esta petición ni sobre las causas de la supuesta demora en este traslado, a todas luces excesiva, que sirve de coartada a Cs.

Pero, más allá de esa controversia, sigue habiendo una lectura política relevante: Cs no ha cesado a Del Álamo, sino que es el trabajador quien ha solicitado al Ayuntamiento dejar de ocupar ese puesto de libre designación. Con el paso de los meses, esta diferencia se ha revelado fundamental. Aunque él hubiera caído en la oficina 'naranja' tras las elecciones por reparto -como han explicado desde el Consistorio-, es el grupo el que por ley tiene capacidad absoluta y discrecional para decidir expulsar de forma inmediata a cualquier miembro con el que no quiere seguir contando, aunque sean funcionarios de la casa. Por tanto, la continuidad o no de alguien en estos equipos en los que se evalúa y se examina cada estrategia es, simplemente, una decisión política y, si nadie de dentro le empuja, Del Álamo puede permanecer colgado de este limbo hasta su desimputación -si llega- o hasta las próximas elecciones -en menos de un año-.

Un alto cargo del PP al que Cs quiere cerca

Aunque la cuestión parezca anecdótica, lo cierto es que encarna una gran paradoja en el discurso de Cs. El partido ha fiado desde su eclosión nacional buena parte de su gancho político a la lucha contra la corrupción y su Código Ético inhabilita a cualquier representante institucional o cargo orgánico para desempeñar cualquier trabajo si está investigado. Sin embargo, casos como el de Del Álamo abren una grieta en el sistema. Nada en las normas internas 'naranjas' impide que personas que el partido denosta en público por estar imputadas en macrocausas de corrupción se muevan luego libremente en sus círculos más estrechos de decisión.

Además, cabe recordar que Del Álamo no es un funcionario cualquiera, sino alguien que ha ocupado puestos de muy alta responsabilidad en gobiernos del PP. Tras un periodo como director general, este ingeniero de Montes ascendió a viceconsejero de Medio Ambiente de la Comunidad en el último mandato de Alberto Ruiz-Gallardón. Elvira Rodríguez le fichó en 2003 para el Ministerio del ramo y, más tarde, de nuevo bajo el patrocinio de Gallardón que posteriormente ratificaría Ana Botella, ejerció de coordinador general en varias áreas.

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