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Autobús correspondiente a la línea 62 a su paso por la Ronda de Segovia.
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Autobús correspondiente a la línea 62 a su paso por la Ronda de Segovia. (Foto: Javier Bernardo)

Arganzuela, de casa al hospital de referencia en hasta tres transbordos

domingo 18 de marzo de 2018, 09:46h

Ana vive en el barrio de Los Puertos, distrito de Arganzuela. Su hospital de referencia es la Fundación Jiménez Díaz. Para ir de su casa al centro en transporte público tiene que coger tres transportes: autobús, Metro y autobús. Y otros tantos de vuelta. "Te digo una cosa: yo voy en coche. No voy a tardar mil años o pagar más de lo que me cuesta la gasolina. Se siente. ¿No hay transporte público? Pues privado", explica a Madridiario.

Ana no está enferma, pero sí uno de sus vecinos, que "además es una persona mayor". "No dispone de Abono Transportes, así que paga seis billetes cada vez que tiene que ir al hospital". Tres de ida y tres de vuelta: autobús de su barrio a la estación de Metro Legazpi, suburbano hasta Moncloa y desde allí otro bus hasta la Jiménez Díaz.

Se podría ahorrar el primer billete, pero tendría que caminar unos 10-15 minutos, hasta las estaciones de Metro Arganzuela-Planetario o Méndez Álvaro. O el tercero, pero surge otro inconveniente: "El trecho que va de Moncloa a la Jiménez Díaz no es largo, pero sí cuesta arriba".

Vecinos de Arganzuela llevan años reclamando la ampliación de la línea 62 de la EMT. Con cabecera en Los Puertos, llegaba a Legazpi hasta que fue prorrogada a Príncipe Pío, en 2012. "Entonces empezamos a pedir que la prorrogaran un poco más y que fuera hasta el hospital de referencia de Arganzuela, que es la Fundación Jiménez Díaz", relata Ana María Díaz, que también es vicepresidenta de la Asociación de Vecinos Nudo Sur. "Nunca nos hicieron caso", lamenta en conversación con este periódico.

Movilización vecinal

En 2017, cuatro asociaciones vecinales de Arganzuela decidieron recabar firmas: Juan Duque, Nuevo Legazpi, Pasillo Verde Imperial y la propia Nudo Sur. El pasado 9 de marzo, representantes de esta última se reunieron con la concejala-presidenta del distrito, Rommy Arce, con el objetivo de "que se implique en condiciones porque si el Ayuntamiento hace un poco de fuerza, habrá más posibilidades". No obstante, a ese encuentro llegaron con un "no" del Consorio Regional de Transportes fechado hace apenas cuatro meses, el 15 de noviembre de 2017.

Los vecinos han recogido casi dos mil rúbricas. En ellas están depositadas sus esperanzas tras su reunión con Arce. "Las sensaciones no son buenas. No ha cambiado nada, así que pediremos una entrevista con Inés Sabanés", delegada de Movilidad, anuncia Díaz, que no oculta su malestar con el Consistorio. "Nos dicen que otros barrios consiguieron peticiones similares porque el PP se implicó en el tema".

Coincide con lo que explican fuentes municipales, que recuerdan que el diseño de los recorridos de la EMT "depende del Consorcio": "En el caso de otras líneas habilitadas hasta los hospitales de referencia, se ha encargado de impulsarlo el propio Partido Popular presionando al consejero", exponen a Madridiario.

Díaz insiste en la queja vecinal: "El Ayuntamiento nos invita a que hablemos con el PP". Una propuesta rechazada desde Nudo Sur: "El interlocutor de las asociaciones de vecinos es el Ayuntamiento. No hay más cáscaras. Que presione el Ayuntamiento al Consorcio".

La respuesta del Consorcio

Desde la Comunidad de Madrid, fuentes del Consorcio explican por qué hace cinco meses dijeron "no" a la prolongación de la línea 62 de la EMT. Hubo varios motivos. Por ejemplo, que las cabeceras necesitan espacio suficiente para dar servicio: "La de la Fundación Jiménez Díaz es una zona muy colmatada", dicen a Madridiario. O que la "prolongación que proponen los vecinos duplica el recorrido, que se solaparía con las líneas 138 y Circular", lo que choca contra los "principios de eficiencia de los recursos" de la Administración.

La petición de los vecinos de Arganzuela sirve para que el Consorcio recuerde que "el sistema de transportes de Madrid es intermodal", es decir, "permite llegar a diferentes sitios utilizando distintos medios". En el caso del acceso a equipamientos de referencia (por ejemplo, hospitales), la Comunidad de Madrid contempla "que estén accesibles en dos etapas". Es decir, con un transbordo.

Ocho líneas de la EMT llegan a la Fundación Jiménez Díaz: 1, 12, 44, 82, 132, 138, C1 y C2. Además, en un radio de menos de 700 metros se encuentran la estación de Metro Islas Filipinas (línea 7) y el Intercambiador de Moncloa, donde tienen parada 16 líneas de la EMT y las 3 y 6 del suburbano. Así las cosas, el Consorcio, en su respuesta a la petición de los vecinos de Nudo Sur, incluyó cuatro ejemplos para llegar hasta su hospital de referencia: 62 + Circular; 62 + 138; 62 + L6 Metro Príncipe Pío; 62 + L3 Metro Legazpi. Trayectos con los que, insiste el Consorcio, es posible unir origen y destino cumpliendo la regla de un transbordo.

"Una paradoja extraña"

Después de todo, Ana María habla de "una paradoja extraña": "Desde Legazpi, por ejemplo, que está más o menos en el centro de Arganzuela, hay un autobús directo al Gregorio Marañón, que no es hospital de Arganzuela, y hay un autobús directo al 12 de Octubre, que tampoco es el hospital de Arganzuela. Así que tenemos autobuses directos a hospitales que no son los de referencia del distrito".

"Lo que no se puede pretender es que una persona enferma, que suele ser mayor, ande haciendo transbordos de autobuses", zanja. Mientras nada cambie, Ana seguirá yendo en coche; su vecino, "picando tres veces en cada trayecto: viaje, viaje, viaje". Porque, reconocen desde el Consorcio, "puede ser que una persona determinada, en un momento determinado, en unas circunstancias determinadas no cumpla lo de los dos saltos".

"A otros barrios sí se les escucha"

"Mira, otro autobús a su hospital y de nuestro 62 nada". Así reacciona Ana María Díaz ante la noticia del 'nacimiento' de una línea especial de EMT que enlaza Barajas con el Hospital Ramón y Cajal. Una "reivindicación histórica" que este 19 de marzo se materializa después de que el pasado septiembre el Pleno del Ayuntamiento de Madrid acordara por unanimidad instar al Consorcio Regional de Transportes a implantar este servicio de autobús "de forma urgente".

No es la única línea de este tipo que se habilita en los últimos meses. También en septiembre de 2017 comenzó a funcionar una línea especial de la EMT entre Alsacia y el Hospital Ramón y Cajal, un servicio nacido de la colaboración entre la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital.

También entonces hubo un cambio más: la ampliación de la línea 138 permite a sus usuarios (Plaza de Cristo Rey-Aluche) llegar hasta el Hospital Clínico San Carlos. En esa dirección se mueve la reivindicación de quienes viven en Arganzuela: "Pedimos que nos den lo mismo que a otros barrios a los que sí se escucha: que podamos ir a nuestro hospital de referencia en autobús de una manera sensata", clama la vicepresidenta de la Asociación de Vecinos Nudo Sur.

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