La ocupación de los parkings aledaños a la Gran Vía ha descendido de forma significativa en los últimos días. La garantía de acceso a los vehículos en este periodo de restricciones al tráfico con motivo del puente de la Constitución "no se está respetando", según apuntan los trabajadores de los aparcamientos.
La estampa de parkings semi vacíos se produce tanto en los gestionado por el Ayuntamiento de Madrid como en los privados. Por el momento, los residentes no son uno de los colectivos afectados y están accediendo sin excesivos problemas a sus plazas de garaje. No ocurre lo mismo con el resto de conductores, que “asustados por las vallas y los dispositivos policiales ni siquiera intentan entrar”.
El porcentaje exacto de esta reducción en la ocupación no se conocerá hasta la finalización del fin de semana. No obstante, en el aparcamiento de Tudescos estiman entre un 40 y un 50 por ciento menos de coches, en el de El Carmen una bajada del 60-70 por ciento y en el de Isabel La Católica apuntan a un descenso cercano al 20 por ciento.
Policía Municipal y agentes de movilidad, señalados
“Los agentes de movilidad comunican a los usuarios que los aparcamientos están llenos cuando no es verdad”, comenta el gerente de Tudescos. También se queja de que los ciudadanos desconocen que, a pesar de la semipeatonalización del tramo comprendido entre Cibeles y Plaza de España, se puede estacionar en los parkings si se notifica a los agentes que regulan la circulación.
En la misma línea apunta el responsable de El Carmen. “Se comentó que se dejaría pasar a los vehículos, pero no está siendo así. La alternativa de entrada al parking que nos dieron fueron las calles Aduana y Virgen de los Peligros, pero la Policía Municipal corta en Cibeles y ya no se puede acceder desde ahí”, explica a Madridiario.
La indignación “es total” entre los encargados de los espacios de aparcamiento, pero no serían los únicos afectados. El de Plaza del Carmen indica que están recibiendo “cientos de llamadas” de clientes de los hoteles cercanos para conocer la situación. “Los hosteleros van a perder reservas”, afirma.