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Manifestación feminista
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Manifestación feminista (Foto: Kike Rincon)

25N en Madrid: 7 asesinadas y consenso político parcial

Por Alejandro Navas
jueves 25 de noviembre de 2021, 07:45h

La violencia de género está presente en la sociedad. Una violencia que no entiende de nivel económico y que puede atravesar cualquier barrera social. A 25 de noviembre de 2021, siete mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en la Comunidad de Madrid, cuatro más que en 2020. La muerte es la última consecuencia de esta violencia y el recorrido para llegar hasta ella está lleno de baches, dolor y sufrimiento. Un recorrido que muchas mujeres transitan y que, por fortuna, no todas completan.

En una calle concreta de Madrid, en pleno centro, existe un edificio al que acuden mujeres muy jóvenes, menores de edad. Ni en la puerta, ni en la pared exterior figura ningún cartel o señal que indique lo que ocurre dentro. Para conocer su ubicación, es necesario ser atendida por la red de atención integral contra la violencia de género de la Comunidad de Madrid. Sólo entonces es posible saber en qué calle y en qué número se encuentra esta unidad de atención a mujeres adolescentes.

"Pasan de ser víctimas a supervivientes"

Este centro atiende a chicas que han sufrido o están sufriendo violencia en forma física, psicológica, sexual o social. Cuenta Rebeca Álvarez, la responsable de la unidad, que cuando una joven llega por primera vez su identificación como víctima no siempre es inmediata. “Hay algunas chicas que no están todavía preparadas para verlo y es más complicado trabajar con ellas”, asegura Álvarez que explica algunos “mecanismos de minimización” que ponen en marcha: la generalización, verbalizada como “esto le sucede a todas las demás”; la justificación, argumentada como “tiene problemas en casa y por eso me grita”; o la negación, expresada con frases como “todo está bien entre nosotros”.

La problemática de la violencia de género entre adolescentes tiene particularidades. Según la responsable del centro, la parte social mantiene un peso muy importante por el posible “aislamiento de sus amistades y por el impacto académico que hace que a veces dejen de estudiar, complicando así su futuro laboral”. Otro de los elementos diferenciadores es la violencia sexual que puede desembocar en embarazos no deseados, en abortos y en relaciones sexuales no consentidas que “las chicas asumen que tienen que mantener por ser su pareja”.

Una víctima de violencia de género debe recorrer un camino en el que deconstruya ideas, creencias y hasta su propia historia personal para forjar una nueva identidad. Para Álvarez, “las mujeres transitan por distintas identidades a través de los procesos de recuperación y pasan de ser víctimas a supervivientes”. Asegura que, en la mayoría de los casos, un pasado de violencia es imposible de borrar pero sí de asumir y esto genera que muchas mujeres salgan “empoderadas y pudiendo prevenir momentos futuros”.

La Comunidad se defiende ante críticas sindicales

Comisiones Obreras ha publicado un informe en el que evalúa el estado de las políticas sociales ante la violencia de género en la Comunidad. Entre sus conclusiones, hay dos que destacan: el nivel de ejecución de las partidas presupuestarias y el número de ayudas tramitadas en virtud de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.

Según el sindicato, que ha sacado los datos del portal de transparencia de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, las ayudas económicas dadas a 31 de marzo de 2021 ascendían a una y en el año 2020 a 14, unas cifras “extremadamente bajas, casi nulas”. Respecto a los presupuestos, aseguran que para la partida de promoción de la mujer se ha ejecutado el 23,14 por ciento; para la promoción económica, cultural y educativa se ha ejecutado el 24,65 por ciento; para la formación al empleo un 1,48 por ciento; para la prevención y sensibilización un 75,77 por ciento.

Para Lidia Fernández, secretaria de Mujeres de Comisiones Obreras de Madrid, “es vergonzante que mientras haya una sola mujer víctima de violencia de género los niveles de ejecución presupuestarios sean estos”. Además, señala que la máxima prioridad para todos los gobiernos debería ser la prevención aplicada en todas las etapas educativas y en los mensajes de los medios de comunicación.

El Gobierno regional, por su parte, rechaza todas estas críticas y se reafirma en su compromiso en contra de este problema nacional. “Ya hay estrategias de la Comunidad de Madrid en contra de la violencia de género, son medidas transversales para erradicarla de forma absoluta porque no estaremos satisfechos hasta acabar con esta lacra”, explica el portavoz del Ejecutivo madrileño, Enrique Ossorio.

Sin consenso para un "pacto regional"

El compromiso de los partidos políticos en la lucha contra la violencia de género es prácticamente unánime, a excepción de Vox que tiene una concepción diferente de la violencia. A grandes rasgos, y según han explicado sus dirigentes en innumerables ocasiones, para esta formación “la violencia no tiene género” y la ley que la regula presupone al hombre como culpable frente a la mujer. En cambio, para la mayoría de partidos y de líderes políticos la violencia verbal, física, sexual, económica o psicológica ejercida por un hombre a una mujer es una “lacra” a eliminar.

En la Asamblea de Madrid, sede del poder legislativo autonómico, existe un intento de emular el Pacto de Estado contra la Violencia de Género de 2017 que consiguió unir a 278 de los 350 diputados que representaban en ese momento al pueblo español, siendo los 65 restantes los diputados de Unidos Podemos que se abstuvieron porque lo veían “insuficiente” a nivel presupuestario y garantista.

En Madrid esta iniciativa para crear un pacto regional la impulsa ahora Unidas Podemos, en forma de una Proposición No de Ley, que tendrá que ser debatida en la próxima sesión plenaria. Desde el Partido Popular, en boca de su portavoz en el Parlamento autonómico Alfonso Serrano, no están dispuestos a recibir ninguna “lección” de los morados porque “todavía están esperando” a que reconozcan el trabajo del gobierno de Mariano Rajoy en 2017, en referencia a la abstención de Unidas Podemos aquel año. Aún así, aseguran tanto desde el grupo parlamentario como desde el Gobierno regional que su compromiso contra la violencia de género es total aunque no desvelan por ahora si apoyarán este pacto.

En cuanto a Más Madrid y PSOE, ya han mostrado su apoyo a Unidas Podemos mientras que Vox ha manifestado que “es difícil ponerse de acuerdo con la izquierda” porque solo reconocen “un tipo de violencia”. Con estos elementos políticos en juego, un pacto regional contra la violencia de género en Madrid no es una posibilidad real.

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