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Mal estado de las calles en Cercedilla
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Mal estado de las calles en Cercedilla (Foto: Vecinos de Cercedilla)

Vecinos de Cercedilla ante el estado de sus calles: “Estamos hartos de vivir entre polvo y barro”

Por Fernando Rodríguez
martes 09 de agosto de 2022, 07:35h

Nubes de polvo cuando hace Sol. Lodo cuando llueve. Grandes socavones que dificultan la circulación, falta de iluminación, restricciones de agua, deficiencias en el alcantarillado y domicilios y garajes que se inundan a menudo. Ese es el día a día de los vecinos de Cercedilla, que llevan años denunciando el mal estado de las aceras y las carreteras en diversos puntos de la localidad. Con una población de algo más de 7.000 habitantes censados, Cercedilla presume de ser uno de los pueblos con mayor encanto de la Sierra de Guadarrama. De hecho, así lo corrobora la gran cantidad de curiosos que, con la llegada del buen tiempo, visitan el municipio y sus alrededores cada fin de semana. Sin embargo, advierte la vecindad, la realidad de quien allí vive dista mucho de la imagen idílica que se pretende vender a los turistas.

La cuestión, explica Paloma del Moral, una de las vecinas afectadas por la problemática, viene de lejos. “Compré una casa en Cercedilla en 1992. Por aquel entonces, estaba prevista la construcción de toda una urbanización que finalmente no se llevó a cabo. El Ayuntamiento se comprometió, no obstante, al mantenimiento y la prestación de los servicios necesarios para las viviendas que sí llegaron a edificarse. Una promesa que, a la vista está, no ha cumplido a pesar de tratarse de suelo urbano”, expone. Poco a poco, el asfalto se ha ido borrando, la tierra se lo ha comido y los vecinos se encuentran ahora con un panorama desalentador. En concreto, las calles afectadas son Legios, de los Prados, Hachas, de los Llanos, Joaquín Pablo Blanco, Salvador Canals, Ensanches y Larga, así como la Travesía de los Prados.

Más allá de la decadencia de las propias vías, que dificulta en gran medida el tránsito de vehículos y paseantes como consecuencia de los “enormes charcos”, los “baches impresionantes” y las “nubes de polvo” que “impiden respirar”, el alcantarillado es tildado por los usuarios de “muy deficiente”. En esa línea, del Moral revela que estaba prevista la instalación de unos desagües a ambos lados de la carretera, pero esta actuación tampoco se ha ejecutado. La situación, como cabía esperar, es aún peor en las zonas aledañas al río. “¡Pasar por allí, ya sea andando o en coche, es todo un número!”, añade.

Carretera llena de barro Cercedilla(Foto: Vecinos de Cercedilla)

"Los alcaldes en Cercedilla olvidan sus promesas cuando llegan al cargo"

Pese a los múltiples intentos de la vecindad por dirigirse al Consistorio de Cercedilla para tratar de buscar una solución, los responsables municipales aún no se han puesto manos a la obra. “Somos un montón de afectados y la mayoría residimos aquí todo el año, lo que agrava el asunto. Hemos ido por activa y por pasiva. También hemos presentado un montón de papeles, pero se niegan a recibirnos en el Ayuntamiento. Ninguno de los alcaldes que ha habido en las últimas dos décadas nos ha hecho ni el más mínimo caso. Se lavan las manos. Parece que las promesas se olvidan en cuanto llegan al cargo”, lamenta del Moral.

Para más inri, los vecinos se sienten “engañados” por los representantes municipales, quienes llegaron a trasladarles que el plan para asfaltar las zonas afectadas estaba ya en marcha. Ante las sospechas de que se tratase únicamente de una nueva cortina de humo, la vecindad optó por contactar con al área de Urbanismo de la Comunidad de Madrid, que terminó por confirmar sus sospechas y contradecir la versión municipal. “Siempre nos decían que el proyecto estaba encaminado y que solo faltaba el ‘ok’ definitivo por parte de la Comunidad de Madrid, pero estos, a su vez, nos informan de que no les consta la entrada de ningún plan para nuestras calles, aunque sí para otras áreas del municipio”, explica.

Entre las medidas propuestas para paliar la situación hasta la llegada de la tan ansiada pavimentación se encuentran la limpieza diaria de las calles, el empleo de un camión de baldeo que riegue las zonas más afectadas o el uso de una apisonadora que compacte el terreno y permita así la circulación de los vehículos sin que estos sufran daños. “Lo único que hacen es echar más tierra encima para tapar los surcos, pero en cuanto caen dos gotas todo vuelve a estar como antes. Casualmente, la calle en la que reside el alcalde, Luis Miguel Peña Fernández, sí ha sido asfaltada. ¿Y no se le cae la cara de vergüenza? Es un auténtico escándalo”, concluye del Moral.

Pintada contra la gestión municipal (Foto: Vecinos de Cercedilla)

Aunque Madridiario ha tratado de ponerse en contacto por distintas vías con Juntos por Cercedilla, partido que se encuentra al mando del Consistorio, para conocer su punto de vista, no ha sido posible conversar con respecto al estado de las calles y las quejas vecinales. Como medida de presión ante el silencio institucional, los vecinos se plantean ahora la organización de algún tipo de acto de protesta frente a la Casa Consistorial y así obtener mayor relevancia mediática para que sus demandas sean por fin escuchadas.

Un problema de “incapacidad política”

"El Ayuntamiento ha presentado el proyecto mal una y otra vez"

Frente a las reservas del Gobierno local, quienes si han querido dar su versión son algunos partidos que configuran la oposición. Desde el Grupo Independiente Cercedilla tildan la gestión del Ayuntamiento de “auténtico desastre” y ponen el foco en la negativa de la Comunidad a financiar el proyecto como consecuencia de las negligencias municipales. “El asfaltado de estas calles entraba dentro del Plan PIR de la Comunidad de Madrid para el periodo comprendido entre los años 2016 y 2019. Sin embargo, el Ayuntamiento ha presentado mal el proyecto una y otra vez hasta que en julio del año pasado se lo denegaron definitivamente. En vez de presentar una alegación por escrito, lo están tratando todo por teléfono para que la oposición no lo vea. Es una lástima porque el dinero de la subvención, unos 800.000 euros, se va a terminar por perder. Lo que están consiguiendo es que no se vaya a asfaltar esta legislatura ni la siguiente”, argumenta David Martín Molpeceres, quien será cabeza de los independientes para las próximas elecciones.

En paralelo, uno de los ediles de Ciudadanos en la localidad, Ángel Rubio Romero, lamenta la “dejadez” del equipo de gobierno y achaca la no resolución de este problema a la “incapacidad política” que demuestra Juntos por Cercedilla para gobernar. “Llevan ya siete años al frente y han dejado claro muchas veces que no son capaces de resolver los problemas de los vecinos. No falta voluntad, sino capacidad política para sacar adelante un buen proyecto y ejecutarlo”, manifiesta. La cuestión económica tampoco parece ser un impedimento a juicio de la plataforma naranja. “El año pasado se invirtieron solo 47.000 euros en adecentar todas las calles. Lo consideramos escaso teniendo en cuenta que el presupuesto anual del municipio asciende a los ocho millones de euros y las arcas municipales atesoran un remanente superior a los dos millones y medio. Hay capacidad económica de sobra para dar respuesta a esta cuestión”, añade.

Más contundente aún si cabe se muestra el Partido Popular de Cercedilla, con el exalcalde Francisco Javier de Pablo a la cabeza. Tanto es así que el antiguo regidor no duda en señalar al actual equipo de gobierno como el responsable de que haya “vecinos de primera y vecinos de segunda”. Al mismo tiempo, de Pablo califica de “prioridad” el pavimentado de los “14 kilómetros de calles sin asfaltar que suma el municipio”, aunque reconoce la dificultad añadida que supone abordar el proyecto en estos momentos como consecuencia directa del aumento generalizado de los precios en los materiales de construcción.

El desagüe llega directamente a la carretera (Foto: Vecinos de Cercedilla)

Al margen de las vías que se encuentran sin asfaltar, los partidos de la oposición coinciden en apuntar otras deficiencias que presenta el municipio, tales como el mal estado del alumbrado o la suciedad reinante en espacios públicos. “El pueblo empieza caer. Las calles asfaltadas comienzan también a dar síntomas de falta de mantenimiento, las farolas están oxidadas, hay pintadas en edificios que no son capaces de retirar, el alcantarillado está colmatado e incluso la vegetación comienza a aflorar…”, zanjan. Seguro que en los próximos meses, de cara a la próxima cita electoral, vuelven a escuchar promesas que seguramente ya no creerán.

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