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    26 de octubre de 2020

unión fenosa

TAL DÍA COMO HOY

Tal día como hoy en 2004, un incendio de la subestación eléctrica madrileña de Unión Fenosa, de Méndez Álvaro, deja sin luz a más de medio millón de hogares. Según el alcalde de la época. Alberto Ruiz-Gallardón, las causas fueron "totalmente accidentales".

El Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha tenido que trasladar la oficina de información turística de la Plaza de los Santos Niños y el punto de información turística de la plaza de Cervantes porque estaban enganchados a la luz ilegalmente. Miguel Ángel Lezcano, portavoz de Ciudadanos, ha solicitado un informe técnico.

Hace sólo un par de décadas, en los hogares españoles la frase "apaga la luz" se decía con frecuencia. Pero hoy en día, el aumento del nivel de vida y la generalización de la sociedad de consumo y del bienestar ha hecho desaparecer paulatinamente esa mentalidad de ahorro energético. Por eso Unión Fenosa comenzó, en enero de 2002, una campaña de comunicación con el fin de reactivar esos valores. Con el lema "Una pequeña ayuda para un mundo casi perfecto", la compañía ha difundido, a través de la radio, la web y un libro, consejos y recomendaciones prácticos sobre cómo sacar el mejor partido de los electrodomésticos y las instalaciones eléctricas, tanto en los hogares como en las pequeñas empresas. La favorable respuesta del público ante la iniciativa se ve refrendada ahora con el Premio Campaña Comunicación Responsable Empresa Privada.

Unión Fenosa Distribución, filial de distribución eléctrica de Gas Natural Fenosa, alcanzó en la Comunidad de Madrid en 2016 su "mejor registro histórico" de calidad de servicio, ya que los clientes de la distribuidora estuvieron sin servicio, de media, sólo 12,8 minutos durante el año pasado, lo que se traduce en que tuvieron suministro eléctrico el 99,997 por ciento del tiempo.

Los equipos de telegestión recogen diariamente más de 133 millones de registros de medida horaria en la Comunidad de Madrid.

El complejo de la calle Toledo estaba llamado a ser la gran promesa urbanística de toda una generación de jóvenes parleños que se lanzaban a la vida. Hoy, aquella mole gris de torreones diseñados con tiralíneas hacina a 1.200 residentes, la mitad menores de edad. Las quiebras de la constructora y del banco que la avaló hace media década terminaron por extender una barra libre para las ocupaciones. Estos días, la situación ha llegado al límite con el corte del suministro de luz. Algunas voces piden mano dura contra lo que consideran un privilegio consumado y un foco de inseguridad. Sin embargo, nadie se atreve a desalojar el bloque. Nadie sabe qué pasaría después.
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