23/07/2011@00:00:00
José Tomás sigue siendo José Tomás. No es una perogrullada. Si alguien tenía alguna duda tras estar al borde de la muerte hace 15 meses por una tremebunda cogida en México, el de Galapagar ya se ha encargado de despejarla en su gloriosa reaparición de este sábado en Valencia. Su derroche de testosterona, y pureza, tras ser volteado espectacularmente por su segundo, rayaron la heroicidad y le pusieron de nuevo en el altar de esta religión compulsiva que es la Fiesta. Los espectadores teníamos ahogado el corazón por el miedo mientras el 'mesías', que sigue siéndolo, continuaba fiel a sí mismo jugándose la vida en una faena con altibajos estéticos pero plena de valor y ética.