08/10/2022@21:38:38
Como bien se sabe, o se debería saber, este espectáculo se llama fiesta de los toros, no de los toreros. Y si falla el elemento base todo se viene abajo. Cual aconteció en la quinta del abono otoñal, la de mayor asistencia al borde del llenazo de ‘no hay billetes’ por la presencia de Morante. Pero un descastado y, por tanto deslucido, encierro de Puerto de San Lorenzo dio al traste con las ilusiones del cotarro y, es de suponer, de los coletudos. El de la Puebla y Ángel Téllez quedaron casi inéditos, y Uceda aprovechó el único animal con sangre brava -tampoco mucha, no crean- en sus venas para expresar su elegancia y dar la vuelta al ruedo.